Las claves
La derrota de Viktor Orbán acerca a Pedro Sánchez a los líderes más longevos y consolidados de la Unión Europea.
En 2027, Sánchez podría situarse como el segundo jefe de gobierno europeo con mayor tiempo en el poder, sólo por detrás del croata Andrej Plenković.
El presidente español ha desempeñado un papel relevante en la política europea, destacando por sus pactos y la estabilidad que ha marcado su etapa, en un contexto de cambios y avance de la derecha en la UE.
Desde la llegada de Sánchez en 2018, la representación socialdemócrata en la UE se ha reducido, quedando únicamente él y la danesa Mette Frederiksen.
Pedro Sánchez siempre ha destacado por haber conseguido un alto grado de estabilidad política para España, justo en momentos de fragmentación política en Europa: ha gobernado los dos únicos gobiernos de coalición en la historia constitucional y con el menor respaldo parlamentario para el partido en el poder.
Asimismo, apunta a cumplir el mandato hasta mediados de 2027 y a liderar la lista en las siguientes elecciones generales, buscando mantenerse tras tres elecciones consecutivas como presidente. Algo que solo había conseguido Felipe González anteriormente.
Sánchez nunca ha considerado imponer un límite a sus mandatos y ha destacado reiteradamente la estabilidad como un valor político. Desde la oposición, sin embargo, eso se interpreta como un «interés por aferrarse al poder«, con pactos controvertidos en los que se le acusa de exceder las concesiones razonables.
Por ahora, Sánchez figura entre los líderes de la Unión Europea con mayor permanencia en el cargo. La derrota electoral del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, lo acercará aún más a los primeros ministros o presidentes más experimentados del Consejo Europeo.
Este dato cobra relevancia dado que Sánchez siempre ha puesto especial énfasis en la política exterior y, en particular, en la política de la UE, integrándola en la agenda política española.
Cuando Orbán deje el cargo dentro de un mes, solo habrá dos líderes con mayor tiempo en la dirección de gobiernos o Estados miembros de la UE: Andrej Plenković, primer ministro croata desde 2016, y el presidente francés Emmanuel Macron, en el poder desde 2017.
Tras la reforma constitucional impulsada por Sarkozy en 2008, la Constitución francesa prohíbe que el presidente de la República intente un tercer mandato. Macron ocupa la Presidencia desde 2017 y, por tanto, no podrá buscar la reelección en 2027.
Si Sánchez cumple con su intención de agotar la legislatura, en 2027 será el segundo líder europeo con mayor antigüedad, solo superado por el croata.
Orbán ostentaba el cargo de primer ministro de Hungría desde 2010, habiendo participado en cumbres europeas con José Luis Rodríguez Zapatero, Mariano Rajoy y Sánchez como presidentes españoles. Macron, desde 2017, ha coincidido en el cargo con Rajoy y Sánchez.
La renovación en los líderes europeos desde que Sánchez accedió al Gobierno ha sido tan notable que la representación socialdemócrata se ha reducido hasta quedar apenas él y la primera ministra danesa Mette Frederiksen.
Desde su primera cumbre europea en 2018, los países de la UE han ido girando hacia la derecha, incluso con gobiernos de ultraderecha como el de Italia, encabezado por Giorgia Meloni.
Recientemente, Sánchez logró formar alianza con Olaf Scholz, socialdemócrata que fue canciller alemán hasta mayo de 2025.
Desde Moncloa señalan que esa circunstancia explica en parte las dificultades de Sánchez en el ámbito europeo.
Al inicio de su mandato, pudo forjar acuerdos tras intensas negociaciones que permitieron obtener fondos europeos para afrontar los efectos de la pandemia y, después, la llamada «excepción ibérica» destinada a mitigar los impactos económicos derivados de la guerra en Ucrania.
En ese momento, sostuvo vínculos muy cercanos y productivos con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
No obstante, esa relación se ha deteriorado, según fuentes gubernamentales, debido a que la política alemana ha tenido que realizar mayores equilibrios ante la pérdida de fuerza de conservadores y socialdemócratas en favor de la extrema derecha europea.
Cabe destacar que Sánchez ha asistido a más Consejos Europeos que la propia Von der Leyen, quien asumió la Presidencia de la Comisión en 2019.
La posición del presidente español ha mejorado respecto a la Presidencia del Consejo Europeo, actualmente ocupada por el portugués António Costa, también socialdemócrata, quien está presente este fin de semana en la cumbre progresista convocada por Sánchez en Barcelona.

