Dolors Montserrat participó en el Desayuno Nacional de Oración en Washington representando al Partido Popular Europeo como secretaria general, consolidando vínculos con el Partido Republicano estadounidense.
Durante su estancia, sostuvo encuentros con prominentes congresistas republicanos, entre ellos Joe Wilson y Mario Díaz-Balart, enfatizando el respaldo a la libertad en Cuba y la captura de Maduro.
Montserrat puso de relieve el interés de Estados Unidos por fortalecer sus alianzas con Europa, particularmente en asuntos de seguridad y defensa, valorando al EPP como un aliado confiable.
Asimismo, se reunió con la líder opositora venezolana María Corina Machado, quien destacó la trascendencia de la presión internacional para alcanzar la libertad democrática en Venezuela.
Dolors Montserrat fue invitada esta semana al tradicional Desayuno Nacional de Oración (National Breakfast Prayer), evento que se celebra ininterrumpidamente en Washington el primer jueves de febrero desde 1953.
Esta ceremonia, establecida en el primer año de la presidencia de ‘Ike’ Eisenhower, es copresidida anualmente por un senador y un representante de ambos partidos, republicano y demócrata, en un símbolo de unidad nacional y de los valores cristianos compartidos.
El presidente en ejercicio nunca falta a esta cita. Incluso en una época marcada por una fuerte polarización partidaria, Donald Trump acompañó a numerosos congresistas en un evento que congregó a más de 3.000 invitados de 110 nacionalidades.
Dolors Montserrat asistió en calidad de secretaria general del Partido Popular Europeo (EPP). Regresó con «un hermanamiento con el Partido Republicano y con el actual Gobierno», tras reunirse con varios altos cargos.
Entre los encuentros destacó el con el congresista republicano Joe Wilson, presidente del Comité de Seguridad y Cooperación en Europa (Comisión Helsinki) de la Cámara de Representantes, y Mario Díaz-Balart, mano derecha de Marco Rubio, secretario de Estado, en el Congreso.
«A la entrada de su despacho», relata la política española tras su regreso, «hay dos carteles, uno con la frase ‘Viva Cuba libre’ y otro que celebra la captura de ‘Maduro’… la reunión fue muy fructífera e inspiradora».
En cada edición del Desayuno Nacional de Oración se destaca la presencia de algún jefe de Estado extranjero. Hace años, Moncloa difundió intensamente la participación de José Luis Rodríguez Zapatero, quien fue honrado por el entonces presidente Barack Obama, pese a su declarado ateísmo.
Sin embargo, el papel de Zapatero fue más bien secundario, situación similar a la de este jueves para el presidente de la República Democrática del Congo (RDC), Félix Tshisekedi, invitado tras las negociaciones de paz con Ruanda impulsadas por Trump.
El que sí tuvo el privilegio de dirigir unas palabras a los asistentes fue Nayib Bukele, presidente de El Salvador, cuyo discurso impresionó, según confiesa Montserrat.
Bukele presentó a El Salvador como «un ejemplo de resiliencia y superación» al transformar «el país más peligroso del mundo en el más seguro de las Américas».
Entre el público, además de numerosos senadores y representantes de ambos partidos estadounidenses, destacó una fuerte delegación de eurodiputados del EPP y del ECR, grupo de los conservadores y reformistas liderado por la primera ministra italiana Giorgia Meloni.
La composición nacional también reflejaba hacia dónde se dirigen actualmente los intereses de EEUU: políticos de países bálticos, Bulgaria, Eslovaquia, además de otros europeos no pertenecientes a la UE, como Armenia, Georgia, Montenegro y Serbia.
«En Washington», aclara Montserrat, «el interés principal está en la frontera con Rusia; se busca reforzar las alianzas en esa región europea».
«Sois nuestros socios»
Trump y el Partido Republicano en la Casa Blanca muestran interés en promover un cambio en Europa. Por ahora, esta postura se refleja en la Estrategia de Seguridad mediante mensajes contundentes, incluso amenazantes hacia la UE, aunque en encuentros personales la comunicación es mucho más diplomática.
«Incluso alentadora», añade la número dos del EPP. «Manifestaron su entusiasmo al constatar que nos hemos comprometido con el 5% en Seguridad y Defensa, con las políticas competitivas y la reducción de la burocracia«.
Esas tres prioridades forman parte del programa de gobierno de la Comisión Europea bajo la presidencia de Ursula von der Leyen. «Los republicanos comprendieron que el EPP no es solo su partido hermano en Europa, sino que me dijeron: sois los socios fiables que necesitábamos«, comparte Montserrat.
Desde que Manfred Weber asumió la presidencia del EPP en 2022, ha ampliado su base y ha logrado que el EPP sea el único de los grandes partidos fundadores de la UE que incrementó sus escaños en las últimas elecciones europeas.
Esto permitió mantener la tradicional gran coalición con liberales y socialdemócratas.
Anteriormente, el EPP era mayoría en el Parlamento pero solo contaba con cinco primeros ministros en el Consejo; ahora tiene 13, y espera alcanzar pronto 14«, añade Montserrat.
Esta afirmación hace alusión a unas próximas elecciones en España con expectativa de triunfo para Alberto Núñez Feijóo.
«El senador Steve Daines, de Montana, me comentó que es necesario un cambio en España, apuntando que somos el país europeo que más gas compra a Rusia. ¡Lo conocen todo! Además, señaló que con esto estamos financiando cada bomba que cae en Kiev«, relata Montserrat.
Abrazo a María Corina Machado
Después del Desayuno de Oración, Montserrat tuvo la oportunidad de reunirse con la líder opositora venezolana María Corina Machado, exiliada temporalmente en Washington tras haber recibido el Premio Nobel de la Paz en Oslo el pasado diciembre.
«Fue una experiencia emotiva… es una mujer que inspira a quienes luchan por la libertad en el mundo, y se lo hice saber».
El pasado fin de semana, gracias a la insistencia de Alberto Núñez Feijóo, Machado fue invitada de manera telemática al retiro de líderes del EPP en Zagreb para poder explicar de primera mano la necesidad de mantener la presión internacional, las sanciones al régimen y el apoyo constante a los opositores.
En esa ocasión, la líder democrática les manifestó que «más temprano que tarde, la libertad democrática llegará» a Venezuela.
Con determinación, celebró la acción estadounidense que posibilitó la captura de Maduro en Fuerte Tuina, aunque recordó que «Trump lleva solo un año en el cargo«, y que dicha acción no habría sido posible sin la presión europea.
El 3 de enero, tras eliminar a los 32 ‘avispas negras’ cubanos que escoltaban de manera permanente al heredero de Hugo Chávez, Estados Unidos envió un mensaje claro desde la Administración Trump hacia los regímenes aliados en Caracas: Cuba, Irán, Rusia…
«Pero sin el apoyo de los demócratas europeos y especialmente sin la presión de los españoles, esa oportunidad no se habría dado«, aseguró Machado a Montserrat durante su encuentro, «y si esa presión no se mantiene, el proceso, que ni siquiera ha comenzado, podría fracasar».
Este viernes, Zapatero llegó a Caracas para una «nueva operación de blanqueo«, según Montserrat, «y para ganar protagonismo con maniobras muy oscuras que esperamos algún día sean esclarecidas».

