Las empresas suelen presionar para evitar la presencia de abogados en negociaciones de despidos colectivos, dificultando la defensa de los trabajadores

En los procesos de despido colectivo, contar con un asesor legal es fundamental para asegurar que los derechos de los trabajadores sean respetados frente a las tácticas empresariales. La negociación de indemnizaciones y condiciones laborales se desarrolla en un entorno complicado, donde la información y preparación resultan decisivas para alcanzar un acuerdo justo en lugar de aceptar términos desfavorables.
La figura del abogado laboralista se vuelve esencial para equilibrar estas negociaciones. La advertencia de Miguel Benito Barrionuevo en TikTok es contundente: durante las negociaciones de despidos colectivos, “no conviene fiarse de quien te aconseje no buscar asesoría, porque si no quieren que te asesores, probablemente intentan engañarte”.
El abogado ha relatado, a partir de su experiencia, las tácticas que algunas empresas aplican, especialmente en procesos de reestructuración en compañías pequeñas y medianas. De acuerdo con Barrionuevo, la desinformación y el aislamiento son dos de las estrategias más comunes que adoptan las empresas en estas negociaciones.
Ofertas atractivas sin acompañamiento legal
Cuando una plantilla de cuarenta empleados enfrenta un despido colectivo, los representantes suelen contratar abogados externos para dirigir las negociaciones y proteger sus derechos laborales.
Según explicó Miguel Benito Barrionuevo, en los dos últimos casos que ha manejado este año, identificó un patrón reiterado: las empresas insisten en que los trabajadores participen “sin asesoría”, prometiendo mejores condiciones económicas y mayor facilidad para cerrar acuerdos. “Se crea un ambiente en el que la asesoría parece un impedimento en lugar de una protección”, señala.

La situación se complica cuando, tras esas promesas atractivas, la realidad es completamente distinta. “Resulta sorprendente porque se aseguró a todos los trabajadores que recibirían la indemnización máxima, que no habría obstáculos, que no debían preocuparse”, relató Miguel Benito Barrionuevo. Este mensaje de confianza iba acompañado de una condición peculiar: “eso sí, pedían una muestra de buena fe y que asistieran sin asesoría”.
Condiciones desfavorables y señales de alerta
A pesar de las garantías iniciales, el abogado explicó que en estas primeras reuniones, para sorpresa de los trabajadores, se presentan condiciones económicas limitadas, impagos, falta de liquidez y promesas incumplidas. Su relato evidencia que la ausencia de asesoría no solo deteriora las propuestas, sino que también lleva a los empleados a acudir a abogados cuando el conflicto ya ha escalado considerablemente respecto al inicio.
El propio abogado ha señalado el motivo detrás de estas prácticas: “cuando alguien te aconseje no contar con asesoría legal, o que no vayas a un abogado, generalmente es porque intentan engañarte o aprovecharse de tu situación”. Según su experiencia, evitar la intervención de abogados constituye una señal de alerta en el contexto de un despido colectivo.
Aquí te explicamos lo que es el despido procedente
El comportamiento de la empresa no se restringe a grandes corporaciones; es especialmente común en empresas pequeñas y medianas. “En compañías pequeñas y medianas, como en este caso de cuarenta empleados, es bastante frecuente que la empresa filtre la idea de que si los trabajadores acuden sin asesoría, recibirán mejores ofertas y el entendimiento será más fácil”, ha puntualizado el abogado.
Por último, aunque Benito reconoció que “siempre existen excepciones y hay abogados que, incluso cuando dos partes se entienden, terminan complicándolo todo”, su experiencia reafirma la necesidad de mantenerse atentos ante sugerencias de acuerdos sin presencia legal.

