Alrededor de 800 misiles fabricados en EE.UU. se emplearon en tres días en Oriente Medio, superando la cantidad utilizada por Ucrania en los cuatro meses de invierno.
El aumento de la presión sobre las cadenas globales de suministro de armamento debido a la operación estadounidense en Oriente Medio revela que es «esencial» para Europa acelerar la producción de misiles para cubrir sus propias demandas así como las de Ucrania, alertó el Comisario Europeo de Defensa el viernes.
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Desde Polonia, donde inició su denominada «Gira de Misiles», Andrius Kubilius indicó que las necesidades de Ucrania en el campo de batalla, especialmente para interceptores de defensa aérea, superan ampliamente la capacidad actual de fabricación occidental.
“Los misiles, drones y munición de 155 mm de largo alcance son las prioridades centrales de Ucrania,” explicó, aunque los misiles se han convertido en la categoría más difícil de proveer para los aliados.
Según Kubilius, Ucrania sufrió casi 2,000 ataques con misiles en 2025, incluyendo aproximadamente 900 misiles balísticos lanzados por Rusia. Estos últimos son considerablemente más complejos de interceptar y requieren sistemas avanzados de defensa aérea, como el sistema de misiles Patriot.
Durante la temporada invernal de cuatro meses, el ejército ucraniano necesitó cerca de 700 misiles interceptores Patriot, destacó Kubilius, debido a que la destrucción de un solo misil balístico entrante suele requerir múltiples interceptores. No obstante, la producción de misiles PAC-3 a cargo del fabricante Lockheed Martin alcanzaba solo 600 unidades en 2025.
“Los estadounidenses no podrán suministrar suficientes misiles para los países del Golfo, sus propias fuerzas armadas y también para Ucrania,” afirmó Kubilius.
“La situación es verdaderamente crítica,” añadió. “Resulta imprescindible acelerar y ampliar urgentemente la fabricación de misiles.”
Funcionarios europeos sostienen que la reciente crisis en Oriente Medio ha dejado aún más patente la vulnerabilidad derivada de depender de proveedores externos.
El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy manifestó durante una conferencia el jueves que “más de 800 (misiles estadounidenses) se han empleado solo en los últimos tres días” en Oriente Medio para derribar misiles y drones iraníes.
“Ucrania jamás había tenido tal cantidad de misiles para defenderse de ataques,” añadió.
El presidente destaca frecuentemente la necesidad de que los aliados envíen misiles PAC-2 y PAC-3 a Ucrania, subrayando que habitualmente son usados apenas días después de ser recibidos.
Junto a Kubilius, el Ministro de Defensa polaco Władysław Kosiniak-Kamysz consideró que la situación resalta la urgencia de fortalecer una industria de defensa europea más independiente.
“La autonomía en la producción de armamento en Europa y la seguridad en las cadenas de suministro adquieren mayor relevancia,” manifestó, observando que los productores estadounidenses podrían dar prioridad a reponer los inventarios de EE.UU. y los países del Golfo.
Polonia, por su parte, ha firmado contratos significativos para adquirir equipo militar estadounidense y está vigilando si conflictos en otras regiones afectarían las entregas.
“Si esta confrontación persiste, lamentablemente ese riesgo existe,” advirtió.
Kubilius indicó que Bruselas busca afrontar este desafío mediante nuevos mecanismos financieros, como el préstamo de 90,000 millones de euros que la UE proyecta otorgar a Ucrania para garantizar su estabilidad en los próximos dos años. Dos tercios de este préstamo están destinados a gastos militares, con la condición de priorizar compras a fabricantes ucranianos y europeos.
Actualmente, dicho préstamo, que Ucrania necesita empezar a recibir a partir de abril, se encuentra bloqueado por Hungría debido a un conflicto energético con Ucrania.
Otra alternativa financiera es el programa de préstamo para defensa de 150,000 millones de euros solicitado para acceder por 19 Estados miembros, incluida Polonia.
Tras Polonia, la “Gira de Misiles” de Kubilius continuará en Italia, Alemania, Bélgica, Suecia y Finlandia.

