En diciembre, la Asociación MIR España presentó al Ministerio de Sanidad una solicitud de auditoría externa sobre la Unidad Docente de Medicina Interna del centro hospitalario catalán
El Ministerio de Sanidad supervisa estrechamente al Hospital General de Cataluña debido a una de sus unidades docentes. La Subdirección General de Formación y Ordenación Profesional solicitó un informe de seguimiento para subsanar deficiencias detectadas en uno de los servicios del hospital, tras una queja presentada por algunos residentes médicos. Sin embargo, para entender esta situación, es necesario remontarse a diciembre de 2025.
A finales del año anterior, la Asociación MIR España (AME) presentó formalmente al ministerio, encabezado por Mónica García, una petición de auditoría externa a la Unidad Docente de Medicina Interna del Hospital General de Cataluña, acompañada de un informe técnico con los que consideran «hechos probados» luego de un análisis comprendido entre agosto y diciembre de 2025. Según el documento al que accedió El Confidencial, «el objetivo del informe es informar a Sanidad sobre posibles incumplimientos de los requisitos para la acreditación y mantenimiento de la Unidad Docente de Medicina Interna, conforme a la normativa vigente».
La denuncia se fundamenta en cinco puntos, tras que AME haya recibido «documentación escrita, fechada y verificable que permite acreditar los siguientes hechos«. En primer lugar, se refiere a la «pérdida de la estructura asistencial básica del Servicio de Medicina Interna», debido a la «salida progresiva y casi total» de los adjuntos en «menos de un año», la sobrecarga «extrema de la última adjunta restante, que ha anunciado su renuncia» y la ausencia de «plantilla estable» para asegurar, según confirma, la supervisión continua, la docencia estructurada y la continuidad asistencial.
AME también señala la «inexistencia funcional del Servicio de Neurología propio«, lo que obliga a los residentes a realizar rotaciones externas puntuales. Algunas de estas inicialmente «no fueron formalizadas como externas ante la autoridad competente». «Esta situación no es puntual, sino estructural y prolongada», sostiene.
Asimismo, se menciona una «inestabilidad grave» en la tutoría MIR, con tres tutores diferentes en menos de un año y periodos sin un tutor efectivo. Además, se critica una «gestión irregular» de las guardias formativas, con retiradas verbales de guardias sin resolución escrita, decisiones «condicionadas a valoraciones subjetivas», «falta de criterios objetivos, estables y documentados» e «intervención directa» de jefaturas asistenciales sin procesos formales por parte de la docencia. De acuerdo con AME, todo esto genera un ambiente «no compatible con un entorno formativo seguro». Para profundizar en esta cuestión, se indica que existe un «temor expreso» entre los residentes a solicitar auditorías por «posibles represalias», «comunicación jerárquica con tono intimidatorio en situaciones docentes» y «especial gravedad al tratarse de un residente por año sin red de apoyo interno».
Como resultado, el 7 de enero, y conforme al Real Decreto 183/2008, de 8 de febrero, desde Sanidad se pidió un estudio al Servicio de Formación Sanitaria Especializada de la Direcció General de Professionals de la Salut. «En dicha solicitud se requirió un Informe del Servicio de Medicina Interna del Hospital General de Cataluña, sobre la situación formativa y cumplimiento de criterios de acreditación, así como posibles medidas de mejora para paliar la situación», indica un informe de la Subdirección General de Formación y Ordenación Profesional al que este medio tuvo acceso.
Más denuncias de residentes
Apenas 20 días después, en Sanidad recibieron una nueva queja de residentes de Medicina Interna de este hospital, referida a las mismas deficiencias comunicadas anteriormente por AME: «Se informa que se ha solicitado un análisis a los responsables de la FSE de Cataluña para evaluar la situación».
En febrero, tras llevar a cabo una auditoría interna y realizar varias entrevistas a residentes, desde la subdirección recibieron como respuesta un informe sobre la docencia en el Servicio de Medicina Interna y otro que valora la situación de dicho servicio por parte de los responsables de la FSE de Cataluña.
Una vez «recibida y evaluada» toda esta documentación, el ministerio concluye que, respecto a la pérdida de estructura asistencial básica del servicio, se procederá a renovar el equipo facultativo «que garantizará supervisión continua y docencia organizada». En cuanto a la «inexistencia funcional del Servicio de Neurología», se confirma una situación provisional en la que las rotaciones se están supliendo con otras en el Hospital Universitari Sagrat Cor para asegurar la continuidad formativa, «manteniendo la planificación para constituir un nuevo equipo de Neurología a corto plazo«.
Sobre la inestabilidad en la tutoría, desde la subdirección informan que se ha revisado la estructura formativa y que cada residente dispone del PIF [plan anual de formación en medicina interna] planificado, además de haberse realizado reuniones periódicas con los residentes».
«En relación con la gestión de guardias formativas, se informa que las valoraciones subjetivas responden a dificultades puntuales en las relaciones del servicio, con la intervención de la Jefatura de Estudios para garantizar la coordinación y el cumplimiento de las guardias mínimas mensuales», añade el documento. Finalmente, se señala que, sobre el clima señalado, las percepciones «no son compartidas» por Docencia y que «no existen constancias de tales situaciones en las reuniones mantenidas con residentes».
«Considerando todo lo anterior, los responsables de Formación Sanitaria Especializada de Cataluña estiman prudente conceder un plazo para incorporar eficazmente las mejoras propuestas y la nueva estructuración del equipo y servicio de Neurología. Por ello, tras valorar favorablemente todas las medidas a implementar, esta Subdirección General de Formación y Ordenación Profesional comparte la evaluación propuesta y se emitirá un Informe de seguimiento al Informe al Servicio de Formación Sanitaria Especializada de la Direcció General de Professionals de la Salut, considerando todas las dimensiones analizadas en la auditoría interna y las acciones implementadas en seis meses», concluye el texto firmado por Tania Cedeño, Subdirectora General de Formación y Ordenación Profesional de Sanidad.
«Presuntas represalias» para un residente
Por otra parte, AME ha denunciado que uno de los testigos aportados en este procedimiento «ha sufrido presuntas represalias» tras la presentación del informe y que, además, está evaluando la posibilidad de emprender acciones legales. «Todos estos hechos han sido comunicados debidamente al Ministerio de Sanidad, solicitando garantías de protección y confidencialidad, así como la continuidad de las actuaciones iniciadas», asegura AME.
Este periódico contactó con la consejería catalana para conocer su versión, la cual manifestó que no realizará comentarios.

