Paulo Portas y Meritxell Batet exigieron una mayor independencia europea frente al desarrollo de potencias nucleares como EE UU, China y Rusia.
Portas destacó la transformación del sistema de alianzas globales y los desafíos que afronta Europa, tales como el envejecimiento, la disminución de la innovación y la baja productividad.
Batet criticó el retroceso de los valores democráticos y solicitó fortalecer la UE como soporte de la democracia, el Estado de Derecho y el bienestar social.
Los dos oradores resaltaron la urgencia de contar con una Europa más sólida, cohesionada y autosuficiente, con autonomía tecnológica, energética y en materia de defensa.
El exministro de Asuntos Exteriores portugués Paulo Portas y la exministra española de Política Territorial y expresidenta del Congreso de los Diputados Meritxell Batet se dirigieron con claridad a los empresarios cordobeses durante una sesión de Diálogos para el Desarrollo organizada por Management Activo.
Portas alertó de que “estamos presenciando la transformación de un sistema de alianzas en el que crecimos y alcanzamos seguridad y prosperidad, hacia un esquema de potencias totalmente distinto, donde los principales actores son los países con armas nucleares, en particular Estados Unidos, China y Rusia”.
El exviceprimer ministro portugués enfatizó que Europa enfrenta retos estructurales como el envejecimiento demográfico, la pérdida del liderazgo en innovación y una productividad deficiente, a pesar de que los acuerdos comerciales con Mercosur e India abran nuevas posibilidades.
“Europa enfrenta la amenaza rusa directamente y es esencial que desarrolle su propia capacidad defensiva”, enfatizó Portas, mencionando además la interdependencia creciente entre Estados Unidos y China, la cual dificulta que una sola potencia domine en una guerra comercial.
Meritxell Batet advirtió sobre la debilitación del orden internacional basado en normas y el avance de un modelo sustentado fundamentalmente en el poder, lo que conlleva un crecimiento de las autocracias y un progresivo deterioro de las democracias.
La expresidenta del Congreso denunció la
Batet defendió la necesidad de una Europa “más robusta, más cohesionada y más independiente” y subrayó que la autonomía tecnológica, energética, financiera y en materia de seguridad y defensa será clave para afianzar el proyecto europeo.
Ambos exponentes coincidieron en que el escenario global demanda liderazgo, una visión estratégica a largo plazo y una colaboración estrecha entre instituciones y empresas para enfrentar los cambios políticos, económicos y sociales que marcarán las próximas etapas.

