Abascal apunta a superar su récord personal tras una temporada con condiciones óptimas

Exprime la presión al PP y toma impulso con el único ‘pero’ de los dos frentes a su derecha

El presidente de Vox, Santiago Abascal, con el candidato aragonés, Alejandro Nolasco, ayer en Zaragoza.

En los últimos días de la campaña aragonesa, Santiago Abascal acusó al PP de fomentar una «guerra sucia» contra Vox. No obstante, durante estas dos semanas —y también en la precampaña—, la realidad ha mostrado otra cara. El equipo de Abascal ha afrontado esta convocatoria electoral con viento a favor, con la agenda política enfocada en asuntos donde Vox se siente más fuerte presionando al PP. Desde la inmigración hasta el sector agrario, Abascal apenas tuvo que abordar temas delicados estos días, lo que aprovechó para presionar a los populares en busca de incoherencias que desvíen a sus votantes hacia Vox. Las encuestas, que tras la primera semana de campaña situaban a la derecha dura en ascenso y frenaban al PP, indican que esta estrategia puede rendir frutos.

Ante la reunión prevista entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo para discutir el envío de tropas de paz a Ucrania, Abascal respondió señalando que el líder popular representaba «el obstáculo para derrotar» al presidente del Gobierno. Finalmente, la cita debió aplazarse debido al accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba), pero el presidente de Vox ya había sabido sacar provecho de la situación. Ese siniestro mortal también sirvió a Abascal para criticar al PP por la tregua política que mantuvo en los primeros días, reforzándose así, como sucedió tras la “dana”, entre los más desencantados con el sistema.

La lista de eventos recientes que han favorecido más a Vox que al PP no se detiene ahí. A mediados de enero, la Unión Europea firmó el acuerdo con Mercosur tras años de negociaciones, y los de Abascal, opuestos a este pacto, alzaron la voz para defender el campo, sector que manifiesta reservas frente al tratado. El PP, inicialmente favorable al acuerdo comercial, endureció su postura en estos días para evitar que Vox le arrebate votos dentro del sector primario, que en Aragón representa al 6,5% de la población activa.

El anuncio sobre la regularización extraordinaria de inmigrantes terminó por fortalecer a Vox. Aunque los populares manifestaron desde el principio su rechazo a esta medida, la anterior ambigüedad en su postura fue utilizada por Abascal para presionarlos. La regularización se ha convertido en uno de los principales temas de la campaña aragonesa, y la inmigración es uno de los asuntos donde Vox se mueve con mayor soltura —con un discurso cada vez más contundente—. El resultado: Abascal finaliza la carrera electoral con las expectativas al máximo.

La encuesta más reciente de Sigma Dos para EL MUNDO otorga a Vox un 17,1% de intención de voto para el próximo domingo. En su historia, el partido solo ha superado este resultado en dos citas autonómicas: con un 17,6% en Castilla y León en 2022 y un 17,7% en Murcia en 2023. En las elecciones en Extremadura del pasado diciembre, obtuvo su tercer mejor dato, con un 16,9%, aunque ahora el techo podría ser mayor. En la sede ubicada en la calle Bambú confían en mantenerse dentro del rango que pronostican las encuestas, señalando a su vez que perciben una «mayor movilización» en los actos organizados en Aragón respecto a Extremadura. Durante estas semanas, la afiliación al partido en la comunidad que vota este domingo ha crecido tres veces más que en el resto de España —algo común en períodos electorales, según indican desde Vox, aunque sin ocultar su optimismo—.

Para Vox, por tanto, solo ha habido un inconveniente en su camino hacia los comicios, y este tiene nombres concretos: Hazte Oír y Alvise Pérez. La organización ultraconservadora, que en otro tiempo brindó apoyo incondicional a Vox, ha desplegado una campaña en su contra en Aragón, poniendo en circulación un autobús con el mensaje: «¿Es Vox un PP verde? ¿Nueva derechita cobarde?». No es la primera vez que este colectivo crítica a Vox —ya ocurrió antes de las últimas elecciones en Castilla y León—, pero sí es la primera en que respalda a una opción alternativa: Se Acabó La Fiesta, el partido de Alvise Pérez, que se presenta a las urnas el 8-F tras sorprender en las europeas de 2024.

Sin embargo, en Vox no parecen preocupar los dos frentes abiertos a su derecha. «Ninguna inquietud», aseguran fuentes del partido respecto al impacto que puede tener la competencia de Alvise Pérez —a pesar de que en las europeas un 25% de ex simpatizantes de Vox optó por SALF, según el CIS—. La consigna en las filas de Abascal con respecto a Alvise ha sido evitar la confrontación, estrategia que también han aplicado en esta campaña frente a Hazte Oír.

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