La sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos genera dudas sobre el acuerdo comercial entre la UE y EE.UU. alcanzado el verano pasado, desde los aranceles ya pagados hasta los compromisos futuros de inversión. La Comisión afirma que está analizando detenidamente la decisión.
La Comisión Europea busca aclaraciones por parte de la Casa Blanca tras la anulación por parte del Tribunal Supremo de Estados Unidos de los aranceles generalizados impuestos por el presidente Donald Trump, en una resolución histórica que podría impactar en la Unión Europea.
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El tribunal determinó que Trump excedió sus competencias al imponer aranceles sobre casi todos los productos importados a EE.UU., basándose en una ley aplicada exclusivamente en emergencias nacionales, lo que pone en entredicho la viabilidad del acuerdo alcanzado entre la UE y Washington el verano pasado.
“Mantenemos contacto estrecho con la Administración estadounidense mientras buscamos claridad sobre los pasos que piensan adoptar en respuesta a esta sentencia”, declaró el portavoz adjunto de la Comisión Europea, Olof Gill, el viernes tras darse a conocer la decisión.
El pacto UE-EE.UU., firmado en julio pasado por la presidenta de la Comisión Ursula von der Leyen y el presidente Donald Trump, estableció un arancel general del 15% a las exportaciones europeas mientras eliminaba los gravámenes para productos industriales estadounidenses, favoreciendo a Washington.
En el marco del acuerdo, Bruselas también se comprometió a comprar productos energéticos estadounidenses por valor de 750.000 millones de dólares hasta 2028, además de invertir 600.000 millones en sectores estratégicos en EE.UU.
La sentencia cuestiona la validez del acuerdo, tanto en términos de los aranceles ya abonados por las empresas europeas como en cuanto a los compromisos futuros.
“Tomamos nota del fallo del Tribunal Supremo estadounidense y lo estamos analizando con atención”, agregó el portavoz de la Comisión.
El acuerdo UE-EE.UU. es criticado por su desequilibrio
El fallo del Tribunal Supremo probablemente genere dudas profundas sobre la permanencia del convenio y la legalidad de los aranceles que ya han sido pagados por compañías europeas.
En una decisión de seis contra tres, la máxima instancia judicial estadounidense dictaminó que Trump no pudo justificar legalmente la imposición de aranceles masivos bajo el argumento de emergencia económica.
La sentencia afecta a los llamados aranceles “recíprocos” que Trump instauró durante el Día de la Liberación el año pasado. No incluye las medidas sectoriales específicas, como los gravámenes del 50% actualmente vigentes sobre el acero y el aluminio.
Asimismo, la decisión genera incertidumbre sobre la plena aplicación del acuerdo en Europa.
Bernd Lange, presidente del Comité de Comercio Internacional del Parlamento Europeo, convocó una reunión extraordinaria el lunes para evaluar las consecuencias del fallo, mientras el pleno se prepara para votar sobre la implementación del acuerdo establecido el verano pasado.
Los diputados europeos buscan introducir enmiendas que permitan a la Unión Europea rescindir el pacto en 2028 o suspenderlo en caso de que Trump amenace nuevamente la integridad territorial de la UE, como ocurrió con Groenlandia en enero.
La situación de incertidumbre podría llevar a retrasar la votación en el Parlamento Europeo. Además, representa una fuente de inseguridad para las empresas europeas, que se enfrentan a la posibilidad de que cambien sustancialmente las condiciones arancelarias o incluso puedan acceder a compensaciones.
No obstante, esta situación también puede generar un vacío legal para los exportadores, quienes quedarían inseguros respecto a los términos aplicables.
“Las empresas en ambos lados del Atlántico dependen de la estabilidad y la previsibilidad en la relación comercial”, señaló el portavoz. “Por ello, continuamos promoviendo aranceles bajos y trabajando para su reducción.”

