El aumento del salario mínimo favorece el desarrollo económico, mejora el mercado laboral y disminuye las desigualdades sociales y de género.

Más de 2,5 millones de empleados, en su mayoría mujeres y jóvenes, experimentarán un aumento de sus salarios hasta alcanzar los 1.221 euros mensuales Los trabajadores de la hotelería

El aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en un 3,1%, aprobado esta semana por el Consejo de Ministros y fijado en 1.221 euros brutos mensuales repartidos en 14 pagas, traerá beneficios no solo a quienes verán subir sus salarios, sino al conjunto de la economía nacional.

“La experiencia acumulada muestra que las subidas continuas del Salario Mínimo Interprofesional no solo no han provocado la pérdida de empleo, sino que han servido para reactivar el mercado laboral y mejorar las condiciones de vida de los trabajadores”, indican fuentes de UGT. Estas señalan el argumento de la patronal que, en incrementos previos del SMI, había pronosticado un aumento del desempleo como consecuencia de la medida.

Estas predicciones no se han materializado si se considera que, tras el aumento del SMI en 2025, el año cerró con niveles históricos de empleo, la tasa de paro más baja en 18 años y empresas alcanzando beneficios sin precedentes. Las subidas recientes también han contribuido a fortalecer la economía española, según declaró la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, situando al país “a la vanguardia de la UE” y mejorando, además, las condiciones de vida de los hogares.

En opinión de Díaz, “el aumento del SMI ha demostrado que subir los salarios no elimina empleo, sino que lo fomenta. Además, es una medida feminista, redistributiva y basada en el sentido común”.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha rubricado junto a los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, el incremento del salario mínimo interprofesional (SMI) en un 3,1%

2,5 millones de beneficiarios

El nuevo incremento del SMI favorecerá a aproximadamente 2,5 millones de trabajadores, con predominancia de mujeres. Otro grupo especialmente beneficiado serán los jóvenes, dado que la proporción de quienes perciben el SMI es tres veces mayor que en el caso de trabajadores mayores de 45 años.

Según fuentes de CCOO, el SMI incide de manera más significativa en colectivos con peores condiciones laborales, como “mujeres, jóvenes, extranjeros, trabajadores temporales, empleados en agricultura, hostelería o comercio en puestos elementales, y residentes en comunidades autónomas como Canarias, Extremadura, Murcia o Andalucía”.

Las mujeres recibirán un mayor impacto positivo que los hombres debido a que su presencia entre los salarios bajos es mayor. Por ello, el 61% de quienes se beneficien del aumento del SMI serán mujeres. De hecho, según CCOO, el porcentaje de mujeres asalariadas afectadas por el aumento del SMI en 2026 (12,4%) casi duplica el porcentaje correspondiente a hombres asalariados (6,3%).

La mayoría de quienes cobran el salario mínimo son mujeres mayores de 35 años con contrato indefinido, que desempeñan su trabajo en el sector servicios, en ocupaciones intermedias, principalmente en Andalucía.

El SMI incide con mayor fuerza en la población joven asalariada, quienes perciben sueldos medios inferiores a la media. Específicamente, el 19,5% de los trabajadores a jornada completa de hasta 24 años y el 10,9% de aquellos entre 25 y 34 años se beneficiarán del aumento del SMI. Por encima de los 35 años, la incidencia está por debajo del promedio.

Respecto a la nacionalidad, tres de cada cuatro beneficiarios del SMI son de nacionalidad española o tienen doble nacionalidad, por lo que la subida favorece principalmente a ciudadanos españoles.

Yolanda Díaz durante la rueda

Comercio y hostelería, los sectores con mayor impacto

Por sectores, el incremento del SMI afecta principalmente al comercio y a la hostelería, seguidos a considerable distancia por sanidad, educación y administración pública, servicios financieros y profesionales, otros servicios y agricultura. De hecho, cerca de un tercio de quienes perciben el SMI trabajan en hostelería o comercio.

En relación a las Comunidades Autónomas, CCOO calcula que, en cifras absolutas, el 59% de beneficiarios del SMI se concentra en las cuatro comunidades más pobladas: Andalucía, Comunidad Valenciana, Madrid y Cataluña. Sin embargo, en las dos primeras regiones la incidencia está por encima del promedio, mientras que en Madrid y especialmente en Cataluña se sitúa por debajo de la media.

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