La normativa permitirá a Europa iniciar investigaciones con mayor celeridad si el aumento promedio de importaciones durante tres años supera el 5%

Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay aguardan la intervención del Parlamento Europeo para comenzar a implementar el acuerdo comercial UE-Mercosur. Tras 26 años de negociaciones, el pacto parecía estar cerca de concretarse, una expectativa reforzada con la firma del tratado entre la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, y los mandatarios del bloque sudamericano en Paraguay, el 17 de enero pasado.
Luego del rechazo por parte del Parlamento Europeo y la protesta de los agricultores y ganaderos europeos, quienes denunciaban un trato desigual debido a los precios más bajos de los productos americanos y a una regulación sanitaria menos estricta, la Comisión Europea aprobó este jueves las salvaguardas solicitadas por el sector agropecuario para proteger los productos agrícolas comunitarios.
La norma ratificada por la CE autoriza a la Unión Europea a reaccionar con mayor rapidez ante alteraciones del mercado o incrementos repentinos en las importaciones. Aunque estas salvaguardas ya formaban parte del marco comunitario, la nueva regulación introduce procedimientos más eficientes y reduce los umbrales necesarios para abrir expedientes cuando se detectan riesgos en productos considerados sensibles.
El límite establecido por la Comisión es un incremento promedio del 5% en un periodo de tres años para iniciar una indagación, que debe completarse en un plazo máximo de cuatro meses, mientras que en casos urgentes se podrán tomar medidas provisionales en apenas 21 días. Además, se implementará un seguimiento constante de las compras externas de productos agrícolas sensibles y se publicarán informes periódicos para analizar la evolución del mercado.
La normativa será publicada en el Diario Oficial de la UE y entrará en vigor 20 días después, aplicándose inicialmente en el acuerdo interino y manteniéndose vigente cuando el Acuerdo de Asociación entre ambas partes sea ratificado completamente por el Parlamento Europeo.
Industria y campo: dos perspectivas distantes respecto al acuerdo
La Unión Europea comenzó este viernes el proceso para la aplicación provisional del tratado de libre comercio negociado por Bruselas con los países del Mercosur, luego de que Argentina y Uruguay haya culminado sus respectivos procesos de ratificación durante las últimas horas. (Fuente: Comisión Europea)
La puesta en marcha provisional del acuerdo evidenció las diferencias existentes entre la industria europea y los agricultores y ganaderos. Mientras los primeros consideran el tratado como una ocasión para expandir sus negocios, los segundos perciben un riesgo en la entrada de productos alimentarios provenientes de América, con costos reducidos y controles menos estrictos que les otorgarían una ventaja competitiva frente a los europeos.
Por otro lado, tanto el Ejecutivo comunitario como el Gobierno de España resaltan el potencial de este tratado para establecer la mayor área de libre comercio del mundo, involucrando a más de 700 millones de personas y representando cerca del 25% del PIB mundial.
En cambio, desde el sector agrícola, los principales sindicatos expresan opiniones menos optimistas. José María Castilla, representante de Asaja en Bruselas, señaló que con la implementación parcial del acuerdo “se confirma una nueva traición de Europa hacia el sector agroalimentario”, enfatizando que el pacto es solo una “ratificación temporal” y que el campo continúa siendo “una moneda de cambio”.
Andoni García, responsable de Organización de COAG, acusó a la Comisión Europea de manifestar “un desprecio profundo hacia el Parlamento Europeo y la mayoría de la postura de los agricultores”, calificando la decisión como “un atropello democrático” que afecta “los intereses” del sector primario.

