Los países miembros de la Agencia Internacional de la Energía deben disponer de reservas suficientes para afrontar interrupciones en el suministro que duren al menos 90 días

El conflicto en Oriente Medio está teniendo un impacto tanto directo como indirecto a nivel global. Después de los primeros lanzamientos de misiles entre Estados Unidos, Israel e Irán, este último cerró el Estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para el comercio internacional donde se exportan millones de barriles de petróleo anualmente hacia diversos países consumidores.
Con el transcurso de los días y la persistencia del conflicto, la población mundial observa un incremento en los precios de la energía, que incluyen el gas, el gasóleo y la electricidad. Esto se explica por la interrupción en el suministro petrolero proveniente de Oriente Medio, lo que ha desencadenado aumentos especulativos en varias industrias. Para contrarrestar esta situación, la Agencia Internacional de la Energía (AIE), compuesta por 32 países, decidió liberar 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas.
Esta medida representa la sexta liberación de barriles realizada por la AIE desde su fundación en 1974. La organización mantiene un sistema de almacenamiento de reservas de petróleo que obliga a sus países miembros a conservar reservas equivalentes a un mínimo de 90 días de sus importaciones netas de crudo. La finalidad es evitar la vulnerabilidad ante una crisis petrolera semejante a la de 1973.
El ministro Félix Bolaños ha anunciado que el Gobierno está abierto a recibir propuestas para un plan anticrisis, mientras que el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha presentado su estrategia basada en la reducción de impuestos como el IRPF y el IVA energético. Yolanda Díaz y María Jesús Montero han expuesto la perspectiva del ejecutivo.
1973, los países árabes en guerra
La Agencia Internacional de la Energía surge como consecuencia directa de la crisis del petróleo de 1973, cuando los países árabes resolvieron embargar el suministro de crudo hacia Occidente debido al respaldo de estos países a Israel durante la guerra del Yom Kipur. Desde la creación de Israel en 1948, el país ha mantenido y sufrido múltiples conflictos con sus vecinos. En 1967, la ofensiva israelí alcanzó los Altos del Golán sirios y la península del Sinaí egipcia, lo que provocó una alianza entre Egipto y Siria en octubre de 1973 para recuperar sus territorios.
Israel, que se encontraba celebrando el Yom Kipur cuando ocurrió el ataque, logró repeler la ofensiva con el respaldo de Estados Unidos. Tras este enfrentamiento, los países árabes optaron por utilizar el petróleo como herramienta para alcanzar sus metas políticas. En particular, el 16 de octubre Arabia Saudí, Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irak, Siria y Egipto acordaron incrementar el precio por barril en un 17%, sumado a recortes en la producción y un embargo total hacia Estados Unidos y Países Bajos.
El propósito del embargo era presionar a Washington para que intercediera ante Israel y este país abandonara los territorios ocupados de Siria y Egipto. La unidad demostrada hizo que la producción descendiera un 25% y que el precio del barril se cuadruplicara en apenas seis meses. Esto afectó principalmente a Estados Unidos, Europa Occidental y Japón, dado que más del 40% de su consumo energético dependía del petróleo.
La repercusión de la presión árabe en España

Cuando estalló la crisis del petróleo, España atravesaba un periodo de crecimiento en su actividad productiva. Según el economista Roberto Centeno en un artículo publicado en la fundación Funcas, el Gobierno español optó por aplicar una política compensatoria, en vez de un ajuste, con la intención de distribuir en el tiempo los efectos de la crisis energética, la cual esperaban fuese temporal y con precios que no excedieran los 10 dólares por barril.
Sin embargo, este límite en el precio del barril se superó ampliamente y las políticas de compensación fueron incapaces de sostener un nivel alto en la actividad económica, lo que condujo en el segundo semestre de 1974 a que España entrara en una recesión, acompañada de un aumento inflacionario.
Reservas de cada miembro de la AIE

Desde 1991, la AIE ha coordinado cinco respuestas colectivas ante interrupciones del suministro, sumándose la del presente año, siempre causadas por conflictos bélicos, tensiones geopolíticas o fenómenos meteorológicos extremos, con el fin de “prevenir el pánico en los participantes del mercado”. En 2022, gestionó la mayor respuesta colectiva de su historia, que implicó liberar más de 180 millones de barriles de sus reservas para responder a la inestabilidad tras la invasión rusa a Ucrania.
Según datos proporcionados por la AIE, cuatro países miembros no están obligados a reportar sus reservas petroleras, pues son exportadores netos (Canadá, México, Estados Unidos y Noruega). En el caso del resto, las reservas combinadas de los países miembros en Asia-Pacífico alcanzan para sostener el suministro durante 169 días, siendo Japón (208) el que tiene mayor reserva, seguido por Corea del Sur (200) y Nueva Zelanda (88).
En Europa, las reservas podrían cubrir 130 días sin suministro. Destacan las reservas de Estonia (11.323), mientras que Países Bajos cuenta con 469. Las reservas de España superan ligeramente el mínimo exigido por la AIE, con una cobertura de 98 días.

