El castillo almenado medieval en este pintoresco pueblo de Extremadura con una leyenda sobre un tesoro califal que merece ser explorado

Un cerro, una fortaleza y siglos de historia rodeados de misterio convierten este enclave extremeño en un destino insólito. Entre murallas y relatos, un secreto escondido continúa despertando el interés de quienes lo recorren

Foto: El castillo medieval almenado que tienes que descubrir en este encantador pueblo de Extremadura. (Wikipedia/Toñidanialba)
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En la cima de un cerro que domina un entramado de calles inclinadas, almenas, murallas y torres continúan perfilando uno de esos espacios en Extremadura donde la historia sigue gravitando sobre la piedra. En esta localidad de la provincia de Badajoz, declarada Conjunto Histórico-Artístico, el visitante no solo halla un casco antiguo con alto valor patrimonial, sino también una fortaleza asociada a una antigua leyenda sobre un tesoro califal que por generaciones ha alimentado la imaginación colectiva. Asimismo, el entorno de dehesas, encinas, alcornoques y la cercana Sierra del Cordel potencia el encanto de una escapada con aire medieval.

Ese lugar es el Castillo de Burguillos del Cerro, una fortaleza de origen islámico que, tras varias intervenciones arquitectónicas, consolidó su imagen medieval como uno de los principales símbolos de Burguillos del Cerro. La edificación, situada sobre la colina, exhibe un diseño de polígono irregular, doble recinto amurallado y múltiples torres, entre las que sobresalen la Torre del Homenaje y la Torre Parda. Su estado actual responde en gran medida a las modificaciones realizadas tras la conquista cristiana, cuando Fernando III la entregó a la Orden del Temple. Desde entonces, esta fortificación pasó a controlar un punto estratégico entre caminos y núcleos habitados clave en la zona.

La visita permite observar varios elementos que justifican el valor monumental del conjunto. La entrada conserva una puerta de granito con arco ligeramente apuntado y el escudo de la Casa de Béjar, mientras que en el interior aún se distinguen el patio de armas cuadrado, restos de aljibes y diferentes estancias. También se menciona la existencia de seis torres en total, en un conjunto que fue ampliado y adaptado durante los siglos. Además, su condición de mirador privilegiado sobre la campiña es una de las razones por las que este castillo medieval almenado continúa siendo una visita imprescindible para los interesados en patrimonio, paisaje y rutas con aire histórico en la provincia de Badajoz.

La leyenda del becerro de oro y el recorrido por el pueblo

No obstante, gran parte del atractivo del lugar reside en la historia que lo rodea. La tradición sostiene que, antes de la conquista cristiana, los antiguos habitantes musulmanes habrían ocultado en sus pasadizos un botín que algunos identifican con un becerro de oro y otros con un conjunto de joyas escondidas bajo la piel de ese animal. La búsqueda de ese supuesto tesoro, que se prolongó entre finales del siglo XIX y principios del XX, provocó daños en la fortaleza sin que se encontrara ningún vestigio. Antes o después de ascender por el camino empedrado hacia el castillo, el recorrido puede completarse por las plazas de la Misericordia y Alta, la iglesia de Santa María de la Encina y San Juan Bautista, la Casa del Corregidor o los antiguos templos hoy convertidos en centros de interpretación, elementos que fortalecen el valor patrimonial de Burguillos del Cerro como destino con identidad propia.

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