El pacto podría avanzar de manera decisiva con una reunión prevista en las próximas horas en Mérida

En un principio, se anticipaba que el acuerdo se concretaría antes de Semana Santa. Más tarde, a comienzos de esta semana, surgieron rumores sobre un posible anuncio durante el Lunes de Pascua. Sin embargo, tras la decisión de Juanma Moreno de adelantar las elecciones en Andalucía al 17 de mayo, «nos informan que ya no hay urgencia y que no se espera una resolución inmediata». Hoy en día nadie cuestiona que habrá un pacto entre PP y Vox en Extremadura, y que María Guardiola logrará la investidura antes de la fecha límite legal del 4 de mayo, tras un primer intento fallido. La incógnita ahora radica en establecer la fecha exacta que desbloquee una relación descrita por fuentes del PP regional como «lenta pero segura». Todo indica que ambas fuerzas políticas tienen casi todo acordado, haciendo que la repetición electoral sea improbable en este momento.
De hecho, el avance del pacto podría materializarse con una reunión en Mérida durante las próximas horas, que contará con la presencia de dirigentes nacionales de ambos partidos. En ese encuentro se definirán los últimos detalles, especialmente a nivel programático, y se elaborará un documento con 76 medidas que incluyen la reducción de la presión fiscal, abarcando la central nuclear de Almaraz, la disminución de subvenciones dirigidas a patronal, sindicatos y asociaciones de cooperación internacional, así como políticas migratorias. Estas medidas están contenidas dentro de las 23 propuestas ya presentadas por el líder de Vox, Óscar Fernández Calle, durante el primer intento de investidura de Guardiola, entre las que también se incluyen la negativa al pacto verde y el rechazo a acuerdos con Mercosur.
La formación de Abascal insiste en reducir el número de parlamentarios de 65 a 33, es decir, a la mitad, aunque este cambio no se aplicaría en la legislatura actual. En cualquier caso, estos puntos no parecen generar, como ha ocurrido en los tres meses posteriores a las elecciones del 21 de diciembre, interrupciones significativas en las negociaciones, independientemente de las maniobras tácticas derivadas de los comicios en Aragón y Castilla y León.
En todo momento, la estructura organizativa de la Junta de Extremadura se muestra como un aspecto cada vez más definido. Como adelantó EL MUNDO la semana pasada, se está preparando un nuevo decreto que establecerá una estructura diferenciada para la Consejería de Agricultura, un primer objetivo planteado por Vox en las conversaciones. Además, podrían integrarse dentro o fuera de esta área —como en la legislatura previa— las competencias en Gestión Forestal, que Vox tuvo hasta la salida del gobierno tras el primer año de coalición. Asimismo, se añadirían las consejerías de Industria e Interior (Seguridad). Sin embargo, Vox enfrenta dificultades considerables para encontrar personas dispuestas a ocupar cargos intermedios, especialmente los puestos de directores generales, lo que también está ocasionando retrasos en la definición final del acuerdo.
Simultáneamente, dado que Vox desea contar con una vicepresidencia, la idea inicial en el nuevo gobierno de María Guardiola sería incluir dos vicepresidentas: una para la formación de Abascal, posiblemente ocupada por Óscar Fernández Calle, y otra para el Partido Popular, donde entre varios candidatos Mercedes Morán, actual consejera de Agricultura, estaría entre las principales opciones.
Sería la primera vez que María Guardiola cuente en su Consejo de Gobierno con vicepresidencias, ya que en su primer mandato decidió prescindir de esta figura en la estructura del Ejecutivo. Sin embargo, todos estos detalles se confirmarán con alta probabilidad tras la Semana Santa.
La proximidad del cierre de las conversaciones fue destacada el pasado viernes por el propio líder de Vox en Extremadura, y ayer fue ratificada por el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien enfatizó que, según su conocimiento, las negociaciones en Extremadura están «muy avanzadas». De hecho, reveló que «esta semana ya se ha establecido un contacto más formal» en esa comunidad.
En esta línea, el dirigente popular afirmó que su partido hará «todo lo posible para que haya gobiernos» en Extremadura, Aragón y Castilla y León, y aseguró que no aprovechará las dificultades internas de Vox para «generar más inestabilidad en la política española» ni para «bloquear la posibilidad de cambio» en España, declaraciones que realizó durante una entrevista en Antena 3.

