La reserva natural en País Vasco con cuevas, bosques de hayas y una notable colonia de buitres

Este rincón del País Vasco, protegido por sierras calizas, hayedos que se disuelven en la niebla y barrancos habitados por aves rapaces, alberga algunos de los escenarios más impresionantes del norte peninsular

Foto: Entre Álava y Gipuzkoa, este entorno destaca por sus macizos calizos y sus extensos hayedos. (euskadi.eus)
  • El enigmático parque natural situado entre Navarra y País Vasco que inspiró la canción más reciente de Amaia
  • El encantador valle español que Alfonso XIII denominó “Suiza vasca” y que aparece en la película de Netflix Un fantasma en la batalla

Itinerarios entre hayedos, formaciones de roca caliza y una avifauna que surca los cielos convierten a este parque natural del País Vasco en uno de los más valiosos secretos del territorio vasco. Entre cumbres, túneles y barrancos, se esconden tesoros naturales y culturales que lo distinguen.

En el límite entre Álava y Guipúzcoa se extiende un imponente paisaje montañoso donde la naturaleza aún muestra su vigor. El Parque Natural Aizkorri-Aratz, definido por relieves calizos y densos bosques de hayas, conserva la cima más alta del País Vasco —el Aitxuri, con 1.551 metros— junto con algunos de los fenómenos geológicos más notables de la zona, incluyendo dolinas, torcas y barrancos ocultos entre nieblas. Este ecosistema diverso alberga también la colonia más grande de buitres leonados de Guipúzcoa, que sobrevuelan crestas y senderos.

Del Santuario de Arantzazu a las galerías subterráneas

Una de las entradas más impresionantes al parque se sitúa junto al Santuario de Arantzazu, una obraparquitectónica del siglo XX suspendida sobre un barranco, en el municipio guipuzcoano de Oñati. Desde aquí parte una de las rutas más concurridas, que asciende por el hayedo de Iturrigorri y se adentra en las llanuras de Urbia. El camino está bordeado por ermitas, praderas y muros de piedra, con el sonido de los arroyos y el vuelo constante de aves rapaces.

Debajo de estas montañas calizas se encuentra otro mundo: las cuevas de Arrikrutz. Este sistema subterráneo de más de 15 kilómetros de galería brinda la oportunidad de explorar a fondo el corazón geológico del parque, donde la erosión ha formado un paisaje kárstico lleno de formas caprichosas y vestigios arqueológicos.

Montañas, calzadas romanas y tradiciones pastoriles

El parque destaca no solo por su valor natural, sino que también preserva un importante patrimonio cultural e histórico. El túnel de San Adrián, cruzado por una antigua calzada romana, formó parte del Camino de Santiago y del Camino Real, uniendo los valles de Álava y Guipúzcoa. Además, en sus cumbres y laderas aún continúan las prácticas tradicionales de pastoreo, con rebaños de ovejas latxa que aportan identidad tanto al paisaje como al queso Idiazabal.

En la vertiente alavesa, la localidad de Araia funciona como punto de inicio para rutas de montaña como la del Aratz (1.443 metros), mientras que otras vías familiares permiten explorar robledales centenarios, dolinas y turberas con flora particular. El Parketxe de Zegama ofrece mapas y paneles informativos para preparar las excursiones, y en sus alrededores existen áreas recreativas ideales para hacer pausas o comenzar caminatas con niños.

Un refugio natural para los amantes del senderismo

Con 28 senderos señalizados entre ambas provincias, el Parque Natural Aizkorri-Aratz se ha consolidado como un sitio fundamental para quienes practican montañismo, espeleología y marcha nórdica. Desde los trayectos circulares con desniveles suaves hasta las ascensiones más exigentes, su red de caminos ofrece alternativas para diversos públicos, manteniendo el equilibrio entre conservación y disfrute del entorno natural.

Entre calizas, hayedos, cuevas milenarias y aves majestuosas, este parque alberga en su interior buena parte de la esencia natural del País Vasco. Un espacio donde caminar se convierte no solo en una forma de desplazamiento, sino en un modo de entender el paisaje que ha conformado la identidad de estas tierras.

  • El enigmático parque natural situado entre Navarra y País Vasco que inspiró la canción más reciente de Amaia
  • El encantador valle español que Alfonso XIII denominó “Suiza vasca” y que aparece en la película de Netflix Un fantasma en la batalla

Itinerarios entre hayedos, formaciones de roca caliza y una avifauna que surca los cielos convierten a este parque natural del País Vasco en uno de los más valiosos secretos del territorio vasco. Entre cumbres, túneles y barrancos, se esconden tesoros naturales y culturales que lo distinguen.

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