Puede detectar y comprender su entorno. Sus desarrolladores aseguran que es un ‘cambio radical’ para mejorar el transporte en centros urbanos congestionados. Creado y fabricado en la Unión Europea, MiCa ya ha circulado de forma autónoma en 17 países europeos, así como en Japón, Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos.
MiCa ofrece capacidad para 8 pasajeros y puede alcanzar una velocidad máxima de 25 km/h. Está diseñado para funcionar de manera autónoma hasta 20 horas al día.
“Cuando el vehículo interpreta lo que lo rodea, puede identificar dónde está la carretera, localizar objetos en movimiento potencial, la ubicación del paso de peatones o la intersección, y basándose en eso y en la próxima parada programada puede trazar la ruta óptima,” detalla Kristjan Vilipõld, Product Manager en AuVe Tech OÜ.
La empresa creadora de estos prototipos nació en 2018 en colaboración con la Universidad Técnica de Tallin. Sus vehículos autónomos han sido utilizados hasta ahora en 17 países, entre ellos varios de Europa, Japón, Estados Unidos, Israel, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, tanto en demostraciones como en circuitos urbanos cerrados para pruebas.
La compañía, cofinanciada por la UE, afirma que brinda un servicio integral que abarca vehículos autónomos, su integración en distintos entornos y gestión de flotas. Los responsables describen su producto como “el lanzadera autónoma más compacta y adaptable del mundo, compatible con la infraestructura existente.”
“No solo en Europa sino a nivel mundial, el tráfico está saturado de vehículos y es necesario encontrar métodos para que más personas utilicen el transporte público,” afirma Taavi Rõivas, Presidente del Consejo de Supervisión en AuVe Tech OÜ. “Aquí identificamos que el mayor obstáculo no es la calidad ni el costo del transporte público, sino que no lleva al usuario hasta la puerta de su destino. Nosotros ofrecemos esa milla final.”
MiCa ha recibido recientes mejoras significativas. Gracias al aprendizaje automático y al análisis de datos reales, ahora incluye reacciones dinámicas basadas en IA frente a objetos, detección de vehículos que adelantan y reconocimiento lateral.
Estos vehículos se fabrican íntegramente en Estonia, uno de los centros digitales de Europa. La producción de un autobús lanzadera se completa en una semana. Los directivos explican que mantener la fabricación interna es una decisión estratégica para garantizar la calidad, supervisar todos los procesos y controlar los riesgos de producción.
“La mitad del vehículo está compuesta por electrónica, sensores y sistemas informáticos. El mayor desafío es integrar las partes mecánicas, electrónicas y el software,” comenta Kristian Pints, gerente de producción en AuVe Tech OÜ.
Los directivos subrayan que la inversión en Investigación y Desarrollo es esencial dado que tanto la tecnología como las expectativas sociales están en permanente cambio. Mientras prosperan en otros mercados, concluyen que el sector de vehículos autónomos enfrenta grandes retos actualmente en Europa.

