El Congreso ha dado luz verde al decreto anticrisis con reducciones fiscales gracias al apoyo de Junts y la abstención de PP y Podemos.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, defendió las iniciativas y resaltó la disminución del IVA en carburantes del 21% al 10%, lo que representa un ahorro promedio de 20 euros por cada llenado de depósito.
Las discrepancias entre los socios del Gobierno quedaron claras, con Sumar y otros partidos de izquierda criticando la ausencia de medidas habitacionales y el enfoque liberal predominante en las soluciones propuestas.
Algunas formaciones como Bildu y ERC califican las medidas como insuficientes o regresivas, aunque apoyaron el decreto por razones como la inclusión del bono social eléctrico.
El Gobierno ha logrado convalidar el Real Decreto con medidas para mitigar las consecuencias derivadas del conflicto en Irán. Además del respaldo de sus socios, el Ejecutivo consiguió la abstención de PP y Podemos, aprobándose con 175 votos a favor, 141 abstenciones y 33 en contra.
Tanto Junts como el PP han reclamado autoría sobre parte de las reducciones fiscales. «Nos han imitado. Han adoptado la rebaja fiscal en la luz y carburantes que propusimos», afirmó el vicesecretario popular Juan Bravo, justificando la abstención de su partido porque «es insuficiente» y «llega tarde».
«Este decreto es más una reforma energética que una ayuda directa a las familias», opinó un diputado del partido de Alberto Núñez Feijóo, que solicitó la deflactación del IRPF para proteger el poder adquisitivo de los ciudadanos.
La defensa de las medidas correspondió al ministro de Economía, Carlos Cuerpo, en un momento en que se especula con su posible nombramiento como próximo vicepresidente económico.
Durante su discurso, Cuerpo se centró en la economía y la situación internacional, advirtiendo que el bloqueo en el paso de petroleros por el estrecho de Ormuz “podría desencadenar el mayor shock energético conocido.”
Con un tono conciliador, agradeció a todos los grupos “sus contribuciones” y “haber estado a la altura de las circunstancias” al aprobar un paquete que, con la rebaja del IVA en carburantes del 21% al 10%, implicará un ahorro promedio de 20 euros por depósito.
Cuerpo destacó que se monitorea el precio de los carburantes «en tiempo real» y que los datos preliminares indican “que se está alcanzando el objetivo” de reducir los precios en todas las provincias y tipos de combustible.
Las especulaciones sobre un posible ascenso de Cuerpo generan inquietud en Sumar, que ha aprovechado para frenar su candidatura, ajustando cuentas y anticipando que podría liderar la oposición dentro del Ejecutivo.
La portavoz adjunta de Sumar, Aina Vidal, amenazó con boicotear futuras reuniones del Gobierno. “Si es necesario retrasar uno o mil consejos de ministros, lo haremos repetidamente, porque seguimos negociando”, afirmó.
También recordó la oposición de Cuerpo al registro laboral que impulsa la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.
Vidal criticó que el ministro “se muestra brillante, habla en un lenguaje complejo”, pero anticipó que “pronto reconocerá públicamente que defraudar a trabajadores y a la Seguridad Social con dos millones de horas extra es un fraude”.
No obstante, independientemente de Economía, el registro horario enfrenta otras resistencias, incluyendo un reciente informe negativo del Consejo de Estado.
Socios enfrentados
El debate evidenció las diferencias entre socios, quienes chocaron en su valoración del texto, coincidiendo únicamente en la urgencia de adoptar medidas para evitar un agravamiento de la crisis.
Desde Junts destacaron que “la columna vertebral” del decreto son las propuestas que su partido exigió, aunque su diputado Josep Maria Crusset alertó que “la situación empeorará” y que “no se están preparando” para la crisis, responsabilizando al Gobierno y sus aliados.
Por su parte, Bildu calificó las medidas como “regresivas e indiscriminadas”, mientras que ERC las consideró “insuficientes” y una “oportunidad para que las empresas incrementen beneficios”.
A pesar de esto, ambos partidos votaron favorablemente debido a otros aspectos, como el bono social eléctrico, incluido también en el texto.
Los partidos de izquierda lamentaron que el Real Decreto no contenga medidas para la vivienda, un tema que Sumar ha conseguido incorporar en un segundo texto que se votará el próximo mes.
El diputado Javier Sánchez Serna, de Podemos, criticó que la respuesta sea “de corte liberal, bajando impuestos”, enfocando su atención en el tope a los alquileres que el Gobierno planea validar el mes siguiente.
El partido más crítico fue Vox. Su diputado, José María Figaredo, calificó el plan del Gobierno como «una verdadera farsa».

