Antonelli, piloto de 19 años, tiene una hermana gimnasta, se tituló en Bolonia y aún no puede manejar su Mercedes particular

Andrea Kimi Antonelli, tras su victoria en el GP de Japón 2026 El piloto italiano es el más joven en liderar la historia del Mundial de Fórmula 1 tras sus triunfos consecutivos en China y Japón.

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En la Fórmula 1 es reconocido por todos. Sin embargo, fuera del circuito de Suzuka, Andrea Kimi Antonelli sigue siendo, ante todo, un joven de 19 años de Bolonia que solicita tagliatelle caseros cuando llega a su hogar y que, curiosamente, no puede arrancar su propio vehículo particular.

El nombre que lo ha acompañado siempre no es un tributo directo al campeón mundial finlandés Kimi Räikkönen, aunque la comparación resulte inevitable. Fue Enrico Bertaggia, amigo cercano de la familia, quien sugirió dar un segundo nombre con resonancia internacional junto al italiano «Andrea».

Antes de dedicarse al karting, el joven Andrea tenía la intención de ser futbolista, siguiendo la tradición italiana. No obstante, fue su propio interés por los motores, y no una imposición paternal, lo que cambió ese rumbo. Su padre Marco -ex piloto de Superturismo– finalmente accedió y lo inscribió en karting a la edad de ocho años.

Nadie esperaba que, años después, su ídolo infantil sería Sebastian Vettel y que conservaría una taza suya en casa, a pesar de vestir los colores del equipo que más derrotas le infligió a dicho alemán.

La familia Antonelli es el núcleo de todo. Su madre, Verónica, sigue cada carrera desde Bolonia con una pasión que ya es reconocida en los medios italianos. Cuando Kimi ganó su primera carrera, ella y su hija pequeña, Maggie, se emocionaron hasta las lágrimas frente al televisor.

Kimi Antonelli, durante el GP de Japón 2026

Kimi Antonelli, durante el GP de Japón 2026 Reuters

Maggie, que tiene aproximadamente once años, practica gimnasia rítmica y es la principal seguidora de su hermano desde la distancia. Mientras el padre viaja con el equipo al paddock, madre e hija forman el apoyo emocional desde casa.

El título que pidió su madre

Combinar los grandes premios con los estudios no es sencillo, pero Antonelli se graduó en el Instituto Técnico Gaetano Salvemini de Casalecchio di Reno con un diploma en Gestión de Recursos Humanos, Relaciones Internacionales y Marketing.

El estímulo vino de su madre: «Pasé muchos años en la escuela y sería una pena abandonarla en el último año; además, a mi mamá realmente le importa, por eso lo hice también por ella», explicó el italiano.

La noche previa al examen la pasó repasando con amigos al ritmo de Notte prima degli esami, la canción que acompaña a varias generaciones de estudiantes italianos en este rito de paso.

El carnet en una furgoneta

Aquí surge la contradicción más curiosa de su vida. Antonelli obtuvo su permiso de conducir en enero de 2025, aprobando el teórico con solo un error. Para prepararse, utilizó una Fiat Scudo de nueve plazas del equipo de su padre, quien fue su instructor en el manejo de la caja manual.

Superado el examen con un Volkswagen Golf, pronto recibió un obsequio de Mercedes: un AMG GT 63 S de 585 CV. El inconveniente es que la normativa italiana impide a los conductores novel superar los 100 CV por tonelada durante los primeros tres años de permiso.

Antonelli puede llevar un F1 al límite en cualquier pista del mundo, pero tiene prohibido arrancar su propio vehículo por las calles de Bolonia.

A pesar de su repentina fama, quienes lo conocen lo describen como «un joven sencillo y muy ligado a sus amigos del colegio».

Cuando regresa a Emilia-Romaña, lo primero que pide es ese plato de tagliatelle que solo su madre sabe preparar. La estrella del paddock y el vecino de barrio conviven, por ahora, sin demasiadas contradicciones.

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