El ministro de Exteriores de Irán afirma que el país no solicitó un alto el fuego ni negociación alguna

Un obús autopropulsado israelí dispara proyectiles hacia el sur del Líbano desde una posición en la Alta Galilea, en el norte de Israel, cerca de la frontera, el 15 de marzo de 2026.

Fuente de la imagen, Getty Images

    • Autor, Redacción
    • Título del autor, BBC News Mundo
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Abbas Araghchi, ministro de Asuntos Exteriores de Irán, declaró que Teherán "nunca ha solicitado un alto el fuego; tampoco hemos pedido negociaciones".

Estas declaraciones surgen poco después de que el presidente estadounidense Donald Trump afirmara que Irán quería una negociación, pero que él no estaba dispuesto a aceptarla "porque las condiciones aún no son satisfactorias".

"No identificamos razones para conversar con los estadounidenses, dado que estábamos en diálogo cuando ellos decidieron atacarnos", afirmó Araghchi en el programa Face the Nation de CBS News.

"Esta es una guerra iniciada por el presidente Trump y Estados Unidos, y nosotros continuaremos con nuestra defensa propia".

Los funcionarios iraníes han reiterado su disposición para una confrontación prolongada, intentando mostrar una imagen de fortaleza y capacidad para sostener un conflicto a largo plazo.

El 2 de marzo, Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, informó que Irán está listo para un conflicto extendido.

Las palabras del ministro iraní se producen semanas tras una serie de ataques coordinados por Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán, efectuados el 28 de febrero.

Dicha ofensiva, que comprendió bombardeos y lanzamientos de misiles en instalaciones militares y otros blancos en varias ciudades iraníes, marcó el inicio de una nueva escalada en el enfrentamiento regional.

Washington ha señalado que estas acciones buscan restringir el programa nuclear y las capacidades militares de Irán, mientras que Teherán ha condenado las agresiones y ha prometido responder.

Nuevos ataques aéreos

Este sábado se registraron ataques aéreos adicionales entre Israel e Irán, en medio de la intensificación del conflicto.

En Jerusalén se activaron sirenas de alerta y se escucharon explosiones, mientras que en la ciudad de Eilat, al sur de Israel, reportaron que al menos dos personas resultaron heridas.

Una mujer en Irán declaró a la BBC que su única preocupación ahora es "sobrevivir".

La portavoz del gobierno iraní, Fatemeh Mohajerani, señaló que más de 200 estudiantes y docentes han fallecido desde el inicio del conflicto y que alrededor de 120 escuelas han sufrido "daños significativos".

En Líbano, la cifra de muertos ya alcanzó los 826, según medios estatales.

Frente a la creciente tensión regional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió a diversos países —incluyendo Reino Unido y China— que desplieguen buques de guerra en el estrecho de Ormuz, una ruta marítima vital para el comercio global de petróleo, por donde suele transitar cerca del 20% del suministro mundial.

Según las Operaciones de Comercio Marítimo de Reino Unido, desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, al menos 16 embarcaciones han sido atacadas en el estrecho o sus alrededores.

El jueves, Mojtaba Khamenei, el nuevo líder supremo de Irán, prometió mantener el bloqueo sobre el estrecho. Por su parte, Trump comentó el sábado: "De alguna forma, pronto aseguraremos que el estrecho de Ormuz esté abierto, seguro y sin restricciones".

También el sábado por la mañana se registró un ataque en el puerto de Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos, que generó un incendio considerable. Este puerto es un centro clave para el suministro de combustible a embarcaciones y posee una de las mayores instalaciones de almacenamiento de petróleo en la región.

Mientras tanto, Estados Unidos afirmó que destruyó más de 90 objetivos militares en la isla iraní de Kharg. Situada en el norte del golfo Pérsico, esta isla juega un papel crucial en la economía iraní, ya que por ella pasa cerca del 90% de las exportaciones petroleras del país.

Los recientes ataques reflejan la aceleración de un conflicto que ha elevado la preocupación internacional sobre un posible enfrentamiento regional mayor. Expertos advierten que la situación en el Golfo Pérsico permanece extremadamente inestable.

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