España queda fuera de la reunión de más de 30 democracias para reabrir el estrecho de Ormuz por no condenar ataques iraníes a petroleros

La ministra de Exteriores británica, Yvette Cooper, preside la reunión telemática sobre Ormuz.

España no participó en el encuentro de 35 democracias en Londres enfocado en reabrir el estrecho de Ormuz, tras no sumarse a la condena global por los ataques iraníes contra petroleros.

La sesión, liderada por la ministra británica Yvette Cooper, congregó a naciones como Francia, Alemania, Estados Unidos, Israel y aliados regionales del Golfo Pérsico.

La omisión de España implica que carece de representación en una crisis que impacta directamente en los costos del petróleo y la energía en Europa.

Esta exclusión se añade a otras recientes ausencias de España en foros internacionales clave sobre seguridad y política exterior.

Ni estuvo ni se esperaba. El Ejecutivo de Pedro Sánchez no asistió a la reunión del jueves organizada por el Gobierno del primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, junto a 35 países.

El encuentro fue liderado por la ministra de Exteriores del Reino Unido, Yvette Cooper, y contó con delegados de Francia, Alemania, Italia, Japón, Canadá, Corea del Sur, Estados Unidos, Israel, Australia, y socios regionales como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Kuwait.

Estos mismos firmaron, el 19 de marzo, una declaración conjunta de condena hacia Irán. En ella se rechazaban «de forma categórica» los ataques iraníes contra barcos comerciales desarmados y contra infraestructuras civiles, incluyendo instalaciones petroleras y de gas.

Seis días después, en el Congreso, Pedro Sánchez ofreció explicaciones sobre la situación en Irán, mientras que Alberto Núñez Feijóo le reprochaba abiertamente.

«Aquí no estamos. Usted no está presente. Ha venido a informar sobre la guerra, pero es el líder europeo con menos información porque está excluido de todos los foros internacionales», afirmó el presidente del PP, acompañado por un texto encabezado por distintas banderas.

España, ausente en otros foros

El propósito del encuentro de este jueves, coordinado desde Downing Street, era reestablecer el tránsito marítimo y garantizar la protección de los barcos comerciales bloqueados desde que el régimen iraní respondió con un cierre parcial, tras el despliegue militar de Estados Unidos y Israel.

Los informes actuales indican que hay más de mil barcos detenidos en el estrecho. Por su paso transita una quinta parte del petróleo y gas mundial, además de un tercio de los fertilizantes vitales para la producción de la mitad de los alimentos en el mundo.

También fue la primera ocasión en la que los aliados se sentaron con una delegación estadounidense tras la amenaza de Donald Trump de abandonar la OTAN.

La exclusión española del foro londinense deja al país sin voz en una crisis que impacta directamente en los precios del petróleo y en el costo energético europeo.

La negativa del Gobierno a autorizar vuelos militares desde las bases de Rota y Morón tensionó las relaciones con Washington, junto con su postura de «no a la guerra».

El reproche de Washington hacia Madrid contrasta con la reacción en Oriente Medio.

El régimen iraní llegó a lanzar misiles con pegatinas que muestran fotografías de Sánchez e incluyen la frase «gracias primer ministro».

No era la primera vez que Sánchez quedaba excluido en un momento crítico para la seguridad europea. En septiembre, ocurrió tras la incursión de 19 drones rusos en suelo polaco, que Varsovia consideró la situación más cercana a un conflicto abierto desde la Segunda Guerra Mundial.

En ese momento, mientras Polonia invocaba el artículo 4 de la OTAN, líderes de Francia, Reino Unido, Italia, Alemania, Países Bajos, Ucrania y el secretario general de la Alianza se reunían de emergencia sin la presencia de Pedro Sánchez.

Esa exclusión se sumó a su ausencia en la cumbre de Washington del 18 de agosto en la Casa Blanca y a otras reuniones restringidas con Trump, JD Vance o Zelenski, fortaleciendo la percepción de una pérdida de influencia internacional española.

En esa foto estuvieron el presidente francés, Emmanuel Macron; el alemán, Friedrich Merz; y la premier italiana, Giorgia Meloni.

Mientras tanto, Sánchez se consolidaba como líder simbólico de la «resistencia anti‑Trump», aunque cada vez menos presente en los espacios donde se definen las respuestas occidentales a Rusia.

Scroll al inicio