Los eurodiputados contactarán la próxima semana con funcionarios comerciales estadounidenses en un intento por rescatar el acuerdo comercial transatlántico, mientras Washington inicia nuevas investigaciones sobre productos de la UE. Sin embargo, los legisladores temen que Bruselas esté siendo arrastrada a un enfrentamiento imprevisible impulsado por la política interna estadounidense.
Los parlamentarios de la UE en Bruselas manifiestan preocupación por el hecho de que el bloque podría estar siendo atrapado en el centro de la política interna estadounidense, tras el inicio de investigaciones comerciales por parte de la Casa Blanca sobre productos europeos, acusando a la Unión Europea de «cumplir prácticamente nada» de sus compromisos comerciales.
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La próxima semana podría ser crucial para el acuerdo comercial entre la UE y EE.UU. alcanzado el pasado verano.
En los últimos días, Washington ha intensificado la presión sobre la UE para que cumpla el acuerdo firmado el verano pasado entre la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen y el presidente Donald Trump, llegando a triplicar los aranceles a productos europeos.
No obstante, los eurodiputados mantienen congelado el proceso de implementación, que también incluye compromisos de inversión europeos en EE.UU., a la espera de clarificar la situación tras la sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos en febrero que declaró ilegales los aranceles impuestos en 2025.
El futuro del acuerdo es incierto luego de que la Casa Blanca iniciara esta semana nuevas investigaciones sobre productos de la UE, las cuales podrían derivar en aranceles que superen el límite del 15% pactado en el convenio.
“Todo esto forma parte de la política interna y el peor escenario se ha materializado: nos hemos visto involucrados,” afirmó la eurodiputada croata Željana Zovko, negociadora principal del Partido Popular Europeo, en declaraciones a Euronews.
Agregó: “Esperábamos la decisión del Tribunal Supremo pero ahora, evidentemente, esta administración hará todo lo posible por imponer su criterio.”
Tras la sentencia, la administración estadounidense ha buscado nuevas bases legales para los aranceles y ha invocado la Sección 122 para aplicar impuestos adicionales del 10% a productos de la UE, además del 4.8% ya vigente bajo el régimen de nación más favorecida.
Dicha disposición autoriza la aplicación temporal de aranceles por un máximo de 150 días, tras los cuales sería necesaria la aprobación del Congreso estadounidense para prorrogar su vigencia. El Tribunal Supremo sugirió en su fallo inicial que el Presidente excedió sus competencias al declararlos por motivos de emergencia.
Mientras Washington intenta consolidar permanentemente estos aranceles, también aumenta la presión sobre sus aliados al lanzar investigaciones contra socios comerciales, incluida la UE, por supuestas prácticas comerciales desleales. China e India también han sido objeto de estas pesquisas.
Estas investigaciones podrían abrir la puerta a aranceles que sobrepasen el tope del 15% establecido en el acuerdo firmado en julio de 2025 por Ursula von der Leyen y Donald Trump en Turnberry, Escocia.
La próxima semana será decisiva para el acuerdo UE-EE. UU.
“La incertidumbre para nuestras empresas se incrementa cada día más,” indicó Zovko.
Desde la decisión judicial, la UE ha solicitado a Washington clarificaciones sobre si el acuerdo de Turnberry firmado el año pasado sigue vigente o ha sido quebrantado.
Funcionarios estadounidenses aseguraron al comisario de comercio Maroš Šefčovič que respetarán el acuerdo, aunque no han especificado cómo se sustituirán a largo plazo los aranceles del 10% aplicados tras la sentencia. A cambio, EE.UU. exige que la UE cumpla rápida y completamente el convenio.
El representante comercial estadounidense Jamieson Greer aumentó la tensión el miércoles, criticando duramente a los europeos al afirmar que “la UE ha cumplido aproximadamente cero por ciento de lo que debía hacer según su acuerdo comercial con nosotros.”
El eurodiputado alemán Bernd Lange (S&D) declaró a Euronews que las investigaciones de esta semana deben tomarse en serio, a pesar de las decisiones erráticas de la administración estadounidense desde la sentencia.
“La Sección 301 permitirá a EE.UU. tratar de manera diferenciada a cada país y ejercer presión sobre todos ellos,” explicó.
La próxima semana podría marcar un punto clave en la evolución del acuerdo entre la UE y EE.UU.
El eurodiputado italiano Brando Benifei (S&D) viajará a Washington con la intención de reunirse con Greer. Es posible que lo acompañe Lange, presidente de la comisión de comercio de la UE, el lunes, aunque aún no han confirmado su participación.
Este viaje coincide con el momento en que los negociadores del Parlamento Europeo deben decidir si retoman el trabajo sobre el acuerdo o postponen una vez más la votación necesaria para eliminar los aranceles de la UE sobre productos estadounidenses, según lo estipulado en el pacto de Turnberry.
Sin embargo, persisten divisiones entre los grupos políticos.
“Al leer las declaraciones de los socialistas, pierdo la esperanza de que tengamos una votación, pese a las garantías dadas por Iratxe García Pérez [eurodiputada española, presidenta del S&D] y Bernd Lange,” confesó a Euronews una fuente del PPE.
Benifei señaló que la UE precisa una señal política clara desde Washington que confirme su compromiso con el acuerdo, de lo contrario, “no hay posibilidad de que podamos votar sobre este asunto.”

