Las 6 de La Suiza: del conflicto laboral al indulto, su encarcelamiento fue injustificado

El movimiento sindical expresa su satisfacción por la medida del Gobierno de conceder el indulto a los seis sindicalistas sancionados con tres años y medio de prisión por obstrucción a la justicia y coacciones.

Un centenar de personas frente a la Delegación del Gobierno en La Rioja en julio de 2025.

Este martes, el Consejo de Ministros pondrá punto final a un caso que, en los últimos años, se ha convertido en un icono dentro del debate sobre los límites de la acción sindical y su criminalización. Se trata de Las 6 de La Suiza, un movimiento que surgió en 2021 tras la condena de seis sindicalistas de CNT por coacciones y obstrucción a la justicia, vinculadas a sus protestas en defensa de una trabajadora de Gijón, y que ahora concluye con la concesión del indulto por parte del Gobierno.

«Representa una victoria para la lucha de la clase trabajadora», declaró este lunes Herminia González, portavoz del grupo Sofitu creado en apoyo a las seis personas condenadas. Cinco mujeres y un hombre, provenientes de diversos sectores, quienes fueron sentenciados a tres años y medio de prisión, una pena que han considerado siempre «desproporcionada» y resultado de una «criminalización» de la protesta.

El 10 de julio de 2025 ingresaron en la cárcel de Villabona; el día 18 lograron el tercer grado y, desde entonces, salvo fines de semana, permanecían en prisión durante la noche y salían para trabajar y atender a sus familias. Poco más de una semana atrás habían conseguido dormir en sus hogares bajo control telemático.

Aunque ya no pernoctaban entre rejas, continuaban con pulsera electrónica y bajo la supervisión del régimen de Instituciones Penitenciarias. Asimismo, permanecían condenados, situación que, para sus apoyos, constituía una pena adicional y una «injusticia». La concesión del indulto representa un alivio, pero no borra el motivo de su lucha ni minimiza una crítica profunda al proceso: «Nunca debieron entrar en prisión ni haberse llevado a cabo este procesamiento», asegura Herminia González, quien reivindica que su actuación fue el ejercicio de un derecho fundamental, recordando el lema del grupo de apoyo: «hacer sindicalismo no es delito» y que «esto debe prevalecer en todo momento».

El caso movilizó protestas masivas en Asturias, otras ciudades españolas y a nivel internacional, con actos de respaldo en Nueva York (Estados Unidos) y diferentes países europeos. El expediente de indulto que revisará el Consejo de Ministros este martes está respaldado por 22 organizaciones sindicales, tanto mayoritarias como minoritarias, por lo que el grupo de apoyo considera que también representa «un triunfo para el movimiento sindical». A su vez, cuenta con una recogida de firmas a su favor.

Las seis personas condenadas no emitirán declaraciones hasta que el indulto sea oficial, sin embargo, su entorno denuncia la injusticia de una condena emitida por el Juzgado de lo Penal número 1 de Gijón y ratificada por el Tribunal Supremo en junio de 2024. Esta sentencia incluye tres años y medio de prisión más una indemnización de 150.000 euros al propietario de la pastelería La Suiza, quien interpuso la denuncia en este caso y tuvo que cerrar su negocio durante las movilizaciones sindicales.

La satisfacción por el indulto es compartida por todos los colectivos que respaldaron a los condenados, entre ellos, los partidos Podemos, ERC, EH Bildu y BNG, que presentaron una iniciativa parlamentaria de apoyo, así como la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. «Hemos luchado durante meses y finalmente lo hemos conseguido. El indulto a Las 6 de La Suiza ya es una realidad», celebró esta última en la red social Bluesky.

Además, agradeció «a todas las organizaciones que se movilizaron defendiendo su inocencia» y recordó que «el sindicalismo no es un delito. Defender los derechos laborales debe ser motivo de orgullo».

Este conflicto laboral comenzó en 2016, aunque la condena se dictó hasta 2021. En ese año, una trabajadora embarazada de la pastelería La Suiza, situada en la avenida de Schultz de Gijón, solicitó una baja laboral por riesgo de aborto, y denunció que el propietario del negocio no le permitió ausentarse por encontrarse indispuesta.

Se generó un conflicto laboral que derivó en un enfrentamiento entre el jefe y la pareja de la trabajadora, y cuando ella regresó tras el parto intentó negociar un despido alegando acoso laboral. Ante la falta de acuerdo, CNT organizó una campaña de protestas frente al local. Fue durante esta campaña cuando se presentaron las denuncias que posteriormente derivaron en condenas. La empresa presentó cerca de treinta denuncias contra el sindicato y sus miembros, llegando incluso a pedir su ilegalización.

Herminia González lamenta la criminalización del movimiento sindical y atribuye esta situación al juez Lino Rubio Mayo, titular del Juzgado de lo Penal 1 de Gijón, pues los hechos habían sido archivados anteriormente hasta que fueron reevaluados en esta sala y reclasificados como delitos de coacciones y obstrucción a la justicia.

«Esto ocurrió porque llegó a este juzgado, los anteriores lo habían archivado», recalca, explicando que las protestas que dieron lugar a la condena se realizaron frente a la pastelería con la autorización de la Delegación del Gobierno y que «nunca hubo incidentes». Su ‘delito’ fue, según la portavoz, «defender a una trabajadora», una de las que acabó condenada. En primera instancia hubo ocho sentenciados, cifra que luego se redujo a seis.

Su crítica hacia el proceso es tan firme como su agradecimiento hacia quienes participaron en la solicitud del indulto. «Es el resultado de la lucha colectiva, de la clase trabajadora, y del apoyo y solidaridad mutuos que se mostraron desde el principio», insiste, y reafirma que las seis personas condenadas «supieron desde el primer momento que no estaban solas» y contaron con un «tsunami de solidaridad que superó las fronteras de Asturias y del Estado español».

Según esta portavoz, demostraron «la importancia de la solidaridad, el apoyo mutuo y la unidad». Una vez que el indulto sea oficial, anuncian una acción reivindicativa en la que se incluirá a todo el movimiento asociativo que les brindó respaldo, recordando que «existen muchas otras situaciones de represión actuales que no deben olvidarse», entre ellas, ‘Los 6 de Zaragoza’, ‘Las 7 de Somosaguas’ y quienes participaron en las movilizaciones de La Vuelta Ciclista.

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