El 17 de marzo, inicio de las elecciones generales: el barón que más se asemeja a Feijóo frente a la figura más representativa del sanchismo

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Juanma Moreno ha disuelto el Parlamento andaluz y ha convocado elecciones para el 17 de mayo, anticipándose a un posible ‘superdomingo’ electoral impulsado por Pedro Sánchez.

Esta cita electoral enfrenta a Moreno, símbolo del modelo fiscal y político del PP, contra María Jesús Montero, figura principal del sanchismo y pieza fundamental en el Gobierno central.

El PP presenta el modelo andaluz de reducción de impuestos y generación de empleo como un ejemplo a nivel nacional, mientras que el PSOE atraviesa crisis internas y escándalos de corrupción.

Las encuestas pronostican una mayoría absoluta para Moreno y el peor desempeño histórico del PSOE-A, con esta cita electoral interpretada como la ‘primera vuelta’ de las generales.

Este lunes, a las 20:30 horas, Juanma Moreno disolvió el Parlamento andaluz y anunció elecciones para el 17 de mayo.

Horas antes, el experto electoral del PP, Aleix Sanmartín el estratega que llevó a Moreno a la victoria en 2018, aseguró la mayoría absoluta en 2022 y que en el último año fue incorporado a la dirección nacional del partido arrebatándolo al PSOE–, fue visto en Génova. La señal quedó clara para quien supiera interpretarla.

Este anuncio inesperado y de último momento bloquea la posibilidad del superdomingo que Pedro Sánchez podría haber diseñado con generales y autonómicas simultáneas. Ahora deberá relevar a Montero rápidamente en el Gobierno. Y el PP lanza con ironía: «Tic tac, María Jesús».

Las elecciones llegan en medio de negociaciones de los populares con Vox en Extremadura, Aragón y Castilla y León, con Santiago Abascal actuando como obstáculo ante la opinión pública.

Lo que está en juego el 17-M va más allá de la Junta de Andalucía. Se trata de una especie de primera vuelta de las generales. Porque se enfrentarán el líder del PP más cercano a Alberto Núñez Feijóo con la figura más sanchista de los últimos ocho años.

Andalucía como precedente

La semejanza entre Moreno y Feijóo no solo radica en su carácter y estilo. También se refleja en su modelo político. Cuando Moreno accedió a San Telmo en enero de 2019, prometió una «reducción masiva de impuestos».

Desde ese momento, ha cumplido sistemáticamente: siete reducciones fiscales en siete años que suponen un ahorro anual de 1.000 millones de euros y que han sumado a casi 800.000 nuevos contribuyentes al IRPF.

Andalucía, que en 2018 figuraba entre las comunidades con mayor presión fiscal, es actualmente la segunda en España con los impuestos más bajos, solo superada por Madrid.

Esto coincide exactamente con lo que Feijóo promete para España desde que llegó a Génova: «Fin del infierno fiscal», con rebajas fiscales y la consigna de que «la mejor política social es generar empleo».

Además, un detalle: todas estas propuestas, según fuentes del equipo, «son revisadas rigurosamente, número por número, para asegurar su viabilidad; nada se anuncia sin la aprobación de Juan Bravo«.

El vicesecretario de Hacienda del PP fue justamente quien impulsó el «milagro andaluz» como consejero de Hacienda en la primera legislatura de Moreno.

Los resultados en Andalucía son los que el PP busca presentar como argumento a nivel nacional. Para finales de 2025, la Comunidad contará por primera vez en su historia con más autónomos que desempleados: 592.735 trabajadores por cuenta propia frente a 583.057 parados. Y la cifra de desempleo es la más baja en 17 años y medio.

Feijóo presentó un plan integral para autónomos que incluye «IVA cero para quienes facturen menos de 85.000 euros» medida que beneficiaría a 1,4 millones de trabajadores y la cuota cero a la Seguridad Social para los emprendedores noveles.

Que «trabajar vuelva a ser rentable» es el eje del discurso del político gallego desde hace año y medio.

«¡Vamos Pedro!»

Este modelo se enfrenta a la vicepresidenta primera, presente en el Gobierno desde su inicio desde el 7 de junio de 2018, cuando Pedro Sánchez la nombró ministra de Hacienda tras derrotar a Rajoy en la moción de censura.

Solo cuatro miembros del Consejo de Ministros cuentan con tanta antigüedad y es la única que ha ido ascendiendo y acumulando cargos, lo que en política se llama lealtad absoluta.

Esta lealtad se puso a prueba en abril de 2024, cuando Sánchez anunció que se retiraba «cinco días para reflexionar si continuar o no».

Montero fue la primera en intervenir en el Comité Federal de emergencia. Fue también quien salió a la calle Ferraz a corear «¡Vamos, Pedro!» ante los afiliados. «Pedro, quédate, estamos contigo», cantó con los militantes. Ningún otro dirigente del PSOE asumió ese papel de apoyo tan claramente.

