La última gala del programa de decoración de RTVE culminó con la expulsión de una de las parejas más queridas

DecoMasters vivió este lunes su etapa más desafiante en una gala repleta de tensión, instantes personales y una despedida que silenció por completo el plató. Con el avance de la competición, el nivel se eleva y las decisiones del jurado pesan aún más, algo que quedó patente en una de las entregas más intensas hasta ahora.
El programa arrancó con una prueba por equipos que planteó a los concursantes un desafío poco común: trabajar sin restricciones presupuestarias. Bajo la dirección de los interioristas Tomás Alía y Germán Álvarez, los participantes debían renovar las áreas comunes de dos hoteles del grupo Room Mate Hotels, propiedad de Kike Sarasola.
Lejos de facilitarles la tarea, la ausencia de un presupuesto concreto supuso un obstáculo adicional. La creatividad se convirtió en el recurso principal y cada elección tuvo que estar justificada con precisión. Finalmente, uno de los equipos destacó con una propuesta equilibrada, detallada y coherente, que convenció al jurado. Sin embargo, más allá del resultado, esta prueba dejó momentos que se viralizaron rápidamente.
Uno de ellos fue protagonizado por Carlo Costanzia, quien utilizó el humor para reducir la tensión con un inesperado striptease dedicado a Samantha Vallejo-Nágera. La escena, al mismo tiempo surrealista y divertida, provocó risas en el plató y sirvió como alivio en una jornada especialmente intensa.

Sin embargo, no todo fue espectáculo, pues también hubo espacio para momentos emocionales. Carlo mostró un lado más vulnerable al relatar el inicio de su relación con Alejandra Rubio. Además, Isa Pantoja recordó vivencias en Cantora y de Paquirri: “Al final hay bastantes cuadros y objetos que lo recuerdan, así que es como si estuviera ‘presente’, pero son energías positivas”, explicó.
Después de esta fase inicial, la competición dio un giro con la prueba de eliminación, uno de los retos más complejos hasta el momento. Los concursantes debían integrar en un solo espacio salón, cocina y comedor, siguiendo el concepto open space, con un presupuesto limitado de 2.500 euros. Además, tenían que incorporar un área para mascotas, lo que añadió un nivel extra de dificultad al diseño.
Durante esta prueba volvió a aflorar la faceta más humana del programa. Colate Vallejo-Nágera expresó la preocupación que siente cada vez que su hijo debe viajar desde Miami, dejando entrever la complicada relación que mantiene con Paulina Rubio. Ese momento contrastó con el tono de otras escenas y reflejó la carga emocional que también acompaña al concurso.
Entrevistamos a Palito y Lucía Dominguín por la participación de madre e hija en 'DecoMasters'
La despedida de Palito y Lucía
En cuanto a la decoración, algunas propuestas destacaron notablemente. Ciertas parejas lograron crear espacios armónicos, funcionales y con personalidad, lo que les permitió sobresalir claramente frente a sus competidores. Otras, por el contrario, no alcanzaron el equilibrio necesario, lo cual les pasó factura.
La deliberación final puso en riesgo a varias parejas, pero fueron Palito y Lucía Dominguín quienes tuvieron que abandonar la competición. Su propuesta, arriesgada en concepto, no fue plenamente convincente debido a ciertos errores en la ejecución y a una falta de coherencia estética con los requisitos establecidos.
La despedida constituyó uno de los momentos más emotivos de la edición. Entre lágrimas, ambas agradecieron la experiencia vivida y el afecto recibido de sus compañeros. “El programa me ha brindado algo inesperado: amistad”, confesó Palito, visiblemente conmovida.


