Se ha reordenado la distribución de escaños de ciertos diputados, desplazando al que fue vicepresidente y secretario general a la última fila del hemiciclo.

Javier Ortega Smith, quien en numerosas ocasiones ocupó un asiento próximo al de Santiago Abascal en el Congreso, ahora tiene asignado un puesto en la última fila del hemiciclo, en el sector conocido como el gallinero. El grupo parlamentario Vox ha revisado la asignación de butacas correspondientes, reubicando a algunos diputados según los nuevos roles que cada uno desempeña. Por ello, tras su remoción de puestos destacados, el grupo lo ha ubicado en la parte trasera de la sala principal de la Cámara Baja.
Aunque Abascal y quien fuera su mano derecha mostraban señales de distanciamiento desde hace meses, acompañado de críticas por parte del segundo hacia ciertos planteamientos de la dirección de Vox, el proceso de declive orgánico de Ortega Smith se intensificó a finales del año pasado. Actualmente, esta situación queda reflejada simbólicamente con su cambio de asiento. En el último pleno con votaciones de 2025, el dirigente se encontraba en la cuarta fila del banco derecho; sin embargo, este martes se sentó en la última fila del área central, en el asiento indicado a su nombre en la web del Congreso.
En noviembre del año anterior, el partido decidió retirar a Ortega Smith de la portavocía adjunta en el Congreso, un cargo relevante que le permitía estar en las primeras filas del hemiciclo. En su lugar, Vox promovió como portavoz a Carlos Hernández Quero, un integrante en ascenso dentro de la formación, quien actualmente ocupa un escaño detrás de Abascal. Semanas después, el grupo parlamentario sustituyó asimismo a Ortega Smith como portavoz en la comisión de Interior, último alto puesto nacional dependiente del partido. Previamente, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Vox acordó su expulsión de este órgano, que representa la directiva máxima del partido, en la que Ortega Smith había desempeñado los cargos de secretario general, vicepresidente y, finalmente, vocal.
Durante 2025, las tensiones entre la dirección de Vox y Ortega Smith se hicieron evidentes tanto en sus declaraciones como en la pérdida gradual de confianza expresada por los líderes de la formación. Por ejemplo, mientras en 2024 Vox eligió en 20 ocasiones a Ortega Smith para intervenir en el Pleno del Congreso —ya sea para réplicas o para presentar propuestas—, en 2025 solo lo seleccionó en cinco oportunidades.
Actualmente, el histórico dirigente de Vox conserva únicamente una responsabilidad política con influencia real: la portavocía del partido en el Ayuntamiento de Madrid. Ayer, Ortega Smith expresó su intención de volver a ser candidato a la alcaldía de la capital en las elecciones de 2027, aunque reconoce que esta decisión no le corresponde a él, sino a la dirección de Vox —la formación no realiza primarias para elegir a sus candidatos—. Dada la situación, la opción de que repita como cabeza de lista parece remota.

