Designado como el «candidato de consenso» tras la negativa de Puente a ser uno de los ministros enviados por Sánchez para supervisar las federaciones, tendrá la responsabilidad de gestionar las tensiones internas en León.

Después de 19 años al frente de la alcaldía de Soria, Carlos Martínez cederá este lunes el puesto que ha ocupado en la ciudad donde logró cinco victorias electorales consecutivas, las últimas cuatro con mayoría absoluta. El candidato del PSOE para la Presidencia de la Junta de Castilla y León en las elecciones de marzo cumple de este modo su promesa de finalizar esta etapa municipal al momento de recoger el acta de procurador, lo que generó dudas acerca de si pretendía mantenerse en el cargo ante una posible derrota que finalmente no se produjo.
Posteriormente, asumirá la tarea de liderar la oposición en las Cortes autonómicas con un grupo conformado por 30 representantes, dos más que los obtenidos por su predecesor, Luis Tudanca, en la legislatura anterior, aunque la irrelevancia parlamentaria se mantiene: la cómoda mayoría del PP de Alfonso Fernández Mañueco junto con Vox, sumada a la persistente rigidez ideológica de los bloques, vuelve a dejar al principal partido que congrega la gran mayoría del voto de la izquierda sin margen político alguno.
Consciente de que no tenía posibilidades reales de obtener la presidencia en su primer intento, ha compartido durante estos meses con sus compañeros que su objetivo es afianzar su liderazgo hasta 2030, por lo que su mayor desafío durante los próximos cuatro años será mantener el partido en buena forma para la próxima oportunidad. En este proceso, el principal foco de dificultades estará en León, donde el ya enquistado conflicto entre el alcalde y secretario general de la agrupación más numerosa de la comunidad, José Antonio Diez, y el de la provincia, Javier Cendón, se ha intensificado notablemente esta semana.
Sin dejar lugar a dudas, Cendón ha señalado que Diez lleva «años más dedicado a debilitar al partido que a apoyarlo, más centrado en atacar a compañeros y generar ruido que en colaborar cuando más se necesitaba», e incluso le ha mostrado «la puerta abierta» para abandonar el PSOE. Por su parte, el alcalde ha respondido reprochándole su «connivencia» con José Luis Ábalos, Koldo García y Santos Cerdán —involucrados en una presunta trama de cobro de mordidas por contratos públicos— y refiriéndose a su carácter personal: «Es un hombre con serios complejos y frustraciones».
Al margen de las disputas internas, Martínez ha admitido que no tenía previsto asumir el liderazgo del partido en un territorio especialmente complicado por su vasta extensión —la mayor de España—, las profundas divergencias incluso entre comarcas cercanas y la falta de un sentimiento identitario común. El motivo por el que aceptó el cargo «por responsabilidad», según fuentes consultadas por este medio, fue que en la operación para reemplazar a Tudanca, los nueve líderes provinciales acordaron que él era el «candidato de consenso» tras la negativa de Óscar Puente a ser uno de los ministros enviados por Pedro Sánchez para controlar las federaciones.
A pesar de haberse apoyado en la dirección de Ferraz, desde su nombramiento el nuevo barón ha intentado dibujar un perfil propio, rechazando que se le asocie con la etiqueta de «sanchista sobrevenido» y expresando abierta discrepancia con la financiación autonómica acordada por el Gobierno central con ERC, que ha calificado públicamente como «injusta e insuficiente» para su región. Este político, que nunca se alineó con los ganadores de los procesos federales del PSOE, se desprende ahora también del respaldo a su gestión para afrontar una nueva etapa desde la bancada de la oposición.
Martínez dejará la Alcaldía en un Pleno extraordinario convocado este lunes tras consolidar lo que considera uno de sus principales logros durante casi dos décadas de mandato: presentar el proyecto Álbum de Soria, una «iniciativa participativa» que invita a la ciudadanía a «crear la memoria visual colectiva de la ciudad» a través de sus fotografías personales y que se expondrá en el Centro Nacional de Fotografía, cuya sede consiguió atraer a su municipio.

