Robert Lewandowski (37): Mis padres fueron clave para que mi sueño futbolístico no terminara antes de comenzar

Lewandowski celebra el gol de la victoria ante el Atlético de Madrid. El delantero del Barça reconoce la influencia decisiva de sus familiares en los comienzos de su destacada carrera futbolística.

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Robert Lewandowski es imparable. Con 37 años, continúa destacándose en la élite y, aunque ha disminuido su protagonismo en el Barça, sigue anotando goles con gran facilidad.

Ya está cerca de alcanzar las 800 dianas en su trayectoria profesional y ha forjado un recorrido que lo llevó del Borussia Dortmund al Bayern de Múnich y, desde 2022, al FC Barcelona. A sus 37 años, su opinión aún tiene un peso significativo en el fútbol mundial. Sin embargo, cuando se sienta a dialogar en profundidad, el futbolista polaco no inicia hablando de trofeos ni estadísticas. Comienza mencionando a su padre.

Lewandowski perdió a su padre antes de alcanzar la mayoría de edad, y la ausencia de Krzysztof dejó un vacío que admite no haber superado del todo. «Lo que más extraño es, sencillamente, poder hablar con él. Nadie me enseñó cómo ser hombre, tuve que aprender por mi cuenta», expresó en High Performance.

Lewandowski celebra su gol al Athletic, el primero del Barça en su regreso al Camp Nou

Lewandowski celebra su gol al Athletic, el primero del Barça en su regreso al Camp Nou Simón Sánchez

El atacante polaco admite que tras esa pérdida se protegió emocionalmente: «Me cerré. No sabía cómo enfrentar lo que sentía».

Años más tarde, fue Jürgen Klopp, su entrenador en Dortmund, quien logró conectar con ese lado vulnerable. «Sentí como si una figura paterna estuviera frente a mí», relató en Sport Bild.

Confesiones íntimas

En el podcast se mostró aún más sincero: «Lo más valioso para mí fue que me habló como un hombre se dirige a su hijo. Percibí en su mirada que confiaba en mí. Después de dos horas, comprendí que desde hacía años, desde la muerte de mi padre, extrañaba ese tipo de diálogo». Este momento supuso un cambio porque, a partir de entonces, todo empezó a mejorar.

Durante su entrevista en el espacio High Performance, Lewandowski se abrió como pocas veces sobre la herida que ha marcado su vida. «Perdí a mi padre cuando tenía 16 años y fue un golpe muy duro. No estaba listo para ser hombre, y de repente, en un instante, tuve que asumir ese papel para apoyar a mi familia», reveló.

Krzysztof no fue un padre común. Fue campeón polaco de judo y exfutbolista de segunda división, quien transmitió a Robert la disciplina y la pasión por el deporte.

«También fue deportista, judoka, y me brindó mucho apoyo con el judo», rememoró el delantero en esa misma entrevista.

Durante varios años, Krzysztof realizó un esfuerzo considerable para sostener el sueño de su hijo: dedicaba cerca de cuatro horas diarias en traslados, entre ida y vuelta, para llevarlo a entrenar con su equipo en Varsovia. «Si no hubiera contado con unos padres que me apoyaran, mi sueño de ser futbolista habría finalizado antes de empezar», escribió Lewandowski en una carta para The Players’ Tribune.

La muerte llegó de manera inesperada, producto de un derrame cerebral. Iwona, la madre de Robert, rememoró aquella noche en una entrevista con Przeglad Sportowy: recordó que Krzysztof solía roncar, pero que se despertó de madrugada y el silencio fue lo que la inquietó. Cuando encendió la luz, él ya estaba amoratado. Krzysztof falleció antes de presenciar el debut profesional de su hijo.

Lewandowski mantiene vivo el recuerdo de su padre con un hábito que repite desde el inicio de su carrera: dedica su primer gol en cada club que representa a Krzysztof.

Lo hizo en el Lech Poznań, en el Dortmund, en el Bayern y también en el Barça. «Cada vez que marco el primer gol en un equipo, se lo dedico a mi padre, que sé que me está observando desde arriba», explicó tras anotar por primera vez con el Barcelona.

«Cada vez que entro al campo, siento que él me mira desde el mejor lugar del estadio». Hoy, ese niño de Varsovia que perdió a su padre demasiado pronto es el veterano que lidera uno de los vestuarios más jóvenes de Europa.

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