Sarah Mullally: primera mujer al frente de la Iglesia anglicana en casi cinco siglos de existencia

Sarah Mullally, con una túnica dorada, sonríe mientras varios obispos la aplauden.

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    • Título del autor, BBC News Mundo
  • 3 octubre 2025Actualizado 26 minutos
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Por primera vez en casi cinco siglos, una mujer asume la dirección de la Iglesia de Inglaterra: Sarah Mullally, de 63 años, fue investida como la primera Arzobispa de Canterbury.

El Arzobispo de Canterbury es reconocido como la máxima autoridad espiritual de la Iglesia anglicana a nivel global.

Además, cumple una función destacada en la esfera pública, contando con un asiento en la Cámara de los Lores del Parlamento del Reino Unido.

Esto le permite intervenir en debates, abordar temas de política pública —incluyendo asuntos vinculados con la libertad religiosa— y participar en actos de relevancia nacional.

Tras su confirmación, Mullally expresó que, aunque el rol supone una "gran responsabilidad", siente "paz y confianza en que la guía divina estará presente".

Mullally es la clériga número 106 en tomar este cargo. Su investidura se realizó en la catedral de Canterbury, ante cerca de 2.000 personas, incluyendo miembros de la familia real, el primer ministro y otras autoridades.

El lugar quedó vacante durante casi un año tras la renuncia de su predecesor, Justin Welby, debido al manejo cuestionado de un escándalo de abuso sexual infantil que causó conmoción en el Reino Unido.

Una revisión independiente determinó que el abogado y líder del campamento cristiano John Smyth —el abusador en serie más prolífico vinculado a la Iglesia— podría haber sido procesado si Welby lo hubiera denunciado formalmente a la policía en 2013.

Sarah Mullally

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El escándalo sacudió a Reino Unido y motivó demandas de reforma para la Iglesia de Inglaterra, cuyo jefe es el monarca británico.

"En la actualidad, en todo el país, enfrentamos asuntos éticos y políticos complejos. El derecho de las personas con enfermedades terminales a decidir sobre su propia vida. Nuestra respuesta a quienes huyen de conflictos y persecuciones buscando seguridad y refugio", declaró Mullally.

"También las presiones que enfrentan comunidades desdeñadas y poco valoradas. La profunda interrogante sobre nuestra identidad como nación en un mundo que frecuentemente parece al borde del colapso".

El Rey, cabeza de la Iglesia

Sarah Mullaly juramenta con una mano en una gran biblia, y el decano de Canterbury al frente suyo.

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Aunque formalmente el rey Carlos III es el jefe de la Iglesia de Inglaterra, el Arzobispo de Canterbury es el clérigo con mayor rango y el líder espiritual tanto de esta Iglesia como de la Comunión Anglicana a nivel mundial.

La Iglesia de Inglaterra tiene alrededor de 20 millones de miembros bautizados, pero se calcula que los participantes habituales son poco menos de un millón, según datos de 2022.

La Iglesia Anglicana se constituyó como iglesia estatal tras la ruptura del rey Enrique VIII con la Iglesia Católica Romana en la década de 1530.

Mullally no es nueva en roles pioneros. En 1999, antes de su ordenación sacerdotal, fue la jefa de enfermería más joven que ha tenido Inglaterra. Se autodefine como feminista.

Mullally en una ceremonia leyendo.

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Fue ordenada sacerdotisa en 2002 y en 2018 se convirtió en la primera obispa de Londres, cargo que desempeñó durante siete años, siendo la tercera clériga de mayor antigüedad en la Iglesia.

Las mujeres han podido ser ordenadas sacerdotes en la Iglesia de Inglaterra solo desde mediados de los años 90, y la ordenación como obispas fue permitida a partir de 2014, tras prolongadas disputas internas.

Mujeres en el sacerdocio

Sarah Mullally durante el servicio de investidura como 133.ª Obispa de Londres en la Catedral de San Pablo en 2018.

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No obstante, existen obispos de alto rango dentro de la Iglesia de Inglaterra que rechazan abiertamente la admisión de mujeres en el sacerdocio, y mucho más su liderazgo en la institución.

"Por ley, los arzobispos de Canterbury deben retirarse a los 70 años, lo que quizá llevó a que Sarah Mullally no fuera considerada una candidata principal para el puesto. Sin embargo, acaba de hacer historia", señaló el corresponsal de Asuntos Religiosos de la BBC, Aleem Maqbool.

Sarah Mullally con camisa violeta, sonrie abrindo los brazos en frente de la escalinata de la catedral de St. Paul en Londres

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Durante su etapa como obispa de Londres, una de sus responsabilidades fue presidir un organismo encargado de asesorar respecto a la decisión sobre la bendición de matrimonios entre personas del mismo sexo dentro de la Iglesia de Inglaterra.

Mullally calificó la aprobación en 2023 de permitir a los sacerdotes bendecir uniones del mismo sexo como "una oportunidad para la esperanza dentro de la Iglesia".

No obstante, reconociendo las profundas divisiones existentes sobre el tema, expresó: "Sé que lo que hemos propuesto como camino a seguir no satisface a muchos, pero resulta demasiado para otros".

Proyecto de muerte asistida

En los próximos meses, como miembro de la Cámara de los Lores, Mullally tendrá que votar sobre el proyecto de ley de muerte asistida que se discute actualmente en el Parlamento de Westminster.

Manifiesta un rechazo abierto hacia esta legislación.

"Es necesario oponerse a una ley que expone a las personas vulnerables a riesgos, y en cambio, trabajar para mejorar la financiación y el acceso a servicios de cuidados paliativos que son tan necesarios".

* Este artículo fue publicado originalmente en octubre de 2025 y actualizado el 25 de marzo con la investidura de Sarah Mullally.

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