El entorno de María Corina considera que Zapatero busca aislarla mediante una falsa estrategia de diálogo con la oposición en Caracas

José Luis Rodríguez Zapatero, Delcy Rodríguez y María Corina Machado.

El círculo cercano a María Corina Machado acusa a Zapatero de intentar excluirla mediante un supuesto diálogo con opositores de menor importancia en Caracas.

Zapatero sostuvo encuentros con Delcy Rodríguez y opositores no relacionados con Machado, acción interpretada como un esfuerzo por dar legitimidad al nuevo gobierno chavista.

Antonio Ledezma y otros opositores sostienen que la ley de amnistía promovida por Delcy Rodríguez busca validar crímenes del régimen y no garantiza la verdadera liberación de presos políticos.

ONG y ex presos políticos denuncian que la amnistía propuesta es parcial, excluye delitos graves y permite conservar mecanismos represivos del chavismo.

El entorno de María Corina Machado considera que José Luis Rodríguez Zapatero intenta marginar y desplazar a la líder opositora y premio Nobel de la Paz dentro del proceso de transición democrática que inicia en Venezuela.

Zapatero viajó el viernes a Caracas para encontrarse con la nueva presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien fue durante años la figura de mayor confianza del dictador Nicolás Maduro.

Posteriormente, Zapatero tuvo una reunión en la Embajada de España en Caracas con un reducido grupo de opositores (todos sin relación con el equipo de Machado), quienes actualmente tienen un papel secundario en la política venezolana.

Entre ellos, se encontraban Henrique Capriles (exgobernador del Estado de Miranda y líder de Primero Justicia), Stalin González (diputado actual del grupo Libertad en la Asamblea Nacional) y Antonio Ecarri.

El equipo de María Corina Machado sospecha que este encuentro fue un acto para simular un diálogo con dirigentes opositores de baja representatividad, con el objetivo real de consolidar y legitimar al Gobierno de Delcy Rodríguez, igual que en ocasiones anteriores.

Las fuentes consultadas por EL ESPAÑOL destacan que María Corina Machado es la líder legítima de la «resistencia democrática», elegida por el pueblo venezolano, y que por ello ningún proceso auténtico hacia la libertad podrá realizarse sin su participación.

De forma aún más contundente se expresó uno de los principales referentes opositores en el exilio, el exalcalde de Caracas Antonio Ledezma, ante preguntas de EL ESPAÑOL.

Según su perspectiva, el encuentro protagonizado por Zapatero el viernes, con el embajador de España en Caracas, Álvaro Albacete, como anfitrión, es solo un «escenario de fachada» en favor del régimen chavista dirigido ahora por Delcy Rodríguez.

“El régimen ha prosperado con estos falsos diálogos. Estas falsas muestras de diálogo funcionan como un soporte artificial para la dictadura”, afirmó Antonio Ledezma el sábado a EL ESPAÑOL.

“Esto es lo que buscan los oscuros hermanos Rodríguez, intentando confundir a la comunidad internacional con estas reuniones con el embajador vinculado al alacranato, que es el expresidente Rodríguez Zapatero”, añadió.

Ledezma advierte que “existe un punto de inflexión en la historia política” de Venezuela que nadie puede pasar por alto al tomar decisiones sobre el futuro del país.

“El 22 de octubre de 2023, el 93% de los venezolanos eligió a María Corina Machado como la auténtica líder de la resistencia”, recuerda el exalcalde de Caracas, “y el 28 de julio de 2024, más de siete millones de personas votaron por Edmundo González, quien representa esa opción, por lo tanto es nuestro presidente electo”.

“Cualquier diálogo o iniciativa que se quiera promover” sobre el futuro democrático de Venezuela, “que no cuente con el respaldo de María Corina y Edmundo González estará destinada al fracaso”, destacó Ledezma,

Este papel ha quedado reconocido con la entrega del premio Nobel de la Paz a María Corina Machado, así como en sus recientes encuentros con el Papa León XIV y su estadía en EEUU, donde se reunió con el presidente Donald Trump, el secretario de Estado Marco Rubio y legisladores tanto del Partido Demócrata como del Partido Republicano.

La visita de Zapatero a Caracas el viernes le permitió recuperar protagonismo en un proceso de transición democrática impuesto por la Administración Trump, tras la detención del dictador Nicolás Maduro para enfrentar cargos por narcotráfico.

Durante aproximadamente hora y media, Zapatero manifestó su «gran confianza en Delcy Rodríguez«.

También expresó estar «muy satisfecho con la ley de amnistía» elaborada por el Gobierno de Delcy Rodríguez, destinada a cumplir con la exigencia de la Casa Blanca de liberar a todos los presos políticos.

“Es una ley ambiciosa”, destacó el exjefe de gobierno español, “que espera la totalidad de la sociedad venezolana, la gran mayoría de personas de buena fe. Cuando brota esa buena fe, alcanza a todos”.

“Podría ser una de las amnistías más rápidas en aplicarse en procesos similares de otros países en transición profunda”, señaló Zapatero, “y a partir de allí, la convivencia y reconciliación requerirán diálogo”.

Sin embargo, el exalcalde de Caracas Antonio Ledezma, refugiado en España desde que huyó en 2017, también muestra desconfianza hacia esta ley de amnistía.

Delcy no lidera una transición, sino una dictadura interina”, afirmó Ledezma ante EL ESPAÑOL, “en ese rol no requiere recurrir a argucias legales como la ley de amnistía para liberar a quienes permanecen presos por ejercer derechos ciudadanos”.

Recalca: “Delcy Rodríguez tiene las llaves de las cárceles, tal como las tenía Maduro. Lo único que debe hacer es abrirlas personalmente; para eso no necesita una ley de amnistía”.

ONGs de derechos humanos estiman que permanecen en las cárceles venezolanas más de 600 presos políticos.

El Gobierno de Delcy y Jorge Rodríguez se comprometió a liberarlos la próxima semana, tras la aprobación de la ley de amnistía por parte de la Asamblea Nacional controlada por el régimen.

Antonio Ledezma opina que el régimen chavista pretende, con esta ley, «legalizar sus crímenes de lesa humanidad. Sin embargo, ninguna ley distorsionada puede lavar delitos de tal gravedad”.

Recuerda que entre los presos políticos aún detenidos hay 85 militares que se negaron a participar en las desviaciones, corrupciones y delitos cometidos por la dictadura de Maduro, ahora bajo la dirección de Delcy Rodríguez.

Por su parte, Sergio Contreras, ex preso político y actual director de la ONG Refugiados sin Fronteras, denuncia que la ley presentada por el Gobierno de Delcy Rodríguez es realmente una amnistía parcial que no cumple con estándares democráticos ni respeta los derechos humanos.

Contreras señala que el proyecto abarca sólo determinados periodos (no los 26 años de dictadura), excluye la jurisdicción militar y los delitos incluidos en la llamada Ley contra el Odio; además, debe solicitarse individualmente y estará sujeta a «verificación judicial».

Asimismo, no prevé la derogación de las normativas represivas vigentes: “La amnistía puede ser un hecho puntual”, advierte Contreras, “libera hoy y permite la persecución mañana con los mismos instrumentos inconstitucionales, arbitrarios y discriminatorios del régimen”.

Scroll al inicio