
La teletransportación ha sido y sigue siendo un tópico reservado para películas y novelas de ciencia ficción, sin embargo, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido) ha logrado un avance científico significativo, así como un hito dentro del campo de la computación cuántica, basado en este mismo concepto de teletransporte.
Primero, es esencial aclarar que no se trata de la teletransportación de objetos o personas al estilo cinematográfico, sino que el logro de estos científicos fue conseguir la teletransportación cuántica de información; esto se dio al conseguir que dos procesadores cuánticos independientes compartieran datos instantáneamente, sin que las partículas se trasladaran físicamente entre ellos.
La computación cuántica opera procesando datos masivamente gracias a sus cúbits. Esto posibilita que el dispositivo examine todas las soluciones posibles a un problema simultáneamente, en lugar de hacerlo secuencialmente, lo que permite resolver en segundos cálculos complejos que, en la tecnología actual, llevarían miles de años.
El principal desafío hasta ahora en las computadoras cuánticas ha sido la escalabilidad. Incluir millones de cúbits en una única máquina sin perder estabilidad es muy complicado. Sin embargo, con un enfoque distinto, los investigadores de Oxford, en lugar de construir una computadora masiva, han conectado dos unidades pequeñas a través de una red de fibra óptica, consiguiendo que ambas trabajen como una supercomputadora unificada.
¿Por qué esto es relevante?
Este experimento evidencia que es factible establecer una Internet Cuántica. Al conectar distintos módulos cuánticos a distancia, en el futuro se podrían enlazar miles de pequeñas computadoras para formar una red global con una capacidad de cálculo que superaría ampliamente a todas las supercomputadoras existentes.

