La Selección se enfrenta este viernes en La Cerámica, estadio del Villarreal, a Serbia en un encuentro que va más allá de un simple amistoso (21:00 horas).
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La cuenta regresiva no admite ya atajos. Este viernes, cuando España pise el césped del estadio La Cerámica de Villarreal para jugar contra Serbia, habrá comenzado oficialmente la fase final hacia el Mundial 2026.
En exactamente 80 días, el 15 de junio en Atlanta, el campeón de Europa estrenará su participación frente a Cabo Verde en el Grupo H de una Copa del Mundo que ha centrado toda la atención del cuerpo técnico desde el cierre de la Eurocopa de 2024 en Berlín.
Luis de la Fuente no lo esconde ni un instante: «El Mundial empieza hoy, no hay nadie más nervioso que yo en el vestuario. Toda la atención está puesta en el Mundial», afirmó este jueves durante la rueda de prensa previa al partido.
Cuestionario rápido con Víctor Muñoz
Aunque el enfrentamiento contra Serbia tiene la etiqueta de amistoso, en Las Rozas nadie lo considera como tal. El propio De la Fuente ya lo había dejado claro días antes al anunciar la lista: «Para nosotros no son dos amistosos, sino partidos de convicción. Queremos analizar muchas cosas, probar diferentes situaciones de juego y que los jugadores nuevos experimenten esta vivencia».
El mensaje llegó fuerte y claro al vestuario. Pablo Fornals, una de las incorporaciones en la convocatoria, admitió abiertamente que su participación en el Mundial dependerá de su rendimiento en las próximas fechas. Joan García, la gran figura de esta lista, manifestó su sueño de debutar en un año mundialista y su compromiso de «darlo todo en cada entrenamiento». Para numerosos jugadores, esta España-Serbia es su propia final.
El núcleo cambió
Si se compara el plantel actual con aquel que levantó la Eurocopa en julio de 2024, aparecen hasta doce nombres diferentes. La renovación no ha sido traumática, pero sí profunda. La primera ausencia fue involuntaria: Dani Carvajal, capitán y referente en el lateral derecho, sigue sin recuperar su mejor nivel tras la seria lesión de rodilla que sufrió en octubre de 2024.
De la Fuente sigue esperando -«Ojalá Dani recupere el nivel mostrado en la Eurocopa y esté con nosotros», dijo este jueves- aunque el calendario aprieta y Pedro Porro ha asumido esa posición con total confianza.
Álvaro Morata, el otro capitán y el delantero que alzó el trofeo en Berlín, ha agotado un ciclo cerrado. La decisión técnica de dejarlo fuera se tomó en octubre y, desde entonces, el jugador del Como se encuentra en una situación ambigua: ni convocado ni despedido oficialmente.
Álvaro Morata y Dani Carvajal, en un calentamiento de España
De la Fuente vuelve a ofrecerle una mano cordial -«Sabe que debe seguir trabajando y demostrarlo en el campo»-, pero la realidad marca que Mikel Oyarzábal, autor de seis goles en la fase de clasificación, ha ocupado el lugar de nueve con tal firmeza que el debate está cerrado.
A ellos se suman quienes se despidieron de manera definitiva. Jesús Navas se retiró dejando un hueco emocional en el grupo; Nacho Fernández emigró a Arabia Saudí; y Joselu se fue rumbo a Qatar sin lograr consolidarse. Tres jugadores que simbolizaban la conexión con una generación dorada y cuya salida aceleró la renovación del equipo.
Las lesiones han marcado esta fase preparatoria. Fabián Ruiz, Mikel Merino y Nico Williams son las ausencias que más preocupan en Las Rozas. El mediocampista del PSG y el centrocampista del Arsenal habrían sido titulares fijos en un once con máxima garantía, y su falta en los últimos meses ha forzado a De la Fuente a buscar alternativas en el medio campo.
Nico Williams, responsable junto a Lamine Yamal de la magia en la Eurocopa, arrastra una pubalgia que le ha impedido mantener continuidad durante toda la temporada, sin éxito con los tratamientos conservadores aplicados por el Athletic. El tiempo corre y la duda sobre su presencia en el Mundial sigue latente.
Zubimendi y los jóvenes asumen el liderazgo
En ese vacío han emergido nuevos referentes. Martín Zubimendi es hoy el cerebro indiscutible de la Selección. Fue clave en la final de la Eurocopa al sustituir a Rodri en la segunda parte, con el partido en máxima tensión; ha mantenido su nivel durante la ausencia del Balón de Oro, y continúa siendo pieza fundamental ahora que el madrileño regresa para retomar su mejor versión.
