Iberdrola ha sido la primera gran eléctrica en detallar el nuevo recargo en sus contratos, aunque esto no implica que otras compañías no lo estén aplicando bajo distintas fórmulas

Desde ahora, los clientes de Iberdrola, ya sean pymes o particulares, comenzarán a observar en su factura mensual un cargo adicional diseñado para cubrir el coste asociado al riesgo de un gran apagón eléctrico. Este recargo se activa cuando el coste de los denominados servicios de ajuste —el gasto extra en gas necesario para estabilizar la red eléctrica— supera ciertos umbrales definidos. Tras el apagón energético registrado el 28 de abril de 2025, Red Eléctrica tuvo que aumentar su inversión en este concepto para garantizar la estabilidad de la red, un gasto que ahora empieza a reflejarse en las tarifas que maneja la compañía.
Por esta razón, la comercializadora ha implementado esta controvertida cláusula que traslada a los consumidores el coste de mantener la operatividad de la red eléctrica frente a eventos extremos, como fallos en infraestructuras. Iberdrola describe este mecanismo como una forma de “mantener los precios más estables” desde la firma del contrato, introduciendo lo que denominan el “escudo antiapagón”. Según fuentes oficiales consultadas por El País, la empresa considera que esta alternativa es “más eficiente y equitativa” para equilibrar los costes en situaciones críticas.
Por qué los clientes pagan más por la electricidad
La cláusula establece tres posibles escenarios para la factura del cliente:
- Si el precio medio de los servicios de ajuste está por debajo de 11 euros/MWh, se aplica un descuento a los usuarios.
- Cuando el precio se ubica entre 11 y 18 euros/MWh, la empresa asume el coste adicional, sin impacto en la factura.
- Si el precio supera los 18 euros/MWh, la diferencia se traslada directamente al recibo, provocando un incremento automático, sobre todo en enero.
En la actualidad, el coste del servicio de ajuste ya supera ampliamente el límite máximo que establece la compañía. Los datos recopilados hasta el momento por Red Eléctrica indican que, en 2026, la media anual alcanza los 24,34 euros/MWh, cifra muy superior al umbral que activa el recargo.

El alza en los costes energéticos se debe principalmente a la volatilidad internacional, particularmente en Oriente Próximo, que ha incrementado el precio del gas, un combustible fundamental para reforzar la red eléctrica en situaciones críticas. Esta circunstancia ha provocado un aumento sostenido en el coste de los servicios de ajuste:
- En 2025, la media fue de 17,5 euros/MWh.
- En enero de 2026, el precio alcanzó los 16,70 euros/MWh.
- En febrero, ascendió a 26,91 euros/MWh.
- En marzo, se registraron 29,67 euros/MWh.
Por lo tanto, salvo algunas excepciones puntuales, los usuarios de Iberdrola deberán enfrentar recargos adicionales en sus facturas durante este año. Esto implica que tanto hogares como pymes asumirán un coste que, hasta ahora, era cubierto por la empresa.
Comparativa con otras comercializadoras y reacción regulatoria
Iberdrola ha sido la pionera entre las grandes eléctricas en especificar el nuevo recargo en sus contratos, aunque otras compañías también lo aplican mediante diferentes métodos. Los usuarios acogidos a la tarifa regulada por el Gobierno (PVPC) ya pagan estos costes mensualmente en su totalidad, mientras que competidores como Endesa o Naturgy los incorporan dentro del precio fijo de la energía.
En el caso de estas últimas, el sobrecoste no aparece como un cargo separado en la factura, sino que está integrado en el coste por kilovatio hora. Así, cualquier aumento en el coste de los servicios de ajuste se refleja en el importe total, aunque el cliente no lo identifique como un concepto individual.
Tras el apagón de 2025, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) intervino para proteger a los consumidores. Como resultado, el regulador prohibió que las comercializadoras impusieran recargos inesperados a quienes tenían contratos con precios fijos, evitando modificaciones unilaterales en las condiciones pactadas.
Actualmente, tanto la CNMC como el Gobierno analizan nuevas normativas que permitan incorporar el denominado “escudo antiapagón” dentro de los costes regulados de la factura eléctrica. La finalidad es que este gasto deje de formar parte del precio de la energía y se gestione con mayor transparencia y control por parte de las autoridades.

