La UCO examina a Francisco Flores, venezolano vinculado al narcotráfico, por supuestos fondos petroleros que habrían apoyado a ZP y al PSOE según Aldama

Francisco Flores, en un vídeo de la Fundación Venezuela Nueva.

La UCO indaga al empresario venezolano Francisco Flores Suárez, vinculado al narcotráfico, por su presunta implicación en la financiación ilegal del PSOE mediante un cupo de petróleo de PDVSA.

Víctor de Aldama presentó al juez un sobre con documentos que unen a Zapatero y al PSOE con la obtención de seis millones de barriles de crudo venezolano y un adelanto de 5 millones de euros.

Flores Suárez cuenta con un historial de contratos millonarios con PDVSA, lazos con el sector financiero venezolano, y su nombre figura en investigaciones internacionales relacionadas con presunto blanqueo y narcotráfico.

A pesar de la incautación de bienes y reportes sobre actividades sospechosas, Flores Suárez no ha sido acusado formalmente por narcotráfico, aunque su situación legal en Venezuela ha empeorado recientemente.

La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) lleva a cabo una investigación contra el empresario venezolano Francisco Flores Suárez, vinculado al narcotráfico, por el cupo de petróleo que, según Víctor de Aldama, financió a José Luis Rodríguez Zapatero y al PSOE.

De acuerdo con fuentes del caso consultadas por EL ESPAÑOL, Flores está relacionado con el sobre entregado por Aldama en el Juzgado Central de Instrucción nº 2 de la Audiencia Nacional, donde se investiga en una causa confidencial la posible financiación ilegal del PSOE y la Internacional Socialista.

Aldama prestó declaración durante dos horas el 12 de marzo pasado ante el juez Ismael Moreno en la Audiencia Nacional y entregó el sobre proporcionado por la actual presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, que vincula a Zapatero y al PSOE con un cupo de crudo de Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA).

El sobre de Aldama contiene, según ha informado EL ESPAÑOL, una disposición de un cupo de petróleo de PDVSA valorado en 250 millones de dólares.

Entre los documentos hay un certificado de volumen de crudo fechado el 4 de febrero de 2020, en el cual se ofertan seis millones de barriles de crudo Boscán con vencimiento a 45 días.

Aunque la operación, según fuentes del caso, no se llegó a concretar, sí se efectuó el pago de 5 millones de euros como adelanto en una cuenta bancaria en Rusia.

En este contexto aparece Francisco Flores Suárez, empresario venezolano asociado al narcotráfico con fuertes vínculos tanto con PDVSA como con el expresidente Zapatero.

Se señala que Flores Suárez se reunió en Caracas una vez con Aldama y Zapatero. Sin embargo, el expresidente niega dicho encuentro y sostiene que solo coincidió con Aldama en un vuelo privado a República Dominicana desde la capital venezolana.

La UCO continúa investigando la posible relación empresarial entre Flores Suárez y Zapatero, así como su participación como testaferro en la trama que Aldama vincula al PSOE y al Gobierno de Pedro Sánchez.

Con los recursos provenientes de este cupo petrolero, según la versión de Aldama, Sánchez habría financiado su candidatura a la presidencia de la Internacional Socialista en 2022.

Para la estructura financiera, se habrían empleado sociedades en Panamá, cuyos detalles ya son conocidos por el juez Ismael Moreno y la UCO tras la declaración de Aldama y el inicio de la investigación.

El empresario manifestó hoy miércoles su preocupación por la falta de protección, afirmando que su vida corre peligro tras filtrarse que entregó el sobre que vincula al PSOE con la financiación ilegal por medio de un cupo de petróleo.

Perfil de Francisco Flores

Francisco Enrique Flores Suárez es un empresario venezolano de perfil reservado, cuya carrera se inició en la industria petrolera.

Durante años mantuvo baja exposición pública, manejando una red de empresas extensa con presencia internacional, reconstruida en detalle por investigaciones de medios especializados en corrupción venezolana.

Los primeros años de su carrera se sitúan en los 90, cuando trabajó como técnico para Corpoven, filial de Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA).

El avance definitivo llegó a principios de los años 2000, al asumir el control de Electricidad e Instrumentación C.A. (Elinca), empresa proveedora de servicios petroleros.

A partir de entonces, su crecimiento empresarial estuvo estrechamente ligado a los contratos obtenidos con la petrolera estatal, según el Registro Nacional de Contratistas y la investigación de Armando.info en el contexto de los FinCEN Files.

Figura clave en PDVSA

El ascenso de Flores Suárez se explica en gran parte por su conexión con la estructura de poder dentro de PDVSA durante el periodo de mayor auge petrolero en Venezuela.

Entre 2007 y 2012, su empresa Elinca fue uno de los principales contratistas en la zona occidental del país, especialmente en la cuenca del lago de Maracaibo.

Durante esos años, la empresa fue adjudicataria de numerosos contratos en áreas como mantenimiento industrial, gas y proyectos inmobiliarios.

La persona clave en este proceso fue José Luis Parada Sánchez, gerente general en ese momento de la División Occidente de PDVSA.

Parada, mano derecha del entonces presidente de la petrolera, Rafael Ramírez, tenía amplias facultades para asignar contratos dentro de la empresa estatal.

La compañía de Flores Suárez consiguió acceder a proyectos estratégicos, entre ellos desarrollos relacionados con la filial Ducolsa, encargada de proyectos inmobiliarios.

