Indultan a un hombre en EE.UU. sentenciado a muerte por un crimen que no cometió

El prisionero Charles "Sonny" Burton con uniforme carcelario

Fuente de la imagen, Defensores Federales del Distrito Central de Alabama

    • Autor, Madeline Halpert
    • Título del autor, BBC News
  • 10 marzo 2026
  • Tiempo de lectura: 4 min

Un hombre condenado a la pena capital por un asesinato que no cometió en Alabama, sur de Estados Unidos, fue indultado por la gobernadora Kay Ivey.

Charles «Sonny» Burton, de 75 años, recibió la pena de muerte por la muerte de un hombre ocurrida durante un robo en una tienda en 1991, aunque no se hallaba en el lugar cuando sucedió el crimen.

Aunque Burton participó junto a otros cinco individuos en el robo, ya se había retirado del local cuando uno de los cómplices efectuó disparos contra un cliente.

La legislación de Alabama, como en varios otros estados norteamericanos, autoriza la ejecución de un cómplice aunque no haya sido quien cometió el homicidio.

La hija del fallecido, que tenía 9 años al momento del asesinato, fue una de las voces que solicitó la clemencia para Burton.

«Nadie del Estado me ha explicado por qué en Alabama consideran justo ejecutar a un hombre que no quitó la vida a mi padre», expresó Tori Battle, cuya familia perdió a Doug Battle en aquel robo.

«El amor que siento por mi padre no justifica una muerte más, especialmente una que carece de sentido», escribió Tori Battle en un artículo para el diario Montgomery Advertiser.

El caso contra Burton

La gobernadora Kay Ivey

Fuente de la imagen, Getty Images

De acuerdo con el testimonio en juicio, el 16 de agosto de 1991 Charles Burton, Derrick DeBruce y otros cuatro hombres planearon asaltar una tienda AutoZone en Talladega, Alabama.

Doug Battle entró a la tienda de repuestos automotrices justo cuando el robo estaba terminando.

Los informes indican que Battle discutió con DeBruce, quien le disparó por la espalda. Sin embargo, Burton ya había salido del establecimiento cuando ocurrió el tiroteo, dato que fue admitido por los fiscales.

DeBruce, el agresor, falleció en prisión cumpliendo una sentencia de cadena perpetua sin opción a libertad condicional. Originalmente, se le había impuesto la pena de muerte, pero esta fue anulada debido a la defensa deficiente de sus abogados.

La ejecución de Burton estaba programada para la noche del jueves próximo, mediante el uso de gas nitrógeno.

Con la conmutación de su pena capital por parte de la gobernadora Kay Ivey, ahora Burton cumplirá cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.

«No puedo seguir adelante con la ejecución del señor Burton con tranquilidad de conciencia dadas estas circunstancias injustas», declaró la gobernadora republicana. «Considero que no sería justo ejecutar a uno de los implicados y no al que disparó».

Ivey, que ha supervisado más de 25 ejecuciones, manifestó su firme creencia en la pena de muerte, pero aclaró que esta debe aplicarse de forma justa y proporcional.

Burton, quien se encuentra en silla de ruedas por problemas de salud, declaró a CNN esta semana que ya había pedido disculpas a la familia de Battle.

«Es verdad que yo no maté a nadie, pero reconozco que cometí un error al involucrarme en el crimen», afirmó.

El fiscal general de Alabama, Steve Marshall, expresó su descontento ante esta decisión.

«Nunca existió duda de que Sonny Burton tiene manos manchadas con la sangre de Douglas Battle», sostuvo Marshall en un comunicado a NBC News.

«Burton no merece un trato especial por su edad avanzada; podría haber sido ejecutado mucho antes, pero, como muchos condenados a muerte, él prolongó su caso».

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