Las claves
Vox opta por anunciar los pactos autonómicos con el PP en Extremadura, Aragón y Castilla y León de manera progresiva para evitar que el PP capture todo el mérito del acuerdo.
Las conversaciones entre Vox y PP continúan su curso, aunque restan puntos por definir, principalmente en temas como inmigración, Mercosur y el rol de los sindicatos.
El pacto para constituir la Mesa de las Cortes de Castilla y León se considera un primer avance y una señal de buena sintonía entre ambas formaciones.
Si antes del 3 de mayo no se alcanza la investidura en Extremadura o Aragón, estas regiones deberán convocar elecciones anticipadas.
«Llevarán la alternativa a todas las regiones donde han sido elegidos y de las que ustedes han sido desalojados», replicó este miércoles Pepa Millán al ministro Félix Bolaños en el Congreso, tras que el ministro pusiera en duda la viabilidad de gobiernos PP-Vox en Extremadura, Aragón y Castilla y León.
La portavoz parlamentaria de Vox consideró casi cerrados los pactos autonómicos con el PP, aunque el partido de Santiago Abascal prefiere no anunciarlos conjuntamente, según ha informado este medio, para impedir que el PP los presente como un triunfo exclusivo.
¿Cómo se realizará? La intención es hacerlo de forma escalonada. ¿Cuándo? «En breve», aseguran fuentes de Vox consultadas por EL ESPAÑOL, aunque sin precisar fechas.
De todas maneras, el calendario apremia: si antes del 3 de mayo no se logra la investidura en Extremadura o Aragón, ambas comunidades deberán convocar elecciones anticipadas.
Por ahora, Vox descarta una salida conjunta, es decir, revelar todos los pactos simultáneamente, porque creen que así el PP de Alberto Núñez Feijóo podría aprovechar la situación para atribuirse el éxito en exclusiva.
Más que una estrategia meditada, es un deseo o expectativa, recalca un alto cargo de Vox, aunque no descartan que los plazos puedan forzar que coincidan los anuncios.
El martes pasado, PP y Vox dieron el primer paso hacia el acuerdo con la constitución de la Mesa de las Cortes de Castilla y León.
Ignacio Garriga, secretario general de Vox, lo calificó como una «nueva sintonía» con los populares e incluso como un «preludio» para avanzar en el resto de los territorios.
Para el equipo de Alfonso Fernández Mañueco era «fundamental» alcanzar un acuerdo en esta primera prueba, según contó este medio.
Esto no se logró ni en Extremadura ni en Aragón. En ambos casos, el PP tomó la Presidencia de las cámaras sin un pacto previo con Vox, que quedó fuera de los principales acuerdos institucionales.
Cabe destacar que esos puestos en la Mesa no son definitivos, por lo que podrían votarse nuevamente y pasar a manos de Vox si finalmente se alcanza el pacto de gobierno.
No obstante, fuentes de Vox aclaran a este diario que el acuerdo del martes es «independiente» de las negociaciones para constituir gobiernos en Extremadura, Aragón y en la Castilla y León misma.
¿Qué tal avanzan las negociaciones? «Van por buen camino», aseguran en el PP, que aspiran a formalizar los pactos «en las próximas semanas», sin especificar fechas.
El pasado viernes, los equipos negociadores en Extremadura sostuvieron una reunión de seis horas que sirvió para «avanzar considerablemente», según Génova.
Desde Vox aseguran que, aunque el pacto con el PP en esa comunidad está «muy avanzado», siguen pendientes algunos puntos por resolver.
Lo que rechazan los de Abascal, tal como reiteran en cada intervención pública, es que sea Génova quien marque los tiempos. De hecho, señalan a la dirección nacional del PP como el principal obstáculo para cerrar los acuerdos.
«Si dependiera de Azcón, Guardiola o Mañueco, pactaríamos en cinco minutos. El problema es Feijóo», se lamentaba hace unas semanas un alto cargo de Vox en conversación con este medio.
Más allá de las declaraciones, el tiempo sigue avanzando. Y si los pactos no se anuncian esta semana o a principios de la siguiente, podrían interferir en la campaña andaluza, que comenzará el jueves 30 de abril por la noche con la tradicional pegada de carteles.
Para el presidente autonómico en funciones de Aragón, Jorge Azcón, hay también un calendario simbólico: el 23 de abril, Día de San Jorge.
Por lógica cronológica, todo indica que el último acuerdo será el de Castilla y León, dado que fue la última comunidad en celebrar elecciones.
Inmigración y Mercosur
Los principales focos de conflicto entre ambas formaciones se prevén en materia de inmigración, un tema que motivó la salida de Vox de varios gobiernos autonómicos.
Otros elementos problemáticos incluyen el papel de los sindicatos y las subvenciones públicas que reciben, así como la violencia de género y la memoria histórica.
Uno de los requisitos que Vox exige para cerrar el pacto con el PP es la oposición a las consecuencias derivadas del acuerdo de Mercosur.
Los seguidores de Abascal exigen una «declaración de rechazo total» al tratado, aunque las fuentes consultadas evitan precisar cómo se plasmaría.
«Existen múltiples formas de expresar rechazo desde un Gobierno o un Parlamento autonómico; solo hace falta creatividad», señalan estas mismas fuentes.

