El entrenador del Atlético de Madrid y su esposa, Carla Pereyra, han desarrollado discretamente una extensa red inmobiliaria.
Más información: El Atlético de Madrid solicita una justificación oficial al CTA por aplicar criterios diferentes en jugadas muy similares
Diego Pablo Simeone se encuentra inmerso en una paradoja interesante: mientras que sobre el terreno de juego se le exige reinventar continuamente al Atlético de Madrid, en su vida privada ha apostado por algo tan tradicional como el sector inmobiliario.
Con su esposa, Carla Pereyra, han establecido sin mucho ruido un entramado inmobiliario centrado en Madrid, que ya incluye 180 apartamentos y siete edificios en propiedad, conformando un patrimonio comparable al de algunas grandes empresas especializadas.
El núcleo de este conjunto de propiedades es Carpersim SL, la sociedad que gestiona la mayor parte de sus inversiones residenciales y que se ha consolidado como la división empresarial más sólida dentro del matrimonio.
De acuerdo con los informes presentados en el Registro Mercantil, la empresa cuenta con activos cercanos a los 40 millones de euros, incluyendo 13,8 millones en inversiones inmobiliarias y más de 19 millones en activos fijos, lo que refleja la apuesta decidida por transformar sus ingresos futbolísticos en un patrimonio duradero.
La gestión de estas propiedades también se realiza de forma profesionalizada. La mayoría de los apartamentos y estudios están localizados en el centro de Madrid y se alquilan a través de MyLocation, una plataforma propia que permite controlar todo el proceso comercial.
Adquieren pisos en buenas ubicaciones, los reforman y los ofrecen en el mercado con una presentación uniforme, dirigidos tanto a estudiantes como a profesionales y turistas con capacidad económica media-alta.
Los efectos ya se reflejan en sus resultados: en 2024, el volumen de negocio —casi en su totalidad ingresos por alquileres— se triplicó en comparación con el año anterior, superando los 330.000 euros, con un patrimonio neto cercano a los 20 millones, íntegramente aportados por la familia.
Simeone y Flick se saludan antes del partido de la ida de las semifinales de la Copa del Rey
Dentro de la distribución de tareas, Simeone aporta el nombre y la capacidad económica, mientras que el liderazgo del proyecto recae claramente en Pereyra. Forbes España la definía como la principal estratega del negocio, destacando su evolución desde gestionar unos pocos alojamientos para estudiantes hasta dirigir una estructura con 180 apartamentos, siete edificios y un importante desarrollo en curso.
«Mi objetivo en esta etapa de mi vida era construir algo desde cero y lo he logrado», afirmaba al referirse al terreno adquirido al norte de Madrid, en la zona de Tres Cantos, donde ya se están levantando dos edificios con 140 apartamentos, financiados mediante aportaciones familiares y créditos bancarios.
Este nuevo desarrollo, realizado a través de la sociedad Tres Cantos 1415, refleja la visión que tiene la pareja sobre el negocio: no solo compran y rehabilitan en zonas consolidadas, sino que también invierten en áreas en crecimiento, próximas a polos tecnológicos y sanitarios, donde existe una demanda estructural de viviendas. Tres Cantos, que busca consolidarse como un centro de empresas audiovisuales y tecnológicas, se adapta a esta estrategia.
Mientras el ‘Cholo’ se enfrenta al ritmo frenético de la temporada futbolística, su vida fuera del deporte se sustenta en un modelo más estable: un patrimonio inmobiliario diversificado, gestión propia de bienes y un crecimiento constante que ha hecho de él y Pereyra unos de los principales arrendadores discretos de la capital.

