El delantero del Celta atravesó una vivencia que le hizo comprender la facilidad con la que se pueden perder sumas significativas de dinero.
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Un deportista profesional, cuya trayectoria genera ingresos elevados en un periodo reducido, suele recibir numerosas ofertas de inversión, muchas con rentabilidad incierta.
Con la intención de facilitar su toma de decisiones, la firma de asesoría PKF Attest y la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) desarrollaron una guía especializada a finales de 2017.
En aquel momento, Iago Aspas reconoció meses antes de cumplir los 30 años —ahora tiene 38— que «ya habría podido invertir en múltiples negocios. He recibido propuestas en sectores variados, desde hostelería e inmobiliario hasta tecnologías punteras, exposiciones itinerantes, gasolineras o empresas de conciertos», explicó el delantero.
El futbolista gallego, originario de Moaña (Pontevedra), es uno de los clientes de la asesoría que respaldó esta publicación. En el prólogo comparte su vivencia, al igual que el exjugador del Atlético de Madrid Álvaro Domínguez.
Íñigo Ábrego, gerente del área fiscal de PKF Attest y coautor de la guía junto a Alberto Rodríguez y Jon Murguiondo, comentó a EFE que durante los siete años asesorando a deportistas de élite —incluyendo alrededor de treinta futbolistas de LaLiga— han evaluado propuestas de inversión de diversas naturalezas.
Iago Aspas, durante el partido ante el Sant Andreu de la temporada 24-25 en Copa del Rey. Europa Press
«He observado operaciones que van desde la compra-venta de supermercados o sucursales bancarias para su posterior alquiler, hasta gasolineras. Incluso recuerdo una oferta para financiar investigaciones con células madre», detalló Ábrego.
Las oportunidades que llegan a los deportistas comprenden sectores como inmobiliario y hotelero, así como marcas de ropa o la organización de eventos.
No obstante, la experiencia de los asesores permite detectar aquellas inversiones con mayor riesgo, como es habitual en el ámbito de la restauración.
La misma firma publicó en 2024 una guía fiscal dirigida a futbolistas profesionales. En ella se presentaban casos reales y se brindaban recomendaciones para administrar su dinero: desde maneras de invertir hasta criterios para la confianza, cómo proceder ante una oferta de inversión o en qué fase de la carrera deportiva conviene adoptar una estrategia más conservadora.
En su contribución, el delantero de Moaña narró una experiencia personal en la que estuvo a punto de confirmar una inversión que inicialmente le parecía muy atractiva, pero que finalmente evitó tras consultar con sus asesores.
Iago Aspas alarga todavía más su leyenda en el Celta
«Cuando te presentan una oportunidad de negocio, solo ves perspectivas prometedoras y cifras llamativas. Parece que la inversión debe realizarse inmediatamente o se pierde la ocasión. Recuerdo una propuesta que me parecía excelente. Me pedían contribuir aproximadamente con 300.000 euros en un negocio que me prometía, en unos meses, devolver la inversión con una rentabilidad considerable«, relató el delantero del Celta.
«Por casualidad, comenté esta propuesta con mis asesores, quienes tomaron el asunto con seriedad. Contactaron con los promotores, revisaron los números, analizaron las responsabilidades que implicaba y evaluaron las probabilidades de éxito. Fueron claros al afirmar que invertir de la forma planteada implicaba un riesgo considerable«, explicó.
«El plan de negocio no tenía solidez en sus cifras, por lo que la rentabilidad prevista era poco realista, con alta probabilidad de pérdida de capital. Finalmente, decidí no invertir. Esta experiencia me mostró cuán sencillo es perder grandes sumas de dinero», concluyó el jugador del conjunto celeste.

