El hermano de Michael Schumacher, quien dejó el automovilismo en 2012, enfoca su vida diaria en la televisión, el vino y su relación sentimental.
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Con 50 años, Ralf Schumacher afronta una etapa muy diferente respecto al joven que compartía el paddock con su hermano Michael durante sus días en la Fórmula 1.
Desde que se retiró en 2012, el alemán ha dejado atrás las rectas para dedicarse diariamente a negocios, al mundo del vino, la televisión y, en los últimos años, a una relación sentimental que decidió vivir abiertamente.
Su compromiso con Étienne Bousquet-Cassagne, anunciado este febrero, ratifica ese cambio personal. Ambos comunicaron en una nota conjunta que su boda tendrá lugar en mayo, con una celebración de tres días en la región de Saint-Tropez, y agradecieron las muestras de felicitación, subrayando al mismo tiempo su deseo de mantener cierta privacidad sobre los detalles.
Este enlace será la culminación de una relación que Ralf hizo pública en julio de 2024, cuando publicó en redes una foto con su pareja y afirmó: «Lo más valioso de la vida es tener al lado a la persona adecuada con quien compartirlo todo».
Desde entonces, las imágenes de ambos se han vuelto habituales en sus redes sociales, donde el expiloto comparte escapadas, cenas y momentos cotidianos con Étienne.
Ralf Schumacher, en su etapa como piloto de Fórmula 1 Reuters
En alguna de estas publicaciones mencionó que llevan «tres años compartiendo casi las 24 horas del día juntos», expresando así la estabilidad y la rutina consolidada entre Alemania, Francia y la Costa Azul.
Esta exposición medida convive con un mensaje claro: agradece el apoyo recibido, pero solicita respeto para su intimidad y la de su círculo cercano.
En el plano profesional, Schumacher también se ha renovado. Tras alejarse de la F1 como piloto en 2007, primero se centró en categorías de turismos y posteriormente en formar jóvenes talentos mediante su equipo US Racing, con participaciones en competiciones como la ADAC Formula 4.
Al mismo tiempo, se ha consolidado como comentarista en la televisión alemana, aportando su análisis del Mundial de F1 basado en la experiencia acumulada a lo largo de diez temporadas en la parrilla.
Otro de sus focos actuales es el vino. Ralf dirige su propia marca, Schumacher Selection, resultado de su interés por la enología y la colaboración con una bodega eslovena; así, se muestra como bodeguero además de expiloto.
Esta colección abarca vinos blancos, tintos, espumosos y dulces, que se pueden encontrar tanto en restauración como en eventos relacionados con el motor, donde se usan en los podios y en zonas VIP, cerrando un círculo entre sus dos ámbitos.
Su biografía personal también ha experimentado cambios en estos años. Tras divorciarse de Cora Schumacher, con quien tuvo a su hijo único, David, mantiene ahora una relación pública más cercana con él; David ha continuado la tradición familiar en el automovilismo y ha defendido públicamente a su padre tras su salida del armario.
«Estoy muy contento de que finalmente hayas encontrado a alguien con quien realmente te sientas cómodo y seguro», escribió el joven piloto, apoyando esta nueva etapa en la vida de Ralf.
Mientras el estado de salud de Michael Schumacher sigue siendo un tema protegido por la familia, Ralf se ha convertido en una de las pocas voces que, con moderación, ha comentado el impacto emocional de aquel accidente.
Ahora, a punto de celebrar una boda que representará también un símbolo para muchos seguidores LGTBI del motor, el hermano menor del heptacampeón enfrenta sus 50 años con la sensación de haber encontrado su lugar.

