Alcanzó los 57.054 millones de euros, mientras las importaciones repuntaron un 4,6%, hasta los 444.146 millones

El déficit comercial español alcanzó en 2025 los 57.054 millones de euros, lo que representa un incremento del 41,7% respecto al año anterior, conforme a la información publicada este jueves por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa. El empeoramiento del saldo exterior se da en un contexto de crecimiento moderado de las exportaciones y un aumento más destacado de las importaciones, durante un ejercicio marcado por la expansión en mercados y la repercusión de los aranceles en Estados Unidos.
Las exportaciones de mercancías sumaron 387.092 millones de euros, el segundo mayor registro anual en la serie histórica. Sin embargo, el crecimiento fue limitado, de solo el 0,7%, frente al incremento del 4,6% en las importaciones, que alcanzaron los 444.146 millones de euros. Esta disparidad explica la ampliación del desequilibrio comercial.
La tasa de cobertura —que indica el porcentaje que representan las exportaciones respecto a las importaciones— se situó en el 87,2% entre enero y diciembre de 2025, descendiendo respecto al 90,5% registrado en el mismo periodo de 2024. Esto significa que por cada 100 euros que España importó, exportó algo más de 87 euros.

El déficit no energético, principal foco de deterioro
Uno de los aspectos más destacados del periodo fue la evolución desigual entre los componentes energético y no energético. El déficit energético disminuyó un 3,8%, hasta los 29.292 millones de euros, en línea con una mayor estabilidad de los precios internacionales y una menor factura exterior.
Por el contrario, el déficit no energético casi se triplicó, alcanzando los 27.762,8 millones de euros, pese a que estas exportaciones crecieron cerca del 2%. Este fuerte incremento evidencia que el ritmo de las compras externas de bienes no energéticos superó ampliamente el avance en ventas, ampliando el desequilibrio estructural.
Bienes de equipo, alimentación y químicos sostienen las ventas
Por sectores, los bienes de equipo, la alimentación, bebidas y tabaco, así como los productos químicos, fueron los principales impulsores de las exportaciones en 2025. Los bienes de equipo representaron el 19,4% del total exportado. Dentro de este segmento destacaron la maquinaria industrial y los aparatos eléctricos, reflejando el peso de la industria manufacturera española en ciertos nichos tecnológicos.

El sector de alimentación, bebidas y tabaco representó el 19,3% del total, con un papel central de los productos como frutas, hortalizas y legumbres, además de productos cárnicos. Constituye uno de los pilares tradicionales del comercio exterior español, con alta competitividad en mercados europeos y extraeuropeos.
Por otro lado, los productos químicos concentraron en torno al 17% de las exportaciones totales, consolidándose como uno de los capítulos más relevantes en el comercio exterior.
En cuanto al saldo comercial, los superávits más significativos se registraron en alimentación, bebidas y tabaco (1.546,5 millones de euros), otras mercancías (288,9 millones), semimanufacturas no químicas (189,4 millones), sector automovilístico (181,9 millones) y materias primas (32,4 millones).
Más presencia en África y Asia y retroceso en Estados Unidos
El año 2025 también se caracterizó por una mayor diversificación geográfica de las exportaciones españolas. Un número creciente de empresas apostó por extender sus destinos ante la incertidumbre global. Así, las ventas a África aumentaron un 6% y a Asia un 3%, mientras que las dirigidas al resto de países de la Unión Europea se elevaron un 5%. Por el contrario, las exportaciones a Estados Unidos retrocedieron un 8%, afectadas por la aplicación de nuevos aranceles.
En el conjunto anual, el 62% de las exportaciones se destinaron a la Unión Europea, frente al 38% dirigido a mercados fuera de la UE. El superávit con la Unión Europea se expandió hasta los 19.762 millones de euros, mientras que el déficit con terceros países disminuyó.

Los superávits bilaterales más destacados se produjeron con Portugal (17.380,1 millones de euros), Francia (17.341,6 millones) y Reino Unido (14.164,8 millones), consolidando a estos países como socios clave en el comercio exterior español.
Además, crecieron las exportaciones a países con los que la Unión Europea mantiene Acuerdos de Libre Comercio vigentes, como Reino Unido, Canadá, Turquía, Chile, Corea del Sur y Vietnam, fortaleciendo la estrategia de apertura y diversificación.
Crecen los exportadores regulares
Otro indicador que refleja la fortaleza del tejido exportador es la cantidad de exportadores regulares —aquellos que han vendido al extranjero más de 1.000 euros durante el año de referencia y en cada uno de los tres años anteriores—.
En 2025 se contabilizaron 46.230 exportadores regulares, lo que supone un crecimiento del 10,4% respecto a los últimos cinco años. No obstante, entre 2024 y 2025 se observó una ligera reducción del 1,5%, que no empaña la tendencia de consolidación a medio plazo.
Este dato sugiere una base empresarial más estable y profesionalizada en el ámbito internacional, aunque el contexto global exige maximizar la competitividad.
Diciembre cerró con un nuevo repunte del déficit
En diciembre de 2025, el sector exterior volvió a presentar tensiones. Las exportaciones alcanzaron los 30.161 millones de euros, un aumento interanual del 1,4% y segundo máximo histórico para ese mes.
Las importaciones totalizaron 35.734,1 millones de euros, también el segundo registro más alto en un diciembre. Como consecuencia, el déficit comercial mensual se ubicó en 5.573,6 millones de euros, un 35,2% superior al registrado en diciembre de 2024.