La relación trascendió el ámbito institucional: existen vínculos societarios entre Flores Suárez y el entorno familiar de Parada, especialmente con su hermano, Braulio César Parada Sánchez.

Este vínculo se materializa en sociedades registradas en Panamá, como Inversiones Innovadoras de Exportaciones Panameñas Inc. y Opyg Investment Inc.

Tras la salida de Rafael Ramírez de PDVSA, Parada fue arrestado y procesado por corrupción. No obstante, Flores Suárez no fue investigado en Venezuela, lo que reforzó su posición económica y le permitió diversificar su actividad.

En años sucesivos, varios medios han sugerido una posible conexión con el exministro de Petróleo Tareck El Aissami. Estas informaciones —publicadas, por ejemplo, por El Faro del Morro y portales especializados en corrupción petrolera— apuntan a que su influencia persistió en una segunda fase de irregularidades dentro de PDVSA.

Adquisición del Banco Sofitasa

Su transición del sector petrolero al financiero marca una nueva etapa en la trayectoria de Flores Suárez. Entre 2022 y 2023, diferentes investigaciones lo ubican como el comprador del Banco Sofitasa, una entidad que opera en la región andina venezolana.

La compra habría ocurrido de manera discreta, sin anuncios públicos sobre el cambio de propiedad. A pesar de no contar con experiencia previa en banca, Flores Suárez habría tomado el control accionarial a través de intermediarios.

Para fortalecer la estructura del banco se incorporaron profesionales con experiencia en el sistema financiero, destacándose el empresario catalán José María Nogueroles López, quien asumió la presidencia de la entidad en 2024.

La adquisición del banco coincide con un proceso de reconfiguración del sistema financiero en Venezuela y con nuevas dinámicas dentro de PDVSA. Esta operación permitió a Flores Suárez manejar con mayor libertad el capital acumulado durante su etapa en la petrolera.

Este avance hacia la banca representa también una estrategia de diversificación, posibilitando a Flores Suárez desplazar su actividad desde el sector industrial a un control más directo sobre flujos financieros, tanto dentro como fuera del país.

Simultáneamente, Flores Suárez creó un grupo empresarial bajo la marca «Kingdom», que incluye empresas operativas en Venezuela, sociedades offshore en Panamá y vehículos financieros en distintas jurisdicciones internacionales, según reportan Armando.info y Alberto News.

El conglomerado abarca sectores variados, desde suministros industriales y tecnología médica hasta inversiones inmobiliarias y activos de lujo. Entre estos últimos destacan un jet privado y un yate de gran tamaño, ambos incautados posteriormente.

Vínculos con el narcotráfico

El nombre de Francisco Enrique Flores Suárez ha surgido en investigaciones internacionales, reportadas por Armando.info y retomadas por medios venezolanos, relacionadas con narcotráfico, aunque no existen cargos formales en su contra.

Los casos más relevantes se remontan a 2015, cuando autoridades estadounidenses incautaron un avión Beechcraft Super King Air 300 en Miami, registrado a nombre de una sociedad ligada al empresario.

El avión fue retenido por sospechas de transporte de drogas y nunca fue devuelto. Este caso consta en expedientes del Tribunal del Distrito Sur de Florida, citados en medios venezolanos.

Pocos meses después, en noviembre de 2015, en República Dominicana se intervino un yate de su propiedad llamado «The Kingdom». En su interior hallaron 52 kilos de cocaína y cerca de 2 kilos de heroína, según comunicados oficiales de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) dominicana.

A pesar de estas pruebas, la justicia dominicana no presentó cargos contra Flores Suárez. El yate sigue bajo custodia de las autoridades tras la denegación de diversas apelaciones, según detalla Armando.info en su reportaje sobre el «Kingdom».

A estos hechos se suman los FinCEN Files, que identifican al empresario en al menos 286 transacciones bancarias catalogadas como sospechosas entre 2016 y 2017.

Los FinCEN Files incluyen más de 2.100 «reportes de actividades sospechosas» elaborados por bancos y otras entidades financieras y enviados a la Red de Control de Delitos Financieros del Departamento del Tesoro de EE.UU. (FinCEN, por sus siglas en inglés).

Los movimientos comprenden transferencias a diferentes jurisdicciones, tales como Bahamas, Luxemburgo y Bélgica. Flores Suárez es considerado uno de los «boligarcas» — término que combina «bolivarianos» y «oligarcas» — venezolanos.

Los reportes de actividades sospechosas (SAR) revelados en los FinCEN Files no equivalen a acusaciones penales, pero evidencian la existencia de operaciones financieras complejas y de gran escala.

Flores Suárez ha reconocido algunas de estas relaciones bancarias —como su conexión con Winterbotham Trust Company— en declaraciones a Armando.info, sin especificar el origen del capital.

A pesar de las múltiples evidencias y la incautación de bienes, ninguna autoridad ha presentado cargos directos por narcotráfico en su contra.

En los meses recientes, su situación judicial en Venezuela ha adquirido mayor relevancia tras la admisión de un recurso de casación en el Tribunal Supremo de Justicia.

Aunque los registros públicos de ese tribunal no especifican los cargos penales concretos, que el caso haya llegado a la Sala de Casación indica que ha superado fases iniciales y que involucra aspectos legales o de integridad procesal de gran alcance.

De este modo, la trayectoria de Flores Suárez transcurre entre el éxito empresarial, la cercanía al poder político y múltiples controversias internacionales que permanecen sin resolverse judicialmente.

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