Los expertos de Hacienda estiman que la deducción para eximir al SMI de tributación alcanzará los 592 euros

El coste que implicará para el Tesoro Público la deducción en el IRPF será aproximadamente de 200 millones de euros, según estimaciones de Gestha

Yolanda Díaz, ministra de Trabajo

Los técnicos del Ministerio de Hacienda, Gestha, señalan que el acuerdo alcanzado entre el Ministerio de Trabajo y Economía Social y los sindicatos para fijar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en 17.094 euros exentos de tributación llevará al Ministerio de Hacienda a proponer un aumento de la deducción por rendimientos del trabajo hasta los 592,68 euros, con lo que los trabajadores solteros sin cargas familiares no tendrán que tributar.

Esta medida implicará un coste para el Tesoro Público que podría situarse en torno a los 200 millones de euros, según Gestha. En su opinión, el elemento que delimita la capacidad económica exenta en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) es el mínimo personal y familiar, “cuyo ajuste debería realizarse cuanto antes y acompañar en el futuro las sucesivas revisiones del SMI”.

En este marco, consideran que la deducción en cuota es el método más adecuado para evitar la tributación efectiva del SMI sin provocar efectos regresivos que generan las reducciones en la base imponible, y aseguran que minimiza el impacto en las finanzas públicas, dado que no todas las personas pueden aprovechar completamente la deducción debido a sus mayores cargas familiares o insuficiencia de ingresos.

La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, defendió este miércoles una subida del salario mínimo interprofesional (SMI) de 50 euros mensuales para 2025, lo que elevará este ingreso mínimo hasta los 1.184 euros mensuales en 14 pagas.

Los expertos de Hacienda destacan que los incrementos del SMI exentos de tributación representan los importes que menos aumentan los costes empresariales tanto a través de los salarios como por el aumento de las bases mínimas de cotización social, lo que en el futuro facilitaría la convergencia entre el Ministerio de Trabajo y Economía Social y la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE).

Extender la deducción a pensionistas y desempleados

Desde Gestha solicitan ampliar esta deducción a pensionistas y personas desempleadas, cuyos ingresos también constituyen rentas del trabajo, pues no comprenden que “se elimine la tributación para los trabajadores pero no para estos dos grupos con ingresos hasta el nuevo SMI”.

Consideran que tendría un coste total muy limitado debido a los mayores mínimos por edad o discapacidad, y “generalmente quien permanece unos meses desempleado no alcanzará el umbral de ingresos correspondiente al nuevo salario mínimo interprofesional”.

Costes administrativos adicionales para las empresas

Por su parte, las empresas asumirán sobrecostes administrativos por un importe de 2,9 millones de euros debido al retraso en la aprobación del salario mínimo interprofesional (SMI) para 2026, ya que aún no ha sido ratificado y tendrá efectos retroactivos desde el 1 de enero.

Según la patronal de las empresas de trabajo temporal Asempleo, este retraso supondría un coste conjunto para las empresas del sector de 690.000 euros, ocasionado por la necesidad de calcular todas las nóminas complementarias una vez que el nuevo SMI entre en vigor.

“Emitir nóminas complementarias acarrea un gasto considerable para las empresas y, en algunos casos, se deberá contactar con trabajadores que ya no forman parte de la plantilla, lo que genera incertidumbre jurídica y administrativa”, explica Asempleo. Por ello, solicita al Ministerio de Trabajo que “la publicación del Real Decreto que establezca el nuevo SMI y su entrada en vigor se realicen de manera simultánea”.

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