En el Congreso, la situación tampoco fue tibia. En junio de 2024, durante un debate entre Sánchez y Feijóo, Montero mostró lo que EL ESPAÑOL calificó como el comportamiento «más hooligan» visto jamás en el hemiciclo azul.

Aplausos, gritos de «¡ahí va!» y risas ante los chistes del presidente. «Nunca antes se había jaleado así al presidente ni se había amenazado igualmente a la oposición», afirmó a este diario un exministro veterano.

Mientras Moreno impulsaba su modelo fiscal en Andalucía, apostando también por la simplificación administrativa inspiración que hoy aplica la propia Ursula von der Leyen con sus reglamentos en Bruselas, Montero promovía en Madrid un modelo opuesto.

Como ministra de Hacienda, declaró en junio de 2024 que Cataluña «debe recibir un trato especial» en materia de financiación.

Y en enero de 2025, como candidata en Andalucía, prometió que «desde el Gobierno de España nunca permitiremos privilegios especiales para ninguna Comunidad Autónoma». El mensaje fue idéntico… pero con dirección inversa.

Su reforma fiscal fue rechazada en el Congreso en noviembre de 2024, en lo que se calificó como «la noche más caótica» del Parlamento en años. El propio Ejecutivo reconoció internamente que no la gestionó adecuadamente.

A estas alturas, España viene arrastrando más de tres años con presupuestos prorrogados, y los de 2026 ni siquiera tienen calendario previsto.

Feijóo tiene la receta contraria, basada en el precedente andaluz: «Si España deja de ser un infierno fiscal, aumentará la recaudación debido a la mayor actividad económica y se financiarán los servicios públicos con lo generado, no con la mayor deuda pública de la historia«.

Pero el golpe mayor a Montero vino por otro flanco. En noviembre de 2024, respaldó públicamente a Santos Cerdán en la comisión Koldo del Senado… y siete meses después, el número tres del PSOE ingresó en prisión provisional en Soto del Real.

El empresario Víctor de Aldama también implicó al jefe de gabinete de Montero, Carlos Moreno, señalándolo como receptor de comisiones. La vicepresidenta negó todo y afirmó sentirse «profundamente traicionada, dolida e indignada» con Cerdán.

Un manual frente a otro

Frente al resistente desgaste de Sánchez ante la corrupción y problemas territoriales, Juanma Moreno lanzó en octubre de 2025 su libro Manual de convivencia. La vía andaluza. Un título muy intencionado: es la contestación directa al Manual de resistencia de Sánchez.

En lugar de «resistencia», habla de «convivencia». Frente a la división, propone «escuchar, respetar y gestionar con eficacia», según expresó el barón andaluz. Ese es precisamente el mensaje que Feijóo repite para España: «Ser previsible, aburrido, estable, y defensor de la institucionalidad».

Este lunes, fuentes cercanas a Moreno aclararon: «La legislatura había terminado. ¿Para qué alargar más el mandato?».

También existió el efecto sorpresa, pues la mayoría esperaba el 31-M como fecha electoral. «Creo que el PSOE está ahora mismo totalmente desorientado. Eso es lo que me transmiten», comentó un colaborador cercano a Moreno.

Desde la dirección nacional advierten en perspectiva: «La principal garantía para evitar bloqueos en Andalucía es votar al Partido Popular». Porque «María Guardiola colaboró en la victoria de Mañueco, y veremos si el triunfo de Mañueco también puede favorecer a Juanma».

Montero acumula actualmente cinco cargos simultáneos: vicepresidenta primera, ministra de Hacienda, vicesecretaria general del PSOE, secretaria general del PSOE-A y diputada por Sevilla. Un hecho sin antecedente en la democracia reciente española.

Según EL ESPAÑOL, aunque «los ministros representan a toda la nación», Montero «compagina sus responsabilidades ministeriales con sus funciones como candidata autonómica», lo que “dificulta pensar que en su labor gubernamental priorizará los intereses de los andaluces” sobre los del Ejecutivo central.

La última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas andaluz resultó devastadora para Montero. El PP de Juanma Moreno conseguiría entre 57 y 59 escaños, manteniendo la mayoría absoluta, mientras que Montero caería por debajo de los 30 escaños obtenidos en 2022, la peor marca histórica del PSOE-A.

Si esto representa la más fiel «primera vuelta» de las generales. Si solo un candidato poco sanchista resistió en esta oleada de elecciones autonómicas Carlos Martínez en Castilla y León–. Y si tras Semana Santa comienza la precampaña junto con el primer juicio a José Luis Ábalos y Koldo García… el 18 de mayo podría iniciarse un último año difícil para el sanchismo.

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