La aprobación del proyecto de ley de presupuestos es crucial para que los funcionarios catalanes reciban su salario

La consellera de Economía, Alícia Romero, solicita a ERC que permita tramitar las cuentas y advierte que Cataluña podría perder hasta 1.500 millones si no se aprueban

La consellera de Economía de

Los funcionarios catalanes enfrentan dificultades para recibir su salario. Así lo ha expresado este lunes la consellera de Economía de la Generalitat, Alícia Romero, al alertar sobre las consecuencias del bloqueo de los presupuestos catalanes. En caso de que el proyecto de ley no supere este viernes el debate de totalidad en el Parlament, el Govern podría enfrentar serias restricciones financieras, comprometiendo incluso el pago de las nóminas.

Romero realizó estas declaraciones durante la rueda de prensa en la que presentó la liquidación del presupuesto de 2025. Desde allí, hizo un llamado directo a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), partido que ha presentado una enmienda a la totalidad al proyecto, para que permita que las cuentas continúen su tramitación parlamentaria.

“Solicitamos responsabilidad”, señaló la consellera según declaraciones recogidas por Efe. Reforzó la idea de que el presupuesto es esencial para asegurar el funcionamiento habitual de la administración catalana en los próximos meses.

La Generalitat sigue operando con las cuentas de 2023

Actualmente, el Govern gestiona sus recursos utilizando los presupuestos prorrogados de 2023, una situación que limita de forma notable la capacidad de actuación de la Generalitat. Además, el Ejecutivo carece en estos momentos de un nuevo suplemento de crédito que extienda el margen financiero de los distintos departamentos.

Romero explicó que si el Govern llega al 24 de abril sin aprobar las nuevas cuentas, la situación será “complicada”. En ese caso, la Generalitat tendría que repriorizar sus prioridades presupuestarias.

Detalló que los departamentos se verían obligados a suspender algunas políticas o programas para concentrar los recursos en asegurar compromisos básicos de la administración, incluyendo el pago de las nóminas de los trabajadores públicos. Aunque el Ejecutivo no contempla este escenario, la consellera quiso dejar claro el impacto que podría tener el bloqueo político de las cuentas.

Oriol Junqueras ha anunciado un acuerdo de financiación que sumará 4.700 millones más para Cataluña. Afirma que satisfará «a todos».

A pesar de la tensión política reciente, Romero mostró optimismo sobre la postura final de ERC. Aunque los republicanos hayan presentado una enmienda a la totalidad, la consellera considera que todavía hay espacio para un acuerdo. Opina que el proyecto presupuestario del Govern ofrece margen suficiente para introducir ajustes durante su tramitación parlamentaria.

Romero recordó que aún restan varios días para la votación y que, en materia presupuestaria, es habitual que las negociaciones se prolonguen hasta el último momento. “Quedan cinco días y muchas horas”, aseguró, confiando en que el debate del viernes marque no el fin, sino el inicio de una negociación más profunda con ERC sobre el contenido de las cuentas. La aprobación del presupuesto depende del respaldo de los republicanos después de que el Govern haya cerrado un acuerdo con los Comuns.

El riesgo de perder hasta 1.500 millones de euros

Uno de los argumentos que plantea el Ejecutivo catalán para defender la aprobación de las cuentas es el impacto económico que tendría su bloqueo. Romero alertó que Cataluña podría perder hasta 1.500 millones de euros si no se aprueba el presupuesto para 2026. Esta cifra corresponde a recursos que el Govern planea incorporar a las nuevas cuentas y que difícilmente se podrían ejecutar con el marco presupuestario vigente.

La consellera detalló que el propósito del nuevo presupuesto es incrementar el gasto público en 9.126 millones de euros respecto a las cuentas actuales, un aumento que permitiría fortalecer políticas públicas y afrontar nuevos desafíos económicos. Si el proyecto no avanza, la Generalitat tendría que recurrir nuevamente a la fórmula de suplementos de crédito para intentar recuperar parte de esos recursos.

En 2025, el Ejecutivo ya aprobó tres suplementos de crédito por un total de 3.937 millones de euros con la finalidad de mitigar las restricciones derivadas de la prórroga presupuestaria. Romero recordó además que el primer suplemento del año pasado fue aprobado en febrero, lo que evidencia las tensiones de tesorería que sufre la administración catalana al operar sin unas cuentas actualizadas.

El traspaso del IRPF, uno de los puntos de discordia

Entre las principales demandas de ERC está la exigencia de que el Gobierno central conceda garantías sobre el traspaso del IRPF a Cataluña. Los republicanos reclaman un compromiso político que asegure ese proceso, mientras que el Govern considera que el acuerdo alcanzado en julio pasado en la Comisión Bilateral Estado-Generalitat ya ofrece una garantía suficiente.

Romero recordó que dicho pacto compromete a ambas administraciones a trabajar en las modificaciones legislativas necesarias para que Cataluña pueda gestionar el impuesto sobre la renta. El objetivo, según explicó, es que la Hacienda catalana vaya asumiendo progresivamente nuevas competencias y “fortalezca su capacidad” para incorporar la gestión del IRPF.

“No existe mejor garantía que esta”, afirmó la consellera, quien considera que posponer la aprobación del presupuesto hasta junio sería demasiado tarde para preservar la estabilidad financiera de la Generalitat.

Más allá del debate político interno, el Govern también ha defendido la necesidad de aprobar las cuentas para enfrentar un contexto internacional marcado por la incertidumbre. Romero destacó que el impacto económico del conflicto en Oriente Medio obliga a las administraciones a contar con herramientas presupuestarias adecuadas para reaccionar con rapidez y determinación ante posibles efectos económicos.

En este sentido, subrayó que disponer de presupuestos actualizados permitiría a la Generalitat implementar políticas económicas más robustas en un momento especialmente desafiante.

La consellera también enfatizó que la aprobación de las cuentas enviaría un mensaje de estabilidad institucional hacia el exterior. Recordó que aspectos como la estabilidad presupuestaria son considerados por las agencias de calificación crediticia al evaluar la solvencia financiera de una administración.

El Govern descarta un escenario sin presupuesto

A pesar de las advertencias, Romero reiteró que el Ejecutivo catalán confía en que el presupuesto de 2026 se apruebe. “Me cuesta imaginar que no tengamos presupuesto”, afirmó, rememorando los meses de diálogo y la confianza construida con ERC durante las negociaciones previas.

El Govern espera que en los próximos días se intensifiquen los contactos políticos para desbloquear la situación y permitir que el proyecto de ley siga su curso parlamentario. Para Romero, el mensaje es claro: la aprobación de los presupuestos no es solo una cuestión política, sino una necesidad para asegurar el funcionamiento de la administración y la estabilidad económica de Cataluña.

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