ERC considera improbable la candidatura conjunta de Rufián y Montero para las generales, contrario a los deseos de Pablo Iglesias.

Los dirigentes independentistas consideran que su compañero podría abandonar su partido «si se presentan oportunidades».

Gabriel Rufián (ERC) e Irene Montero (Podemos) conversan en el debate de investidura en septiembre de 2023, junto a Ione Belarra.

ERC no respalda la iniciativa de Pablo Iglesias para consolidar a las izquierdas en torno a un tándem formado por Irene Montero y Gabriel Rufián. Una fórmula que otorgaría a Podemos un rol destacado en una posible coalición para las elecciones generales, mientras que Sumar y sus aliados de IU, Más Madrid y Comunes quedarían relegados a un papel secundario alejado de las decisiones clave. Esta propuesta será presentada hoy por Montero y Rufián en una charla pública en Barcelona que han estado promocionando durante semanas.

«No creemos que sea factible», afirman fuentes de la dirección de ERC consultadas por EL MUNDO sobre la posibilidad de que su portavoz en el Congreso forme una lista conjunta con Montero para las elecciones. «Gabriel reconducirá la situación», añaden estas fuentes, cercanas a Oriol Junqueras, confiando en que su líder en Madrid abandonará el enfrentamiento con el presidente del partido tras postularse de manera unilateral y sin el aval de Junqueras como futuro candidato de las izquierdas a nivel estatal.

El presidente de ERC —quien no participará en el acto de Montero y Rufián, al igual que tampoco estuvo presente en el evento que el independentista protagonizó en febrero con el diputado de Más Madrid Emilio Delgado— ha reiterado insistentemente que Esquerra concurirá a las generales con sus propias siglas y que no le corresponde colaborar en la reunificación de las izquierdas estatales.

A pesar de sus diferencias con Rufián, el líder de ERC mantiene abierta la posibilidad de que repita como candidato republicano al Congreso, pues apuesta a que regresará al partido y no dejará la formación que lo impulsó hacia la política profesional.

No obstante, no todos los miembros de la estructura secesionista comparten esa certeza respecto al desenlace. Dos cargos de ERC consultados coinciden en que es probable que Rufián termine renunciando al carné si detecta oportunidades para posicionarse como referente y candidato de las izquierdas en el ámbito nacional. «El tándem con Montero conllevaría necesariamente la marcha de Rufián», asegura una de esas fuentes.

«Si ve posibilidades en el otro campo, se irá o hará que lo expulsen. Pero antes debe asegurarse de que el terreno esté preparado», analiza una segunda fuente, que también aconseja a Rufián no continuar desautorando y desafiando a Junqueras con su intento de forzar la unificación de las izquierdas estatales y nacionalistas, ya que sostiene que «en ERC el presidente siempre prevalecerá».

Las ofertas para Rufián proceden desde Podemos. El partido morado ha impulsado la idea de ese tándem desde que se anunció la convocatoria del debate y ha insistido constantemente en esa propuesta, a pesar de las reiteradas negativas de ERC. Iglesias volvió a manifestarlo recientemente y expuso al diputado catalán que ahora dispone de «dos caminos».

El primero consiste en «convencer a su partido» para sellar una alianza con Podemos y otras formaciones estatales que se limite exclusivamente a Cataluña. Así, ERC cumpliría su propósito de presentarse únicamente en su territorio. Sin embargo, ese acuerdo afectaría las «dinámicas» estatales y permitiría desbloquear la unidad entre las demás fuerzas. «Es una vía que creo que él querrá explorar», manifestó Iglesias.

El segundo camino llevaría a Rufián a abandonar ERC y asumir que ya es más que un «político catalán», buscando alianzas en torno al antifascismo con otros sectores. Iglesias remarcó a Rufián que «las oportunidades no se repiten». Ahora confía en que la presión ejercida durante el acto y en la calle lo convenza para conformar ese binomio con Irene Montero en las próximas elecciones.

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