Vox nombra al medallista olímpico Cristian Toro como nuevo portavoz de deportes del partido

Se integra en el grupo de portavoces sectoriales que Vox ha promovido en los últimos meses, otorgándoles cada vez más protagonismo para contrarrestar las controversias surgidas.

El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, con el piragüista Cristian Toro

Ante la sucesión de salidas polémicas de algunos de los rostros más reconocidos de Vox, el partido responde incorporando a una figura de alto prestigio. El piragüista Cristian Toro, medallista de oro olímpico en los Juegos de Río de Janeiro 2016, será el nuevo portavoz nacional de deportes de la formación. Este puesto, creado recientemente, se añade a los otros 14 referentes sectoriales que Vox ha impulsado durante el último año y a quienes ha aumentado su visibilidad.

«Ya no compito con la pala en las manos, pero continúo remando con el mismo compromiso desde Vox para dejar un país mejor a las generaciones futuras», declaró Toro en un vídeo difundido por el partido para comunicar su nombramiento. Desde la formación, este fichaje se considera un refuerzo destinado a promover su política deportiva, enfrentándose a la «instrumentalización ideológica». Así, las propuestas que Vox presenta en esta área incluyen también sus postulados habituales: abogan por «despolitizar el deporte», «asegurar que las selecciones nacionales representen a España en las competiciones internacionales» y que las categorías femeninas se regulen mediante «criterios biológicos y deportivos objetivos».

Cristian Toro (La Asunción, Venezuela, 1992), campeón olímpico de piragüismo en aguas tranquilas en 2016 junto a Saúl Craviotto, ya estuvo vinculado a Vox anteriormente, pues en 2023 figuró en las listas del partido para el Ayuntamiento de Madrid. No logró entrar en el consistorio: la formación, encabezada por Javier Ortega Smith, obtuvo cinco concejales, y Toro ocupaba el sexto puesto en la candidatura.

En este momento, Santiago Abascal lo reincorpora en plena crisis interna de la formación, que sufre la expulsión de varios de sus miembros más conocidos. Entre ellos, el propio Ortega Smith, así como José Ángel Antelo, quien en 2020 fue otro fichaje del partido en el ámbito deportivo, dado que era jugador de baloncesto. A Antelo se le propuso asumir la portavocía que ahora recae en Toro, pero su negativa a abandonar el liderazgo de la formación en Murcia —condición impuesta por la dirección— provocó un enfrentamiento con Antelo que terminó con su expulsión forzosa del partido.

Vox cubre esta vacante ahora con la figura de Toro, quien se suma a la estructura de portavoces que Abascal instauró en febrero de 2025, justo tras otra de las grandes crisis internas que ha atravesado la formación últimamente: la dimisión de su líder en Castilla y León, Juan García-Gallardo. Mediante estos perfiles, el partido intenta transmitir la imagen de que en Vox «existen cuadros sólidos», con el objetivo de contrarrestar la percepción generada por las sucesivas salidas de dirigentes históricos como Ortega Smith, Iván Espinosa de los Monteros o Rocío Monasterio.

Aunque la mayoría de los portavoces nacionales designados por Vox son perfiles políticos (diputados en el Congreso o en parlamentos autonómicos), la estructura ya incluía previamente a una figura ajena a la política directa, quien fue la primera en asumir esta responsabilidad: el policía Samuel Vázquez, que ejerce como referente del partido en materia de inmigración desde hace año y medio. Ahora, a este se une Toro como un perfil que, por el momento, está vinculado a Vox solo en términos orgánicos, no parlamentarios.

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