Expertos de la Comisión Europea alertan sobre la capacidad de China para causar cortes de energía en la UE mediante investigaciones avanzadas

Un informe interno procedente de Bruselas, que brinda al BEI directrices para sus inversiones, advierte sobre el riesgo que representa la participación china en proyectos de energía limpia y recomienda limitar su financiación.

El presidente de China, Xi Jinping, y la máxima responsable de la Comisión Europea, Ursula von de Leyen.

La Comisión Europea muestra una gran preocupación ante la capacidad de China para ocasionar un apagón eléctrico en la Unión Europea. Un informe interno, elaborado por técnicos de distintas direcciones generales, incluyendo Energía y Comercio, lo señala de forma explícita y reiterada, instando a evitar o reducir al mínimo la financiación en proyectos de energías limpias como la eólica o la solar que involucren a compañías o inversores chinos.

«China posee la capacidad de generar apagones sistémicos en la UE mediante inversores presentes en proyectos de energía limpia financiados por la UE, y ha realizado investigaciones relacionadas», se indica en una primera instancia. Además, recalca: «China tiene esa capacidad y ha llevado a cabo estudios para provocar apagones en la UE, identificando a los inversores como el vector de ataque más sencillo». El miedo a que Europa sufra una situación similar a la experimentada por España el año pasado es manifiesto, con una causa y autor claramente establecidos.

El documento reciente al que ha accedido EL MUNDO ofrece al Banco Europeo de Inversiones (BEI), presidido por Nadia Calviño, directrices sobre los proyectos europeos a financiar. «Proteger y alinear la financiación de la UE con los intereses de seguridad económica de la Unión: mitigación de riesgos vinculados a inversores en proyectos de energía limpia financiados por la UE», resume el informe, que también cita «informes recientes del INTCEN [Centro de Inteligencia y Situación de la Unión Europea]».

«Se identifican riesgos relacionados con la seguridad económica, la ciberseguridad y la protección física de las redes eléctricas debido a la presencia de inversores procedentes de China«, expone el texto. «Aunque las medidas técnicas de ciberseguridad pueden ser suficientes para mitigar riesgos técnicos, no abordan adecuadamente los riesgos no técnicos. Además, el creciente dominio chino en este sector crea una nueva dependencia crítica que, si no se gestiona, podría ser utilizada estratégicamente en el futuro», añade.

Por ello, se destaca que a pesar de que China domina el mercado en este tipo de inversiones, «existe una considerable [y poco empleada] capacidad de producción en Europa, Estados Unidos y Japón». «Existen alternativas relevantes dentro de la UE y entre otros proveedores considerados confiables, y la industria europea afirma de manera clara que ya hay capacidad suficiente para abastecer todos los proyectos dentro de la UE. Si se registra una demanda evidente, la industria podrá incrementar la producción en un plazo de 6 a 12 meses para cubrir también proyectos financiados con fondos de la UE fuera del territorio comunitario», enfatiza.

En definitiva, el texto presenta una perspectiva que contrasta con la mantenida por España respecto a China, reforzada durante la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al país. Desde Moncloa se transmite el mensaje de que Xi Jinping y las compañías chinas son socios fiables, y en los últimos días el mandatario español ha visitado algunas de estas empresas, cuyos desplazamientos suelen ir acompañados de acuerdos y contratos. Sin embargo, los expertos de la Comisión defienden lo contrario.

No sólo ellos. Los propios miembros del Gobierno comunitario también han advertido repetidamente sobre los riesgos de celebrar acuerdos con empresas como Huawei, con la cual España mantiene una vinculación importante. Más aún, el Ejecutivo busca excluir completamente a aquellas compañías que representen un «riesgo sustancial» para la ciberseguridad común.

«La Comisión ya determinó que Huawei y ZTE presentan riesgos significativamente mayores que otros proveedores de 5G y se comprometió a evitar la exposición de sus comunicaciones corporativas a redes móviles que utilicen Huawei y ZTE como proveedores», recordó en noviembre pasado la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para la Soberanía Tecnológica, la Seguridad y la Democracia, Henna Virkkunen, en respuesta a una pregunta parlamentaria del PP. «El contrato suscrito por el Ministerio del Interior español con Huawei podría generar dependencia en un proveedor de alto riesgo en un sector crítico y sensible, incrementando el riesgo de interferencia extranjera», añadió.

Por su parte, desde el Gobierno han señalado que «la contratación de sistemas de almacenamiento de Huawei no implica riesgo alguno para la seguridad y cumple con los niveles exigidos por el Esquema Nacional de Seguridad». Sin embargo, en Bruselas existe una convicción clara de lo contrario.

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