Adquisición de la primera vivienda a los 41 años: la generación Z apenas alcanza un 7% con hipoteca

Para los jóvenes, el acceso a la vivienda “no es una cuestión de voluntad, sino de aritmética”, señalan los analistas

Una mujer mira los anuncios de viviendas en venta de una inmobiliaria en Madrid. Marta Fernández / Europa Press.

En España, la edad promedio para adquirir la primera vivienda es de 41 años, siete años por encima que la media europea, lo que refleja la influencia de la brecha generacional en el acceso a la propiedad. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE), durante 2025 se constituyeron 501.073 hipotecas sobre viviendas, un incremento del 17,8% respecto al año previo, a pesar de que los tipos de interés y las condiciones competitivas no han logrado eliminar las barreras para los jóvenes.

El monto promedio de las hipotecas alcanzó los 172.535 euros, mientras que el tipo de interés medio se situó en el 2,87%, posicionando a España entre los mercados más atractivos de Europa.

Según Yogi Thadhani, portavoz de Finteca y Country Manager de Clar en España, la edad de acceso a la vivienda es el indicador más evidente de un mercado donde cada generación enfrenta normativas y obstáculos diferentes. “Este dato no es aislado, sino el reflejo de un modelo en el que plazos, barreras de entrada y condiciones han sufrido cambios profundos respecto a décadas atrás”.

A pesar de la recuperación del mercado hipotecario, el aumento generacional en la edad de compra apunta a una tendencia estructural que incide en la movilidad social y la formación de patrimonio de los jóvenes.

Generación Z y millennials: el desafío de la entrada y el salario

El acceso a la vivienda en propiedad para la Generación Z permanece fuera del alcance de la mayoría. Solo el 7% de quienes nacieron entre mediados de los noventa y 2010 están pagando una hipoteca, cifra notablemente inferior al 37% de los millennials y al 42% de la generación X, según pisos.com. El 35% reside en alquiler y un 26% comparte vivienda, lo que revela las dificultades para independizarse.

Uno de los principales factores que impide a los jóvenes de la Gen Z vivir de manera independiente es el salario. Datos del Banco de España indican que su sueldo medio anual ronda los 19.356 euros, insuficiente frente a una subida anual del precio de la vivienda del 12,9% durante 2025.

Según EAE Business School, los jóvenes tardan un 36,7% más que sus padres en reunir el 20% de entrada que exigen las entidades financieras: 3,6 años en comparación con 2,6 años en 1993. “Para la Gen Z, acceder a la vivienda no depende de la voluntad, sino de la aritmética”, afirmó Thadhani.

En el caso de los millennials, un 37% del grupo está pagando hipoteca y, entre quienes tienen entre 25 y 34 años, la compraventa ya supera al alquiler. No obstante, la brecha patrimonial se ha intensificado.

Según la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), la tasa de propiedad en menores de 35 años descendió del 65% en 2008 a menos del 40% en 2022. Además, la riqueza mediana de los jóvenes se redujo de 101.040 a 23.500 euros en dos décadas, mientras que los mayores de 65 años acumulan más de 321.987 euros en activos reales.

Personas mayores de 50 años: menos plazo, cuota más alta

El mercado hipotecario también varió para quienes tienen más de 50 años. “Hipotecarse a partir de los 50 es más común de lo que parece”, afirma Thadhani, aunque el mayor inconveniente para este grupo es el plazo.

Las entidades financieras exigen cancelar la hipoteca antes de cumplir los 75 años, lo que reduce los plazos y aumenta las cuotas. Para alguien de 50 años, el plazo máximo suele ser de 25 a 30 años; a los 55, desciende a 20-25 años; y cerca de los 60, raramente supera los 15-20 años.

“Acceder tardíamente a la hipoteca significa que esta decisión forma parte de una planificación vital”, destaca Thadhani. Uno de cada diez individuos del baby boom abona más de 1.000 euros mensuales por su vivienda. En estos casos, los expertos aconsejan una entrada del 30-40% del valor de la propiedad, en contraste con el 20% habitual, lo cual implica un mayor esfuerzo de ahorro.

En este contexto, la Comunidad de Madrid amplió en 2026 el programa ‘Mi Primera Vivienda’ para incluir a personas de entre 40 y 50 años, medida que evidencia cómo el acceso tardío a la propiedad se ha convertido en un fenómeno estructural en España.

Mercado récord, precios en ascenso y oferta limitada

Las 501.073 hipotecas suscritas en 2025 confirman, según el INE, que la financiación dejó de ser el principal obstáculo para el acceso a la vivienda. El tipo promedio del 2,87% y un euríbor estabilizado entre el 2 y el 2,3% generan un escenario prometedor, pero el precio de la vivienda volvió a aumentar a inicios de 2026 y la oferta de inmuebles continúa siendo insuficiente frente a la demanda.

En este entorno, uno de cada tres jóvenes adquiere vivienda con avales del Instituto de Crédito Oficial (ICO). La comparación de condiciones entre entidades se ha convertido en un factor clave para la economía familiar. “Medio punto en el tipo de interés puede representar miles de euros en una operación que impactará la situación financiera durante décadas”, advirtió Thadhani.

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