En total, 4 de cada 10 casos se atribuyen a factores modificables, según el estudio más extenso realizado hasta la fecha, publicado en ‘Nature’
Cuatro de cada diez diagnósticos de cáncer en el mundo podrían evitarse. Esa es la conclusión central del reciente análisis global de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y su entidad especializada, la IARC, que calcula que el 37% de los nuevos casos en 2022 (alrededor de 7,1 millones) estuvieron relacionados con causas prevenibles.
“El análisis global por primera vez muestra qué proporción del riesgo de cáncer proviene de causas que pueden prevenirse”, destaca el doctor Andre Ilbawi, director de control del cáncer en la OMS y autor principal del estudio publicado este martes en Nature.
El beneficio de observar el panorama completo, explica el especialista, radica en que permite “ofrecer a gobiernos e individuos datos más precisos para ayudar a prevenir numerosos casos antes de su aparición”.
Entre las conclusiones del informe hay un dato particularmente revelador: tres tipos de tumores concentran casi la mitad de todos los cánceres prevenibles en ambos sexos a nivel mundial. Específicamente, los expertos señalan los cánceres de pulmón, estómago y cuello uterino.
Para llegar a estas conclusiones, el reporte se basa en datos de 185 países y 36 tipos de cáncer. Para ello, han analizado 30 causas prevenibles que incluyen tabaco, alcohol, sobrepeso, sedentarismo, contaminación atmosférica, radiación ultravioleta y —por primera vez en un estudio de esta envergadura— nueve infecciones causantes de cáncer.
Pulmón: cigarrillos y aire contaminado
El cáncer de pulmón se presenta como el principal impulsor del cáncer prevenible. La OMS lo relaciona principalmente con el consumo de tabaco y la contaminación del aire. En el balance global, el tabaco persiste como el factor evitable más importante: representa el 15% de todos los nuevos casos de cáncer mundialmente.
El impacto varía: el estudio señala que la carga de cáncer prevenible alcanza el 45% de los casos nuevos en hombres, mientras que en mujeres se sitúa en 30%. En el caso masculino, el tabaco llega a explicar el 23% de los diagnósticos recientes, con un peso considerablemente menor en las mujeres.
Estómago: la marca de una infección silenciosa
El segundo grupo importante lo constituye el cáncer de estómago, que el informe atribuye mayoritariamente a Helicobacter pylori, una infección bacteriana prevalente en todo el mundo. Que un tumor tan frecuente esté vinculado a un agente infeccioso refuerza un mensaje clave del trabajo: una proporción significativa del cáncer global no depende solo de hábitos o contaminación, sino también de infecciones prevenibles y tratables.
De hecho, después del tabaco, las infecciones constituyen la segunda causa prevenible a nivel global, responsables del 10% de los casos nuevos.
Cuello uterino: casi todo se debe al VPH
El tercer tumor fundamental, el cáncer de cuello uterino, es el ejemplo más claro de un cáncer prevenible. El estudio determina que está causada mayoritariamente por el virus del papiloma humano (VPH). En mujeres, además, las infecciones son la primera causa prevenible: representan el 11% de los nuevos cánceres femeninos, superando al tabaco y al exceso de peso.
La estrategia de la OMS para la prevención
La OMS propone una hoja de ruta definida: si cuatro de cada diez casos pueden evitarse, la clave no está únicamente en el tratamiento, sino en políticas preventivas ajustadas al contexto.
El informe detalla medidas específicas: control del tabaco, regulación del consumo de alcohol, vacunación contra infecciones cancerígenas como el VPH y la hepatitis B, mejora de la calidad del aire, espacios laborales más seguros y entornos que promuevan una alimentación nutritiva y la actividad física.
“Este estudio histórico es un análisis completo del cáncer prevenible mundial, incluyendo por primera vez las causas infecciosas junto con los riesgos conductuales, ambientales y laborales”, indica Isabelle Soerjomataram, subdirectora de la unidad de vigilancia del cáncer de la IARC y coautora principal del estudio. “Atacar estas causas prevenibles es una de las oportunidades más importantes para reducir la carga global de la enfermedad”.
La investigación también evidencia notables diferencias regionales: en hombres, la mayor carga de cáncer prevenible se encuentra en Asia oriental (57%) y la menor en América Latina y Caribe (28%); en mujeres, los valores oscilan entre 24% en el norte de África y Asia occidental y 38% en África subsahariana. Para la OMS, estas disparidades reflejan la variada exposición a riesgos, el nivel de desarrollo socioeconómico y la capacidad de los sistemas sanitarios, pero también subrayan un punto esencial: la prevención requiere coordinación intersectorial —desde salud y educación hasta energía, transporte y trabajo— para evitar millones de diagnósticos que, según el organismo, podrían no materializarse.

