La comisión del Senado que investiga supuestos actos de corrupción vinculados al ámbito político de Pedro Sánchez ha citado a José Bono.
Se están revisando supuestos favores urbanísticos que Bono solicitó al Ministerio de Transportes, dirigido entonces por José Luis Ábalos, en beneficio de un socio con quien mantiene negocios en República Dominicana.
Además, la comisión examinará el aparente enchufe de un joven afiliado al PSOE en la empresa pública Ineco, a petición de Bono.
Se analizarán también las actividades comerciales de Bono en República Dominicana junto a un colaborador de Ábalos, así como si su influencia política favoreció decisiones administrativas o contratos en España.
La Mesa de la comisión de investigación sobre la corrupción ligada al entorno personal y político del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha resuelto ampliar su calendario de trabajo. Según fuentes internas consultadas por EL ESPAÑOL, esta tarde se registrarán nuevos nombres para comparecer en el Senado, siendo el más destacado el de José Bono.
El exministro de Defensa, expresidente del Congreso y exmandatario de la Junta de Castilla-La Mancha deberá rendir cuentas sobre los favores urbanísticos solicitados al Ministerio de Transportes, que entonces encabezaba José Luis Ábalos, quien también ejercía como secretario de Organización del PSOE.
Estas gestiones habrían beneficiado a un cliente con quien Bono comparte sede y negocios en la República Dominicana.
Esta información fue revelada en exclusiva por este periódico tras acceder al contenido del móvil de Koldo García, antiguo asesor y mano derecha de Ábalos en Transportes.
El dispositivo está siendo analizado por la UCO de la Guardia Civil dentro de las investigaciones judiciales relacionadas con la compra de mascarillas y material sanitario durante la pandemia, así como con licencias de obra presuntamente manipuladas en el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional.
En una de las conversaciones, Bono solicita a Koldo que intervenga ante Ábalos defendiendo los intereses urbanísticos de un empresario, «el de la rotonda», que comparte con él oficina en la misma dirección en Madrid.
Este cliente está asociado con el exministro en proyectos hoteleros y de restauración en República Dominicana, donde mantienen negocios y sociedades en común.
Los mensajes evidencian cómo el veterano político socialista utiliza la vía directa con el equipo de Ábalos para agilizar o facilitar trámites de licencias en el Ministerio de Transportes. En esos intercambios, Koldo actúa como intermediario, transmitiendo las solicitudes a Ábalos, titular del departamento.
En otro conjunto de chats, Bono pide algo diferente pero igualmente delicado en términos políticos. Solicita a Ábalos que coloque en Ineco, la empresa pública del Ministerio de Transportes, a un joven militante del PSOE al que describe como «un chaval encantador» y de total confianza.
El exministro de Defensa gestiona para ese joven una oportunidad laboral en la empresa pública, que se concreta con un contrato apenas días después.
En los mensajes, Koldo mantiene informado a Bono sobre el avance de las gestiones, confirmándole la contratación y advirtiendo sobre problemas administrativos que surgen.
El tono de confianza entre ambos y la manera en que se pide el puesto refuerzan la percepción de un enchufe directo gestionado desde el entorno de Ábalos a solicitud de un histórico del PSOE.
República Dominicana, epicentro de operaciones
La tercera línea principal de investigación relacionada con Bono, que la comisión busca conocer directamente, gira en torno a sus negocios en República Dominicana. Los registros del móvil de Koldo demuestran que el exministro se asoció con un hombre de la confianza de Ábalos en ese país caribeño.
De acuerdo con la documentación y los mensajes revelados, Bono comparte proyectos allí con un colaborador del entonces ministro de Transportes, quien se transformó en pieza clave del ‘caso mascarillas’.
En una de las conversaciones, el exministro informa que ya ha enviado «a Juan los datos de la factura», en referencia a uno de los socios involucrados en las operaciones.
La correspondencia demuestra que Bono no solo estaba al tanto, sino que participaba activamente en los negocios y en la gestión de cobros derivados de ellos. Los chats muestran coordinaciones para facturar, organizar pagos y ajustar pormenores de una actividad mercantil conjunta con un miembro del círculo de Ábalos.
Este entramado privado se superpone a sus gestiones políticas ante el Ministerio de Transportes y a su influencia interna dentro del PSOE. Esta combinación, entre ámbitos institucional, orgánico y económico, ha motivado que la mayoría de la Mesa de la comisión decida citarle para comparecer.
Los grupos que lideran las actividades en el Senado desean que Bono explique si usó su peso político para obtener favores urbanísticos y colocaciones en el sector público.
De igual modo, buscan esclarecer cuál fue su papel exacto en la empresa constituida en Dominicana con el hombre de Ábalos y si esa relación pudo influir en decisiones administrativas o contratos en territorio español.

