Este lunes Sanidad rubricó un acuerdo histórico con las principales entidades que agrupan a todos los profesionales sanitarios. No obstante, los médicos continúan sintiéndose excluidos
Tras varios meses de protestas, los sindicatos y el Ministerio de Sanidad firmaron este lunes un pacto para el nuevo Estatuto Marco. Concretamente, las organizaciones sindicales con representación en el Ámbito de Negociación –SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT y CSIF– lograron un acuerdo sobre el anteproyecto de Ley. Con esta firma consideran que han obtenido múltiples mejoras en los derechos y en la regulación general de las condiciones laborales de todo el personal del Sistema Nacional de Salud (SNS).
Con este convenio, Mónica García dio por finalizados tres años de conversaciones con la aparente conformidad de todo el colectivo sanitario. En la rueda de prensa donde se escenificó el acuerdo, todos los portavoces sindicales –además de la ministra– remarcaron que los médicos también estaban representados en la negociación. Humberto Muñoz Beltrán, secretario general de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO, tomó la palabra para aclararlo: “Soy médico y he ejercido durante muchos años esta profesión. En nuestro sindicato hay una importante afiliación médica y llevo años luchando por sus derechos. Quien conoce la asistencia sanitaria sabe que es un trabajo en equipo y, por ello, los derechos de ese equipo deben defenderse de forma conjunta”.
Las menciones constantes a los doctores se deben a una división que ha existido desde el inicio de la conversación sobre el estatuto. Por un lado, están los sindicatos más generales y, por otro, los específicos de médicos. Precisamente estos últimos –aunque en ocasiones coincidieran con los primeros– han organizado las concentraciones más relevantes durante estos meses para reclamar condiciones específicas, por lo que no se sienten representados en este acuerdo. En este sentido, han manifestado que están poco representados en el pacto y que nunca han apoyado la firma de este lunes.
“El acuerdo es completamente insatisfactorio. Se ha elaborado un Estatuto Marco contra los médicos y sin contar con el colectivo”, afirma Víctor Pedrera, secretario general de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM). “Exigimos a la ministra un ámbito de negociación propio, ya que en este ámbito los sindicatos de clase no han tenido en cuenta en ningún momento las necesidades específicas de nuestro colectivo”, subraya a El Confidencial.
Por ello, considera que “el médico sigue excluido en este Estatuto Marco” y ejemplifica las demandas no incluidas en el texto: “Seguimos con jornadas superiores a las del resto de trabajadores, se ha clasificado a los grupos profesionales sin considerar la capacitación ni la responsabilidad que asume el médico, se nos margina en materia de movilidad forzosa, y el estatuto continúa siendo discriminatorio en cuanto a incompatibilidades. En resumen, cualquier mejora mínima realizada en el estatuto no ha sido diseñada pensando en los médicos”.
Presentan sus demandas en Bruselas
La ministra resaltó el acuerdo con los sindicatos a su favor, pero recordó que este texto aún debe pasar por el Consejo de Ministros y después por el Congreso de los Diputados para su aprobación, descartando que pueda perder vigencia con el fin de la legislatura.
Al ser cuestionada sobre las demandas expuestas por los médicos contrarios a este borrador, la ministra afirmó que los doctores cuentan con un capítulo propio en el acuerdo, negó estar dispuesta a que tengan un estatuto independiente y les desafió a presentar una propuesta de ley directamente en el Congreso.
Consultado sobre si tienen previsto iniciar esta iniciativa legislativa, el secretario general de CESM anunció que recién ha llegado a Bruselas para reunirse con la Federación Europea de Sindicatos Médicos (FRSM). Su objetivo es presentar “un documento al Parlamento Europeo para evidenciar que esta norma margina al colectivo médico y que incumple normativas básicas”.
“En un país donde la ministra de Trabajo defiende la jornada de 35 horas, a los médicos se les siguen imponiendo jornadas de 60 y 70 horas. Además, es un estatuto que no contempla todo el trabajo fuera de jornada como horas extra: se retribuye por debajo, es obligatorio y no computa para la jubilación… En definitiva, una serie de agravios que no se han corregido”. También destaca que “la ministra de Sanidad dice que las guardias han disminuido a 17 horas, lo cual es falso, ya que siempre han sido de 17 horas. La única mejora propuesta fue liberar la mañana previa a la guardia, pero esto no afecta a la guardia, que mantiene su duración de 17 horas, ni modifica fines de semana y festivos, que siguen siendo de 24 horas. De hecho, esto genera una sobrecarga que ‘se pagará con el esfuerzo del resto’, pues la actividad no realizada por los compañeros en guardia la tendrán que asumir otros profesionales en su jornada habitual, con el mismo coste y plantillas sin refuerzos”.
“En definitiva, consideramos que es un engaño. Se ha maquillado con falsas mejoras que realmente no lo son, y esto se refleja en la respuesta unánime del colectivo”, concluye.
Las huelgas prosiguen
El representante de los médicos subraya que las movilizaciones convocadas tanto por ellos como por distintos sindicatos médicos regionales siguen en marcha.
Así, su calendario de movilizaciones permanece intacto y motivan a la profesión a manifestar su descontento. Estas convocatorias las realiza CESM junto al Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA).
Por tanto, continúa la manifestación unitaria prevista para el próximo 14 de febrero en Madrid, y también las semanas de huelga nacional indefinida programadas para los próximos meses.

