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- Autor, Redacción*
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El ministro de Defensa de Israel, Yisrael Katz, informó este martes que Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, habría fallecido en un ataque aéreo israelí.
Hasta ahora, Irán no ha confirmado la muerte de Larijani; sin embargo, medios oficiales difundieron la imagen de un escrito manuscrito presuntamente realizado por él, mismo que se difundió también en sus redes sociales.
Aunque el mensaje carece de fecha y hora, fuentes oficiales aseguran que fue redactado este martes.
El texto rinde homenaje a los «guerreros» de la Armada de la República Islámica de Irán, coincidiendo con el funeral de los fallecidos en el hundimiento del buque de guerra IRIS Dena a inicios de este mes.
Durante años, el nombre de Ali Larijani y el de otros miembros de su familia han sido recurrentes en los círculos de poder iraní, debido a los altos puestos que han desempeñado dentro del sistema político. Medios occidentales han hecho una comparación entre la familia Larijani y la familia Kennedy en Estados Unidos.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) describieron a Larijani como «una de las figuras veteranas y con rango más alto dentro del liderazgo del régimen iraní» al anunciar su presunta muerte.

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De acuerdo con el ejército israelí, luego del fallecimiento del ayatolá Ali Jamenei, Larijani habría asumido un papel de liderazgo dentro del régimen y coordinado su estrategia frente a Israel y sus vecinos.
Las FDI lo relacionan también con la represión de protestas en Irán, indicando que promovió medidas de seguridad más severas y operaciones de control interno.
Miembro de la influyente familia Larijani
Ali Larijani nació en 1957 en la ciudad iraquí de Náyaf, donde su familia se había exiliado a comienzos de los años 30 tras abandonar Irán por la presión del entonces gobernante Reza Pahlavi.
La familia volvió a Irán en 1961.
Larijani estudió matemáticas y posteriormente obtuvo una maestría y un doctorado en filosofía occidental en la Universidad de Teherán.
Su padre, Mirza Hashemi Amoli, fue un erudito y clérigo reconocido en el seminario de Qom, la institución religiosa más importante del país.
Ali Larijani es uno de cinco hermanos, todos con experiencia en organismos clave del Estado iraní.
Entre ellos destaca Sadegh Larijani, actual jefe del Consejo de Discernimiento de la Conveniencia, un órgano asesor en temas de gobernanza, y expresidente del Tribunal Supremo de Irán.

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Ali Larijani se postuló en tres ocasiones para la presidencia de Irán. Su intento más reciente fue tras la muerte del presidente Ebrahim Raisi en un accidente de helicóptero en 2014, aunque su candidatura fue rechazada por el órgano encargado de supervisar las elecciones.
En su trayectoria, Larijani ha ocupado cargos importantes, incluyendo la secretaría del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, y es reconocido como una figura influyente en las decisiones estratégicas del país, especialmente tras el fallecimiento del líder supremo Ali Jamenei.
Días previos a los recientes ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, el diario The New York Times informó que Jamenei habría confiado a Larijani la gestión de los asuntos estatales y la continuidad del sistema en un eventual conflicto abierto con Estados Unidos.
Por su parte, el diario francés Le Figaro señaló que Larijani habría frustrado un intento interno de remover a Jamenei del poder a comienzos de las recientes protestas en Irán, asegurando su dominio sobre las decisiones políticas y de seguridad.
Hasta ahora, las autoridades iraníes no se han pronunciado públicamente sobre estos reportes.
Recientemente, Larijani ha sido asociado con gestiones diplomáticas y declaraciones vinculadas a las conversaciones con Estados Unidos sobre el programa de enriquecimiento de uranio iraní, fortaleciendo su perfil como actor clave en la estrategia nacional.
Una carrera política en el corazón del régimen
Ali Larijani ingresó a la Guardia Revolucionaria iraní a principios de los 80, tras una breve experiencia como supervisor del canal oficial iraní, y llegó a ocupar la posición de subjefe del Estado Mayor Conjunto.
Durante su tiempo en la Guardia Revolucionaria, participó en la guerra Irán-Irak (1980-1988).
A partir de los años 90, bajo la dirección de Ali Jamenei, orientó su carrera hacia la política y la cultura, consolidándose como una figura relevante dentro del sector conservador iraní.
En 1992 fue nombrado ministro de Cultura y Orientación Islámica, en sustitución de Mohammad Jatamí, futuro presidente. Dos años después asumió la dirección de la radiotelevisión estatal, desde donde jugó un papel fundamental en la difusión de la ideología oficial del régimen.

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En 1996, Jamenei lo designó como su representante en el Consejo Supremo de Seguridad Nacional, cargo que renovó en 1999. Simultáneamente, en 1997 ingresó al Consejo de Discernimiento de la Conveniencia, donde fue ratificado en varias ocasiones, incluida una renovación en 2002.
En 2004 volvió a la dirección de la televisión estatal y promovió la creación de canales en árabe como Al-Alam y Sahar.
No obstante, dejó el puesto meses después para postularse a las elecciones presidenciales de 2005, donde ocupó el sexto lugar.
Ese mismo año fue nombrado encargado de las negociaciones con la Unión Europea sobre el programa nuclear iraní, función que desempeñó hasta su renuncia en 2007, alegando motivos personales.
En 2008 ingresó al Parlamento (Majlis), donde fue electo presidente y reelegido varias veces, manteniendo este cargo hasta 2020. Durante ese periodo, su influencia institucional se fortaleció con renovaciones sucesivas en el Consejo de Discernimiento.
Tras dejar la presidencia del Parlamento, en 2020 fue nombrado asesor del Líder Supremo. Intentó regresar a la política activa al postularse en las elecciones presidenciales de 2021, pero su candidatura fue rechazada por el Consejo de Guardianes, que nuevamente lo vetó en 2024.
En 2022 fue designado otra vez miembro del Consejo de Discernimiento de la Conveniencia. Finalmente, en agosto de 2025, asumió la secretaría del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y la representación del Líder Supremo en este organismo, consolidando su rol en el centro de decisiones estratégicas de Irán.
El rostro diplomático de Irán
Larijani lideró las negociaciones sobre el programa nuclear iraní y presidió el Parlamento durante los años en que se intensificaron las sanciones internacionales contra Irán.
En el ámbito exterior, su papel fue crucial durante las recientes guerras en Gaza y Líbano, actuando como interlocutor principal de Irán en Medio Oriente. Mantuvo contactos con autoridades de Irak, Líbano, Siria y países del Golfo, enfatizando el apoyo de Teherán a sus aliados.
En junio de 2025, Irán sufrió bombardeos por parte de Estados Unidos e Israel, lo que desencadenó una serie de ataques cruzados entre estas naciones. En las primeras horas de la ofensiva, Israel logró eliminar a varios líderes políticos y de seguridad.
Meses después del conflicto estallaron protestas en diferentes ciudades iraníes. Larijani acusó a grupos organizados y destructivos de aprovechar las demandas sociales para fomentar el desorden y la violencia.
A comienzos de febrero, Estados Unidos impuso sanciones contra Larijani, señalándolo como responsable de coordinar la represión contra los manifestantes.
En febrero de 2026, nuevos ataques lanzados por Israel y Estados Unidos en Irán causaron la muerte de varios líderes, incluido el líder supremo Ali Jamenei, marcando una escalada en el conflicto.
En este contexto, Larijani endureció su postura —a pesar de su reputación como pragmático en temas nucleares— y afirmó que Teherán no negociará con Washington, destacando que está preparado para un enfrentamiento prolongado.
*Con información de BBC Persa y BBC News.

