La clave para gestionar el estrés laboral radica en priorizarse y tomar descansos

El ámbito laboral puede suponer una fuente constante de estrés, impactando tanto en la salud física como emocional de quienes lo experimentan. Esta tensión no solo afecta negativamente la productividad, sino que también puede dañar las relaciones familiares. Para aportar soluciones útiles, el doctor Mesa expuso tres estrategias que facilitan el control del estrés en el trabajo antes de que se convierta en un problema serio.
“El estrés en el trabajo puede afectar, además de la familia, tu salud”, advirtió el doctor. En su análisis, Mesa distinguió entre dos clases de estrés. Por un lado, el que permite responder ante situaciones de peligro inmediato, como esquivar un automóvil que aparece de repente. Por otro, el estrés prolongado que permanece durante horas o incluso días debido a la presión laboral, y que puede traer consecuencias negativas a largo plazo si no se trata adecuadamente.
Tres estrategias para controlar el estrés en el trabajo
El primer consejo del especialista se basa en la priorización de tareas. “Aplica la regla del veinte/ochenta”, explica. Conocida como el principio de Pareto, esta ley señala que el 20% de las acciones genera el 80% de los resultados. Por ello, es crucial identificar cuáles actividades son verdaderamente importantes y concentrar el esfuerzo en ellas, evitando dispersarse en tareas menos relevantes. “Enfócate en lo que genera mayor impacto y ve directo a eso”, enfatiza Mesa.

El segundo consejo se refiere a cómo manejar las relaciones con personas o situaciones complicadas en el entorno laboral. “No lo tomes como algo personal”, recomienda el doctor, especialmente frente a jefes o colegas tóxicos. Según Mesa, si alguien genera un ambiente negativo, el problema radica en esa persona, no en quien lo recibe.
Por esta razón, sugiere enfocarse en disfrutar el trabajo que se realiza y, en caso de que la situación laboral sea insostenible, buscar alternativas para cambiarla. “Si no te gusta, sal ahí rápido”, aseguró, apuntando que preservar la salud emocional es fundamental.
El tercer consejo subraya la importancia de hacer pausas durante la jornada laboral. “Si estás bloqueado o no logras resolver un problema, el cerebro requiere oxígeno”, explicó Mesa. Salir a caminar, compartir tiempo con un amigo o desconectarse por unos minutos permite que la mente se refresque y que, al retomar la tarea, se encuentren soluciones con mayor claridad. Esta práctica no solo disminuye la ansiedad, sino que además incrementa la productividad y la creatividad.

El doctor Mesa concluye con un mensaje motivador: “El estrés tiene solución. La vida se vive avanzando”. Su enfoque destaca que, aunque el estrés laboral es inevitable en determinadas situaciones, existen estrategias efectivas para controlarlo y mitigar sus impactos negativos.
En un contexto donde las jornadas laborales son cada vez más exigentes, implementar estos tres pasos puede hacer la diferencia. Priorizar tareas esenciales, no asumir los problemas personales de otros y tomar descansos regulares no solo ayuda a resguardar la salud mental, sino que también favorece un desempeño laboral más eficiente y satisfactorio. La recomendación es clara: aprender a gestionar el estrés resulta indispensable para vivir de manera más equilibrada y plena.

