Alemania e Italia lideran la oposición a la propuesta que, desde ayer, ya había sido desinflada por Bruselas y que estaba destinada a ser rechazada desde el instante en que Sánchez la presentó el domingo.

La UE no procederá a una ruptura total de su Acuerdo de Asociación con Israel, lo que implica un nuevo revés para la iniciativa de España. La propuesta requería unanimidad, algo que desde un principio parecía casi inalcanzable. Más aún, cuando el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció el domingo durante un mitin electoral en Andalucía que volvería a imponer esta medida al Consejo, el desenlace adverso resultaba altamente probable. «No se ha conseguido el respaldo necesario«, confirmó la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, al concluir la reunión ministerial de Asuntos Exteriores celebrada este martes en Luxemburgo.
«España, junto a Eslovenia e Irlanda, solicitó que hoy se abordase y debatiese la suspensión del acuerdo de asociación entre la UE e Israel, basándose en su artículo 2 y en el hecho de que la Unión Europea sólo puede mantener una relación con Israel fundamentada en el respeto a los derechos humanos», señaló, sin embargo, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, a su llegada a la reunión.
«Desde la última vez que España, junto a otros países, presentó esta misma petición, Israel ha continuado intensificando y agravando la espiral de violencia y conflicto. La situación ha empeorado», recalcó, recordando que el Ejecutivo ya había fracasado con una propuesta similar anteriormente. «Y la pregunta que planteo a los demás países de la Unión Europea es: ¿qué más debe suceder para que la Unión Europea se conmueva ante la manera en que Israel maneja sus relaciones con los demás Estados de Oriente Medio?», continuó Albares con un tono apasionado y enérgico.
Pero esta convicción no ha bastado. Lejos de eso. Alemania e Italia han encabezado un rechazo que diplomáticos de otros países también anticipaban ayer. «Consideramos que algo así no es adecuado. Sin embargo, es evidente que debemos mantener el diálogo con Israel sobre los asuntos críticos», afirmó claramente, también en la entrada del Consejo de Asuntos Exteriores, el ministro alemán, Johann Wadephul.
Ya el lunes, la máxima responsable de la diplomacia europea adelantó que sería preferible evaluar primero medidas que «ya están sobre la mesa«, las cuales fueron señaladas en septiembre por la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, durante su discurso sobre el estado de la Unión: la suspensión parcial del acuerdo comercial y sanciones dirigidas a ministros israelíes y colonos extremistas. Para las dos últimas acciones también se necesitaría unanimidad, pero la primera sólo requeriría mayoría cualificada, es decir, el voto favorable del 55% de los Estados miembros que representen el 65% de la población total de la UE.
Kallas responde a Albares
En su solicitud de apoyo temprano, Albares subrayó que hoy la UE pone en juego su «credibilidad«. «Si no somos capaces hoy de decirle a Israel que sólo respetando los derechos humanos, cumpliendo el Derecho internacional, evitando que la guerra sea su única herramienta de política exterior y aceptando que debe existir otra forma de relacionarse con sus vecinos en Oriente Medio, perderemos nuestra credibilidad», afirmó. Esta declaración recibió una respuesta directa de la jefa de la diplomacia europea, quien rechazó completamente la postura del ministro de Asuntos Exteriores e incluso fue más allá.
«Lo que experimento realmente al viajar por el mundo es justo lo contrario. Veo que nuestra credibilidad, de hecho, está creciendo en todos los ámbitos, porque observamos lo que ocurre globalmente y sabemos quién es un socio confiable y serio: la Unión Europea, si analizamos distintos campos», comentó Kallas ante las preguntas sobre las palabras de Albares.
Además, añadió: «¿La suspensión del Acuerdo de Asociación detendría la expansión en Cisjordania? Probablemente, tampoco». La alta representante no pareció en absoluto estar de acuerdo con las declaraciones del representante del Gobierno de España.