La defensa es la zona que más ha variado en apariencia y donde el futuro ofrece mayores esperanzas. Pau Cubarsí, central del Barcelona con apenas 19 años, y Dean Huijsen, que llegó al Real Madrid desde el Bournemouth con una madurez excepcional para su edad, se han convertido en la nueva columna vertebral de la zaga española.
Ambos conviven en la concentración con la normalidad de quien sabe que ya tiene su plaza asegurada para el Mundial en Estados Unidos, y comparten la frescura de una generación que no teme el escenario internacional. A ellos se suma en esta convocatoria Cristhian Mosquera, defensor del Arsenal que puede jugar tanto de central como de lateral y a quien De la Fuente elogió por su «versatilidad y compromiso con España».
Las cuatro opciones en la portería
La gran novedad de esta convocatoria no es un jugador de campo. Representa una decisión inédita: son cuatro los porteros convocados al mismo tiempo, algo sin precedentes recientes en la Selección.
Unai Simón, David Raya, Álex Remiro y Joan García conforman un cuarteto destacado que el propio seleccionador puso en perspectiva: «Contamos con cuatro de los diez mejores porteros del mundo, y juegue quien juegue, no me equivocaré».
La incorporación del portero del Barcelona, que ha brillado de manera sobresaliente esta temporada en el club azulgrana, ha provocado un debate que De la Fuente se rehúsa a cerrar anticipadamente. Solo tres podrán ir al Mundial, y decidir quiénes serán esas tres figuras es la mayor incógnita táctica en este momento.
Joan García, en un entrenamiento de la Selección EFE
El técnico riojano fue claro al presentar la lista: «Este era el momento indicado para contar con estos cuatro grandes porteros. Actualmente, son los cuatro de los que saldrán los tres convocados. Le damos mucha importancia a la convivencia y queremos verlos trabajar juntos».
La elección del titular para el partido contra Serbia ofrecerá algunas pistas. Las señales indican que De la Fuente podría dejar a Unai Simón fuera como primer portero para dar minutos a quienes necesitan demostrar más argumentos.
Barrenetxea, Víctor Muñoz…
Si la convocatoria transmite un mensaje clarísimo, es que el proceso continúa abierto. Ander Barrenetxea llega como una de las apuestas más destacadas, extremo de la Real Sociedad que atraviesa la mejor fase de su carrera y que se suma a la lista en el momento ideal para pelear por un sitio mundialista.
Víctor Muñoz, extremo de Osasuna, es la gran sorpresa: «Queremos verlo en la máxima exigencia. Además, son jugadores muy buenos y están rindiendo muy bien», explicó De la Fuente. El seleccionador también recuperó a Pablo Fornals, de quien dijo que ha mostrado «una nueva versión de su capacidad futbolística».
Junto a ellos continúan afianzándose los regresos de Rodri Hernández -«Es un jugador clave que está en proceso de recuperar su mejor forma», afirmó De la Fuente este jueves- y Carlos Soler, quien vuelve a la Real Sociedad. La plantilla española demuestra que, pese a las ausencias, el nivel de exigencia en las convocatorias se mantiene alto.
El protagonismo de Lamine
En medio de todos estos cambios, incógnitas y renovaciones, sigue él. Lamine Yamal, con 18 años y segundo en el último Balón de Oro, el jugador que a los 16 años hizo historia en la Eurocopa y que ahora porta el ’10’ del Barcelona en una temporada donde ha anotado su primer hat-trick en La Liga, siendo el más joven en lograrlo desde 1934.
Lamine Yamal atendiendo a los fans con la Selección EFE
La Selección está en transformación. Los capitanes se retiran. Las certezas se multiplican y también surgen dudas. Pero hay una constante que permanece en todas las ecuaciones de De la Fuente: Lamine jugará y se espera mucho de él.
El debate sobre la carga que debe asumir un joven de 18 años lleva meses presente en el fútbol español. Raúl González, leyenda del Real Madrid, fue claro al afirmar que Lamine «no será aún el eje principal de la Selección española» porque existen jugadores con más experiencia para aliviar esa presión.
Sin embargo, el propio jugador siempre ha respondido con el único argumento que cuenta en el fútbol: el rendimiento. «Mi mentalidad es ganar. No pienso en que tengo muchos años por delante; quiero ganar ya», declaró al cumplir 18 años.
España afronta esta última fase de preparación con una estructura en construcción, con dudas reales en la portería, la esperanza puesta en las recuperaciones de Williams, Fabián y Merino, y la seguridad de que una generación fresca ha tomado el relevo.
Ochenta días. Dos amistosos que no lo parecen. Y un Mundial que, en palabras del seleccionador, ya está en marcha.

